Archive | octubre 2005

DEPECHE MODE “STARTING THE ANGEL”

Mi banda favorita de todos los tiempos largó la gira 2005 el pasado viernes 28 con un miniconcierto en Nueva York para 600 personas. Preparando motores, porque lo más seguro es que el 2006 los tengamos en el velódromo del Nacional repitiendo la hazaña del EXOTIC TOUR del 94. Fan in Black, acá tienen la lista de las canciones interpretadas en este preámbulo al setlist definitivo, duda de la cual saldremos el próximo 2 de Noviembre.


1. Intro
2. A Pain That I’m Used To (de Playing the Angel)
3. John The Revelator (de Playing the Angel)
4. A Question Of Time (de Black Celebration)
5. Policy Of Truth (de Violator)
6. Precious (de Playing the Angel)
7. Walking In My Shoes (de Songs for Faith and Devotion)
8. Suffer Well (de Playing the Angel)
9. Damage People (M.L.Gore solo – de Playing the Angel)
10. Home (M.L.Gore solo de ULTRA)
11. I Want It All (de Playing the Angel)
12. The Sinner In Me (de Playing the Angel)
13. I Feel You (de Songs for Faith and Devotion)
14. Behind The Wheel (de Music for the Mases)
15. World In My Eyes (de Violator)
16. Personal Jesus (de Violator)

ENCORE

17. Enjoy The Silence (de Violator)

En el setlist regular se interptretarán entre 23 y 25 canciones -contando las variables-, así que quedan 6 o 7 lugares para especular. Se supone que el cierre tras PERSONAL JESUS, sería NEVER LET ME DOWN AGAIN en una versión similar a la del EXCITER TOUR. También que antes del cierre con ENJOY habría cabida para algun clásico de la vieja etapa, como MASTER AND SERVANT, además de una tercera intervención solitaria de Martin para la cual se especula entre THE BOTTON LINE SOMEBODY. Otras canciones que podrian estar: SHINE ON, STRANGELOVE, LILIAN, CONDEMNATION, USELESS y la versión acústica de CLEAN incluida en la edición especial de “Playing the Angel” . Esto se viene pulento.

AMOR EN LOS TIEMPOS DEL VIAGRA

Hay películas que crecen con el tiempo y ALGUIEN TIENE QUE CEDER me creció bastante con el paso de los meses y años. Anoche volví a verla en HBO y al igual que en el primer enfrentamiento, me mató. Por eso busqué la crítica original y decidí publicarla hoy lunes. Un homenaje a Nicholson y Keaton.

Esta crítica fue publicada originalmente el Viernes 13 de Febrero del 2004 en Wiken, El Mercurio.

Alguien tiene que ceder

Más que en ningún otro género, la comedia romántica se sostiene básicamente en el carisma de sus personajes. Uno puede revisar desde las películas de Billy Wilder hasta la de Julia Roberts para darse cuenta que por mucho que cambien las formas, el corazón sigue siendo el mismo. En la comedia romántica uno puede tener la historia más tonta y predecible del planeta, pero si los personajes y sobre todo los momentos entre éstos funcionan, el partido ya esta ganado. Y si termina en París, tanto mejor.
Seamos honestos “Alguien tiene que ceder” es una historia boba, evidente como un vaso de agua pero encantadora como una taza de té. No tanto por la obvia calidad de sus protagónicos, capitaneados por Jack Nicholson y Diane Keaton, sino por la química que se mueve con estos. La ecuación radica en el modo como la directora Nancy Meyers (“Lo que las mujeres quieren”) juega con sus héroes en un espacio, un habitat, que los hace sentirse cómodos -y al mismo tiempo sentirnos cómodos a nosotros como sus espectadores-espías-. Mucho ayuda la fotografía de Michael Ballhaus (“Pandillas de Nueva York”), que a punta de un certero trabajo de luces hace que cada cosa en “Alguien tiene que ceder” se vea endemoniadamente bien. He aquí un detalle no menor. Una de las claves de la comedia romántica es enamorarnos de lo que nos muestran, es el inicio y el final de este género para con sus seguidores, y esto se consigue a través de la belleza visual que nos ponen encima. Meyers y Ballhaus lo tienen clarísimo, de oficio, hacen brillar desde las sillas y mesas hasta los rostros de Diane Keaton y Amanda Peet. Y con ello nos seducen desde el primer plano, cuando seguimos a Harry (Nicholson) en su convertible deportivo a través de una paradisiaca carretera por la costa neoyorquina. Simplemente queremos estar ahí.
Harry Sanborn (Jack) es un cincuentón atractivo y rico, dueño de una disquera y especializado en salir sólo con mujeres menores de 30 años. La linda Marin (Amanda Peet) es su última conquista, quien lo invita a pasar un fin de semana en la casa de su familia en la exclusiva región de los Hamptons, Nueva York. Pero los planes de estar a solas se rompen cuando son sorprendidos por Erika (Diane Keaton), la madre de Marin, una exitosa dramaturga que huyó a su casa de playa para escribir en paz. Tras un divertido accidente, con viagra de por medio, Harry se ve obligado a quedarse unos días extra en la casa de su novia, la que al tener que regresar a la ciudad lo deja al cuidado de su madre, Erika. Del odio inicial la pareja no demorará en pasar al mutuo encanto. Y para enredar las cosas, el joven médico de Harry, Julian (Keanu Reeves) comenzará a sentirse atraído por la madura escritora, lo que pondrá a Harry no sólo celoso sino en el aprieto y la dualidad de darle un giro a su vida o escapar de ahí para siempre.
“Alguien tiene que ceder” es una historia de aprendizaje post madurez. Los personajes de Nicholson y Keaton tienen sus vidas armadas, están conformes en su continuidad hasta que se cruzan, aprenden el uno del otro y se desarman mutuamente hasta verse obligados a partir de cero. El tema no es volverse a enamorar sino recuperar el asombro, pero no ante las cosas, sino ante las personas que se nos presentan delante con un cuento distinto. Nicholson, como es habitual, sobreactúa, hace de si mismo y al igual que en el 90% de su carrera nos conquista en su rol del mayor sinvergüenza del mundo. Pero es Diane Keaton quien en verdad se roba la película. La eterna “Annie Hall” sigue siendo la elegancia divertida por excelencia, una musa de culto, la misma que nos descubrió Woody Allen pero con la ventaja que dan los años. Una de las mejores actuaciones femeninas del año, ojo con su llanto, en absoluto de antología. Una buena comedia.

RECORDANDO A DEDALOS

Este artículo fue la presentación pública de Dédalos, proyecto editorial que encabezó Jorge “Zombie” David en 1998. Su sueño: armar una editorial profesional de comics en Chile. El resultado. Bueno, al menos el gran Zombie sobrevivió para contarlo.

Este articulo fue publicado originalmente el Viernes 30 de Octubre de 1998 en Zona de Contacto, El Mercurio.

Locos por el cómic

Dos sujetos ahorraron plata, dejaron trabajos estables e incluso llegaron a vender una casa por amor al cómic. Ahora tienen su propia editorial, Dédalos, y acaban de debutar en kioscos.
Kuanyip no es un seudónimo ni nada parecido, es un nombre de origen ona que le puso su abuelo al verlo recién nacido. Hasta hace dos meses, Kuanyip Tangol (24) trabajaba en publicidad y ahora es dueño de la mitad de Dédalos, editorial dedicada al cómic nacional que esta semana acaba de debutar en kioscos con la serie Rayén. Kuanyip supone que todo comenzó cuanto tenía 8 años y llegó a sus manos por primera vez una revista de El Hombre Araña. De ahí en adelante comenzó a leer cuanta historieta llegara a sus manos y a ejercitar el dibujo. Estudió Diseño Gráfico y se especializó en storyboards. Al egresar, junto a tres amigos, montó una oficina de publicidad.
Era un trabajo estable, trabajaba con amigos y ganaba buena plata. Eso cuando se tiene un hijo y estás a punto de casarte es re importante. Pero estaba lo otro, que también era re importante. Y eso otro era el cómic. Quería tener una librería, una tienda especializada o sacar una revista, cualquier cosa que tuviera que ver con el género. De eso habló un día con Jorge, un amigo que había conocido viendo Akira.
Puede decirse que Jorge David (21) vivía del cómic, es decir trabajaba vendiéndolo en una librería de Providencia. Era como Tarantino, guardando las distancias. El trabajaba en un videoclub y aprovechaba el tiempo libre para escribir guiones; yo trabajaba en una comiquería y hacía lo propio con mis cuentos. Hace tres años, Jorge comenzó a bosquejar Rayén, una historia con tintes policiales y sobrenaturales sobre un par de divinidades mapuches encarnadas en dos adolescentes. Su idea era publicarlo en formato comic-book (revista de 24 páginas) durante 1998. Para financiar los gastos de publicación planeaba vender su casa -herencia de su padre-, gastos que luego recuperaría con la venta en kioscos y publicidad. Pero Kuanyip lo hizo cambiar sus planes, él me dijo Y si en vez de sacar una revista armamos una editorial? Yo puedo conseguir capital y tu muévete por tu lado.
En cuatro meses reunieron $12 millones. Kuanyip invirtió $6 millones en equipos (tres computadores Macintosh PowerPC, dos scanner, un par de impresoras color, un lector de discos Zip y equipo para dibujo como tableros, tintas y lápices) y de paso dejó su trabajo en publicidad. Jorge logró vender su casa y puso $6 millones en efectivo, con eso arrendaron la sede editorial, ubicada en Salvador con Santa Isabel en Providencia, y prepararon todo para partir. Estamos tirándonos a la piscina, de hecho recién comenzaríamos a tener ganancias el próximo año, pero en Chile el cómic vende y lo dicen las cifras. Diablo, de Javier Ferreras, por ejemplo, vende 4 mil ejemplares de los 5 mil que editan, sostiene Jorge. Con el resto de la plata contrataron un staff permanente de tres dibujantes, tres coloristas y a una relacionadora comercial, además de tener capital para comprar guiones y pagar trabajos a dibujantes free-lance.
Aunque planean recuperar la inversión por la venta en kioscos, la idea a futuro es financiarse con publicidad. Aunque en la marcha blanca van con sólo un aviso, han visto bastante interés, tanto en venta como en canje, básicamente a radios, librerías y se está en conversaciones con empresas relacionadas con cine y comida rápida. A través de una agencia uruguaya planean vender sus historietas en ese país y Argentina, con posibilidades de extenderse a otros países de Latinoamérica como México y Colombia durante el 99.
Después de Rayén, que con un tiraje de 5 mil ejemplares (4.700 a kioscos y 300 a librerías especializadas) salió a la venta el miércoles pasado, seguirán Sicario, de Miguel Higueras con dibujos de Diego Jourdán (que ya está listo y sale el 15 de noviembre) y Medianoche, del mismo Higueras, ambas del género policial. Para más adelante se anuncia Salem, una violenta historia de brujas escrita por Francisco Amores con dibujos de Mauricio Herrera (Diablo, Bandido y el cómic del grupo Tiro de Gracia) y Genoma de Kuanyip, dibujada por él mismo con guión de Francisco Amores, inserta en el género de los superhéroes y las conspiraciones. Además distribuirán La Ruta de los Arcanos, del colectivo Ergo Cómic, con dibujos de Ricardo Vega, Cristiano (Ojo Bizarro, Pato Lliro), Mariano Ramos, Diego Jourdán y Carlos Gatica. En carpeta está una novela gráfica de Sicario dibujada por Félix Vega (Juan Busca-mares, Playboy) y para el próximo año, aparte de aumentar la línea de cómics, proyectan editar un anual, crossover entre los diferentes títulos y toda clase de merchandising, desde poleras hasta figuras de acción. También está la posibilidad de extenderse a una colección de libros especializados de cine, tv y cultura popular y a una línea de literatura de ciencia ficción, horror y fantasía.
Si todo sale bien el próximo año, Jorge y Kuanyip podrán jactarse de poseer lo más parecido a DC o a Marvel que hay por estos lados.
-¿Y si todo sale mal?
-Con el capital que tenemos podemos sobrevivir hasta julio del 99. Después habrá que armar las maletas, cerrar las puertas y dejarlo todo. Pero igual lo hicimos y vamos a estar felices.

ENCUENTROS CERCANOS DEL PEOR TIPO

Hace tiempo que no publicaba una crítica. Esta es especial. Me demore mucho en escribirla, no quedó como quería, el editor me salvó los calzoncillos y me enredé como pocas veces. Pero fue mi primera crítica en WIKEN. Por eso, un lugar de honor tiene reservado en mi continuidad profesional. Gracias Sepulveda, Garrat y Márquez, que entonces tenían el mando de la nave USS Wiken.

Publicado originalmente el Jueves 12 de Septiembre del 2002, en Wiken, El Mercurio.

Señales

“Señales” es una película de ciencia ficción, pero además es una buena historia acerca de la recuperación de la fe. No hay zarzas ardientes ni voces en el cielo, pero sí marcianos.
Graham Hess (Mel Gibson) es un pastor evangélico viudo y retirado, quien vive con sus dos hijos (Rory Culkin y la insoportablemente adorable Abigail Breslin) y su hermano menor (Joaquin Phoenix) en una granja cerca de un pueblo de Pensilvania. Tras la repentina muerte de su esposa, su fe se desmorona y opta por aislarse del mundo, que aún lo busca como líder espiritual. Hasta que un día descubre en sus sembrados una gigantesca “señal”, idéntica a las que comienzan a surgir en todo el mundo. Y lo que en apariencia es una broma, termina siendo la antesala para una invasión de otro mundo, uno de los temas más anacrónicos de lo fantástico.
Al director M. Night Shyamalan le funcionan las anacronías. No en vano nos asustó hace cinco años con algo tan pasado de moda como un cuento de fantasmas (“Sexto sentido”), de la misma forma como “El protegido”, su más personal trabajo, no era más que una vuelta de tuerca al mito de Superman.
Con “Señales”, Shyamalan no hace más que madurar en su moral de buen reconstructor de historias. Y es en esta madura reconstrucción donde descansa el valor de la película, y también en su sentido del humor, característica patológicamente ausente de sus anteriores cintas.
Aquí es clave el uso de iconos cristianos tan fuertes como la madera y el agua a la hora de enfrentar a los extraños, quienes con su presencia sirven de motor para que el héroe recupere lo que perdió: su cercanía con Dios. El mal nos acercará al bien: la prédica es casi evangélica. Es una lectura rara en una película de ciencia ficción rara, tal vez la más inteligente vuelta de tuerca al tópico de la invasión extraterrestre que hemos visto en años.
El problema es que más que una gran película, “Señales” es una buena idea y, sobre todo, un buen cuento, escapado de las ingenuas narraciones de ciencia ficción de los años ’30. Funcionaría mejor por escrito.
Lo bueno es que en la superficie es muy buena, entretenida, asusta, pega, engrupe, maravilla y obliga a reaccionar – en buena o en mala- , que es lo que siempre buscamos cuando vamos al cine.

EL DIA QUE ELLA MURIO

Este artículo es un recuerdo para fans. Por ello en la intro sólo dire dos palabras: GWEN STACY

Publicado originalmente en Sobras, en mayo del 2002

La vida de Spider-man ha estado marcada por muertes. Algunas muy serias como la del tío Ben o como la de su mejor amigo/enemigo Harry Osborn (Alias Green Goblin II) y otras que han terminado siendo risibles, como las de la Tia May y Mary Jane Watson. No tanto porque no hayan sido trágicas para el personaje, sino porque las políticas editoriales no demoraron en traer devuelta a las difuntas, como si nada hubiera pasado. Claro, no con la patudez ridícula de Jean Grey en UNCANNY X-MEN, pero parecido. El caso de la Tía May es como querer definir el estilo de música que hace Tool y lo de Mary Jane, ni siquiera la editorial lo tiene claro. De hecho en el reciente especial “Spidermania” de la WIZARD, queda claro que no hay muerte ni desaparición de por medio, sino que el matrimonio Parker-Watson está temporalmente separado.En fin…Llegaron hartos mails a Sobras por este especial. La mayoría harto más atinados y serios de los que recibo en Chicas Sobras. Otros, de tipos que francamente debieron escribir esta columna, porque la cantidad de datos que manejan asusta. El problema es que con la misma libertad con que contribuyen piden y ahora me veo parado, en medio de un océano de mails exigiéndome que hable de tal o cual cosa en esta serie de artículos. Al final, como el que pone la cara soy yo, y no hay tiempo ni espacio, filo, se hace lo que yo quiera. Es la dictadura de una firma, eso lo aprendí en El Mercurio.
Excusas secundarias. He pasado un par de semanas de la puta madre. Cambios vitales, giros laborales, aceleraciones de todo tipo, amores fugaces de otoño, razones todas por las que esta serie de columnas no ha tenido la regularidad esperada. Pero no drama, tenemos tiempo… aun falta para el estreno de la película de Sam Raimi y lo que importa es terminar el cuento, no el resto… Ustedes saben, el tiempo a veces no existe y otras mucho.Envidia, Francisco Aravena, crítico de cine de El Mercurio y amigo de este servidor, esta en EUA, participando de la premier para prensa de “Spider-Man”. Escribió esta mañana: “La película es la raja, Sam Raimi es a Spidey lo que Tim Burton es a Batman. Olvidate de “X-Men” esto es mejor. Ya, me voy a entrevistar a Kirsten Dunst”. Nadie puede mandar un mail así. No es sano. Bueno, parece que la peli la lleva harto porque Moriarty, el columnista más respetado de AICN dijo que era la adaptación definitiva de un cómic al cine “Olvídense de X-Men, Superman incluso del Batman de Burton, dice el bastardo”. Pero volvamos a los tebeos.
El día que ella murió, Kurt Busiek y Alex Ross lo dejan claro en el número 4 de esa maravilla llamada MARVELS, cuando cierran su crónica al universo Marvel con este episodio, clave en la vida del Hombre Araña. Clave también la vida de muchos fanáticos, como Alex de la Iglesia que le dedica un capítulo entero en su novela “Payasos en la Lavadora”, lectura obligatoria para todos los que dicen ser parte de Sobras.No son pocos los que alegan que la muerte del tío Ben es más importante en la vida de Spidey que la de Gwen, mal que mal debido a este funesto hecho, Parker optó por convertirse en héroe en lugar de hacerse millonario en el wrestling. Pero si esto se trata de ser personal, para mi no hay momento más encuadrable en la vida de Peter Parker que cuando recoge el cadáver de su chica, la más linda de todas, de las torres del puente de Brooklyn… La cuerda alcanza a evitar su caída, pero ya es demasiado tarde… ya es demasiado tarde para todo.Spider-Man en los 70s no tenía rival, era el primer cómic en todo, el mejor escrito e incomparablemente dibujado por el maestro John Romita. Pero era en los riesgos de sus tramas donde los goles eran metidos por penal. Mientras DC descansaba tratando de mejorar a Superman y Batman, con mejores resultados en el murciélago, gracias a Neal Adams, Marvel centraba todo en su personaje emblema. Spidey era el cabro de la casa, el chico estrella, el perfecto para tratar los temas más peludos, dilemas más de lo común y corriente que de lo superheroico. Fue en las páginas de AMAZING SPIDER-MAN, antes que en las de GREEN ARROW donde se habló directo de las drogas. Harry Osborn (futuro Green Goblin II), hijo de Norman (Green Goblin I) y mejor amigo de Peter confesaba su dependencia a los químicos y caía en una espiral absolutamente demente, casi “Trainspotting”…. Y este hecho, aparente fortuito desencadenaría el peor espiral en la vida del Hombre Araña, el que acabaría con la vida del amor de su vida, de su mejor aliado y más temprano que tarde de su mejor amigo…Gwen Stacy era perfecta y punto. No había caso, Romita la dibujaba como una diosa, como un sueño púber por excelencia. Ella era todo lo que un nerd buscaba, todo lo que cualquiera busca. O sea, véanlo de este modo.. Soy un freak, lleno de acné, flaco, debilucho, un ratón de biblioteca que es material de burla de todos los chicos de la escuela, ¿por qué cresta la rubia más linda de la sala me iba a mirar a mí? Ok, es cierto, llevo una doble identidad de superhéroe, pero ella no lo sabe… para ella soy (debo ser) una comadreja… pero no, la rubia me esta mirando… la rubia quiere conmigo.Gwen era linda, especial, divertida… todo el mundo la quería, todos buscaba su atención, su mirada, sus palabras. Peter se había sacado el Kino y lo sabía. Gwen era su joya, lo mejor de su vida. Ella le había vuelto mejor persona, le había mejorado los días… mierda, ella lo hacía feliz.¿Qué más se puede pedir en la vida…? que una chica guapa te diga que te quiere y te mire con esos ojos dulces que nunca mienten… pues Parker lo tenía y nadie tenía derecho a quitárselo… bueno, eso al menos pensaba él.Hay riesgos de ser superhéroe con los que uno nunca cuenta, hay riesgos que te pueden cagar la vida y claro… Gwen era demasiado buena para existir. Las cosas comenzaron a ponerse mal. El Comisionado Stacy, padre de Gwen y aliado de Spider-Man es asesinado a sangre fría por el Dr. Octopus y el arácnido no tarda en ser inculpado del crimen. Prófugo de la ley, perseguido por la policía y otros héroes, la vida de la araña comenzó a complicarse. La de Gwen también, pero el dolor por la pérdida reciente no logro destruir su encanto. Ella era demasiado buena, demasiado top como para destruirse por dentro. Además tenía a Peter y eso era lo mejor del mundo… también lo peor.Más piezas se suman, Harry Osborn, hijo de Norman Osborn, al saber que su padre era en realidad el Green Goblin cae en una adicción a las drogas que casi lo lleva a la muerte. Presa del odio hacia Parker, culpándolo de la situación de su hijo (y conociendo la identidad del héroe), Norman Osborn volvió a entregarse a la enajenación que lo convirtió en el Duende. Risas diabólicas y el último ataque… asalta el departamento de Gwen, la captura, la asesina y lleva su cadáver en su glidder por sobre los cielos de Manhattan. Spider cree que la rubia aun está con vida y persigue al duende hasta las torres del puente de Brooklyn. Es el comabre final. El Green Goblin cae desde las torres hacia ¿su muerte? Y Gwen también. Peter se lanza, despide su cuerda, agarra a la chica de las piernas pero ya no alcanza a hacer nada… Todo se acabó… Se cierra el telón.. Gwen murió y lo hizo para siempre, algo que no sucede muy a menudo en el mundo de los comics.Las cosas cambiaron para siempre en la vida de Peter Parker desde que ella murió. Ok, vinieron otras chicas, como la espectacular Black Cat (pronto de regreso gracias a Kevin Smith) y Mary Jane Watson, pelirroja top model y actriz de teleseries con la que acabaría yéndose al altar. Tal vez ambas eran más guapas que Gwen, pero ninguna se le igualó… Gwen era (es) insuperable. Y el dolor de su perdida, ni los ojos verdes, ni el cabello de fuego, ni las curvas mortales de Mary Jane, lograron quitárselo a Parker.Ok, sé que no hablamos mucho de los comics de Spidey en esta columna, pero al final a quien chucha le importa tanta trivia numérica y tanto nombre freak… lo importante es que Gwen ya no estaba… never more.

UN POCO MAS DE VICTORIA
nada, sólo un extracto de guión de algo que ojala pueda rodar algun día. Un proyecto personal que se llama VICTORIA, como alguna de las cosas más importantes de mi vida.
Victoria: La Casa Vieja
EXTERIOR – FUERA CASA PAPAS NATALIA – DIA
NATALIA, su hija, MANOLO y HUGO salen de la casa y caminan hasta la camioneta de MANOLO, que ahora vemos completamente. Es una LUV doble cabina, modelo viejo, de principios de los noventa, ochenta quizás. NATALIA se demora un poco al cerrar con llave la casa. Viste un grueso chaquetón, igual que su hija. Todos se ven invernales, vestidos para el frío. MANOLO se adelanta a la camioneta y abre la puerta del acompañante para NATALIA y su hija. HUGO capta el hecho, se da cuenta de lo que sucede, parece sospechar algo. MANOLO se acerca hasta la puerta del conductor y aborda.
MANOLO
Sube rápido
HUGO
Paso. Vayan ustedes. Yo… Yo tengo que hacer algo antes, los alcanzo en la iglesia
MANOLO
¿Seguro?
HUGO
Seguro, dale
MANOLO le sonríe, enciende el motor de la camioneta y acelera. Al irse, CATALINA, la hija de NATALIA mira hacia atrás y se despide de HUGO. El levanta la mano. Se queda mirando como la camioneta de su amigo desaparece y luego mira hacia el otro lado de la calle, a la casa que está enfrente. La casa donde el vivió los primeros 22 años de su vida.
CUT TO

EXTERIOR – VIEJA CASA DE HUGO – DIA
HUGO está parado tras la reja del antejardín de la vieja casa de sus padres, la misma donde el vivió de niño. Abren la puerta y aparece una SEÑORA de unos cuarenta años, que lo mira con cara de circunstancia.

SEÑORA
Dígame
HUGO
Buenos días. Se que esto le parecerá raro, pero evivi acá hasta los dieciocho años. Y no sé, solo quería verla. Es muy imposible que me dejara pasar un rato. Le juro que no soy ladrón ni nada por el estilo.

La SEÑORA lo mira
CUT TO

EXTERIOR – CEMENTERIO – DIA
Pasado el medio día, como a las dos, entierran a JUANJO. Hay mucha gente. Hartos de alrededor de 30 años, también mayores. Un cura bendice la tierra, mientras algunos hombres, entre los que reconocemos a MANOLO ayudan a bajar el ataúd. Un auxiliar empieza a tiras palas con tierra. Alrededor del sepulcro están los padres de JUANJO, también quienes suponemos son los papás de NATALIA. Ella y su hija, CATALINA, están frente a la tumba. Rodeándolas hay extraños, parientes y amigos. Se abrazan y lloran. Todos, menos NATALIA, que parece no ser capaz de llorar, y CATALINA, que entiende poco y nada de lo que sucede. Atrás del cuadro principal está HUGO, mirando la escena, alejado de la acción. Está muy nublado. El cielo cubierto y hay viento. Esta a punto de ponerse a llover. Mucha gente lleva paraguas y se ve friolenta. Vemos y sentimos el invierno. Se acerca a HUGO un tipo de su edad, es FELIPE, un compañero de colegio. Le habla en voz baja, disimulando.
FELIPE
Landeros, tanto tiempo…
HUGO
Felipe Inostroza. ¿Cómo va?
FELIPE
Acá, puh huevón. ¿Y tu, todavía en Santiago?
HUGO
Todavía en Santiago.
FELIPE
Mmmm. Te ví hace poco en una revista. Por una casa que hiciste.
HUGO
Fue hace más de un año…
FELIPE
Puede ser. La revista era vieja…
HUGO
Vivienda y Decoración
FELIPE
Parece que te ha ido bien
HUGO
No me quejo…
FELIPE
Va a largarse a llover…
HUGO
Eso cacho.
FELIPE
Hace tiempo que no te aparecías por el pueblo
HUGO
Como mis viejos se fueron a Valdivia
FELIPE
Cacho. ¿Están bien ellos?
HUGO
Muy bien
FELIPE
Putah, que lata lo del Juanjo, huevón. La vida a veces es muy mierda. El huevón era joven, le estaba yendo bien con la huevada de los animales. Era el veterinario del fundo de mi papá, sabes, y ahora por una tontera. (alto) Ustedes eran yunta en el colegio, seguían en contacto.
HUGO
Cada vez menos. La distancia y otras cosas.
FELIPE
Y otras cosas
HUGO capta que FELIPE mira a NATALIA. Todo el curso fue participe de esa teleserie estudiantil.
FELIPE (CONT’D)
¿Y dónde te estás quedando?
HUGO
En la casa del Manolo Goye.
FELIPE
Del Guatón Goye. Ese huevón se va a morir siendo el más bueno del mundo. Chucha, no quise decir morir.
HUGO
Tranquilo, nadie te escucho…
FELIPE
En fin. ¿Te casaste?
HUGO
No
FELIPE
Que envidia, huevón, cuando uno se casa cambian muchas cosas.
HUGO
Igual estoy con alguien
FELIPE
Pero no estás amarrado huevón. En cambio uno. Me casé, puh… hace ocho años.
HUGO
Algo supe
FELIPE
Con la Carla Otero, te acordai de ella, estaba dos cursos abajo del nuestro, en el Segundo A.
HUGO
Perfecto… (Duda)… Y todo bien.
FELIPE
Con sus pros y contras, pero igual es la raja estar casado y tener familia. Tengo un pilme de seis años y la Carla tiene 7 meses, en Octubre tengo una niñita.
HUGO
Felicitaciones.
FELIPE
¿Qué ira a hacer la Natalia?
HUGO
No sé, vivir yo creo.
FELIPE
Su niña está tan chica
HUGO
De repente eso es mejor
FELIPE
La pura verdad
Entonces se larga a llover. La lluvia cae como una cortina encima de todos. Se abren paraguas. La gente se cubre bajo estos. FELIPE abre el suyo y lo pone sobre su cabeza y sobre la de HUGO
FELIPE (CONT’D)
Y se largó a llover.

LAS HORMIGAS ASESINAS… WHO IS WHO

Haciéndola corta. Lo mismo que los tres post anteriores, pero dedicado a LAS HORMIGAS.

Paul Kazan: ¿Es Paul Kazan su verdadero nombre? ¿Es acaso un nickname artístico para escudar su verdadera identidad? ¿Existe realmente Paul Kazan o es un sueño colectivo de los supervivientes en el Santiago del fin del mundo? Pocas cosas se saben de este muchacho. Aunque se ve de 20 años, tiene más de 27. Solitario, silencioso y noctámbulo. Vive de noche, como un vampiro alimentándose de las almas de quienes lo rodean. Lejano y egocéntrico, huye de cualquier compromiso excepto de un poco de sexo ocasional con Vania, la novia de Ivo, su mejor amigo. Su único amigo. No sabe ni le interesa amar. ¿Qué hacía Paul antes de la tragedia? Hipótesis vuelan como moscas supersónicas. Hoy Paul es el DJ residente de Insomnio, gótica discoteque improvisada en los subterráneos y las catacumbas del Hotel City en el casco viejo de la ciudad. Allí, todas las noches, Paul se pierde haciendo bailar a los pocos que aun quedan con vida. Está seguro que algún día pondrá música sólo para los muertos.

Vania: Ella sólo quiere que al quieran. Que la besen, que la amen, que la toquen, que la deseen, que la acunen. Vania es una niña mujer. Una chica de 18 años, perdida en una ciudad perdida. Una chica de 18 años sumergida entre el amor incondicional de Ivo y el sexo rápido con Paul. No siente culpa. Hay un dicho: desde que las mujeres son mujeres que les gustan los chicos malos pero se quedan con el bueno. Ahí en medio está Vania, en un mundo moribundo, con al bueno y al malo en cada esquina, usándolos para sentirse protegida, para sentirse viva. No sabe que fue de sus padres, vive en una comunidad de mujeres de su edad y sabe que cada día que pasa pierda a alguien cercano. Su apoyo es Ivo, con él es feliz, con el puede cantar, con él le da exactamente lo mismo morir ahora, en un minuto o dentro de un par de días.

Ivo: Las hormigas atacaron para su cumpleaños 25, han pasado tres años, quizás cuatro. Prefiere no pensar en ello. En un mundo en que todo se cae a pedazos, Ivo ha aprendido a sostener lo poco que queda en pie. La esperanza tiene muchas formas: drogas, Vania, Paul, alcohol, más Vania y más drogas. Y él tiene claro que aprovechándolas es la única forma de seguir. Cuando todos los que lo rodeaban huyeron de Santiago, Ivo optó por seguir atendiendo el bar de la disco Insomnio, junto a Paul, el DJ, un tipo al cual debería odiar pero hacia quien siente un cariño de hermano. Sabe que Paul se acuesta con Vania, su novia, pero no va a hacer nada al respecto. Ama a Vania, pero entiende que en la actual continuidad de las cosas, las poco de bueno que queda hay que compartirlo. Y Vania es lo mejor de eso poco de bueno que le queda. Ivo está seguro que va a seguir atendiendo el bar hasta que quede el último cliente. Tiene claro que cuando las bombas o las Hormigas lo alcancen, él va a estar desnudo, abrasado y enrollado en el cuerpo de su amada.

Chiara: Chiara es un fantasma, un recuerdo de otro mundo, un reflejo de épocas pasadas. La última estrella en un cielo que las perdió todas. Actriz, modelo, musa, sobreviviente. Chiara es la fantasía final para los pocos hombres que aun respiran en Santiago de Chile. Una sombra de ojos verdes, vestida de blanco brillante que surge en las noches regalando un gramo de seducción a una tribu de cenicientos muertos en vida. Chiara es un baile perdido, un sueño erótico, para hombres que hace rato dejaron de soñar.

Tío Nelson: En el universo de “Las Hormigas Asesinas”, el tío es la única persona enteramente real. No sabemos si realmente es pariente de Paul o se trata sólo de un buen tipo que un día apareció en su vida para ayudarle a ordenar sus cosas. Viejo, gordo y feliz, el tío Nelson es el Santa Claus del Apocalipsis. Ferroviario en su vida previa al desastre, mientras todos sus cercanos escaparon al sur, él prefirió seguir en la ciudad, bajo ésta, guardando el orden en las viejas vías del Metro, ayudando a los obreros a limpiar los cadáveres abandonados por las hormigas. El Tío Nelson tiene las cosas claras, sabe que las hormigas no son una plaga, sino una maldición. Santiago de Chile es una ciudad marcada, la urbe creyó que se podía vivir sin amor, ahora está pagando el precio de esta falta. El viejo está seguro de ello, tranquilo y feliz, total hace rato que él pasó al otro lado de la muralla.

SE ARRIENDA… WHO IS WHO (3)

El show debe continuar… PASCAL BARROS es el nombre del personaje de Benjamin Vicuña, quien a su vez interpretó a PAUL KAZAN en el universo de SA. SE suponía que GASTON se encontraba con PASCAL, pero compromisos actorales de Vicuña no permitieron ese “cameo”. Tal vez alguna vez postee ese diálogo. NOTA: En ste bestiario, CANCINO era músico, así fue pauteado hasta poco antes del rodaje, cuando decidimos convertirlo en abogado.

Pascal Barros: 30 años. Mito urbano. Poco se sabe de Pascal Barros. De su persona hay más mitos que verdades. Ni siquiera se tiene la seguridad de que ese sea su nombre verdadero y que lo que cuentan de él haya ocurrido así. Pascal es una suerte de Mike Patton/Bob Dylan del sur del mundo. Un rockero que tuvo todo, talento y pinta, para conquistar el mundo pero no lo hizo. Es verdad, recorrió (o eso dicen) Europa, algunas ciudades de Estados Unidos y Argentina, pero todo lo hizo bajo perfil. Sus discos no fueron grandes éxitos, pero se veneran con religiosidad. Dicen que sus padres fueron desaparecidos por Pinochet, que proviene de una mítica familia de izquierda. Dicen incluso que es hijo ilegítimo de Allende, dicen un montón de cosas, algunas descabelladas, otras cercanas a la realidad. Lo concreto es que Pascal Barros fue músico –y de los buenos- y fue Paul Kazan, mítico personaje principal de “Las Hormias Asesinas”, filme de culto que unió a muchos personajes de la historia y al cual Gastón compuso la música. Tras encarnar al superviviente de un Santiago apocalíptico, Barros desapareció, escapó de las luces y se escondió junto a su familia en una plantación de paltos en la 5ª región. Y desde ahí trató de ser feliz. Se reencuentra con Gastón en un decadente festival de cine en Rancagua donde van a presentar “Las Hormigas” y hablan de la vida, las vueltas y la necesidad de asumir y decidir. Como Elisa y Pancho, Pascal será un peón fundamental en el cambió que experimentará Gastón.

Fernanda Ortega: 37 años, separada, dos hijos. Fernanda es la hija mayor de Carmen Fernández, una de las hermanas de Gastón Fernández padre. De cómo él dice, el lado pobre de la familia. Desde chica, Fernanda fue la sobrina favorita de don Gastón, quien la quiere como una hija. Le pagó los estudios y la ha apoyado en prácticamente todo. Fernanda y Gastón son como hermanos, se conocen de toda la vida y se tienen un montón de cariño. No son los mejores amigos, pero siempre han estado el uno para el otro. Fernanda trabaja en Propiedades Fernández y es una de las corredoras estrella de la empresa, la mano derecha de Gastón padre. Vende y arrienda departamentos con un talento innato, mucho del cual traspasa a su primo para ayudarlo a superar el periodo negro por el que atraviesa, cuando éste entra a la empresa. De hecho es ella quien le presenta a Pancho y se lo encarga como cliente “especial”. Profesional y trabajólica. A estas alturas de la vida Fernanda se toma con humor el fracaso de su matrimonio, centrando sus preocupaciones en su desarrollo personal y el de sus hijos. Egocéntrica, divertida y atractiva, Fernanda es de esas mujeres que están mejor solas, aunque no hace ojos ciegos si un tipo guapo se atraviesa en su camino.

Cancino: 34 años, separado. Estudió música pero no terminó, un año antes se cambió a ingeniería de sonido, carrera en la cual se especializó. Hace unos años intentó formar un grupo de art rock, pero no resultó así que se ha dedicado a producir y grabar bandas independientes para sellos chicos. Tiene un pequeño estudio, trabaja de modo libre y ha hecho varias pegas para su amigo Julian Balbo a quien admira y también envidia. Aunque no lo reconoce, sabe que se ha convertido en una versión bajo presupuesto de Balbo. Tiene una hija de siete años a la que quiere mucho, se lleva pésimo con su ex y acostumbra a andar con chicas jóvenes, de 20 o 22 años a quienes conoce a través de sus amigos músicos. Uno de sus proyectos pendientes es volver a tener el programa de radio que hasta hace un par de años tuvo en una famosa emisora. Hace 15 años, Cancino conoció a Gastón y a Balbo en la escuela de música y se hizo amigo de ellos. Desde entonces, y sin quererlo se ha convertido en el mediador entre los dos protagonistas de la historia, quien de alguna forma ha velado por la mantención de esta amistad histórica. Formó parte del grupo que fue a Mendoza para el recital de Amnesty y fue quien más apostó por Luc, cuando este anunció su idea de rodar “Las Hormigas Asesinas”. Junto a Balbo se encargó de la grabación y la producción del trabajo musical de Gastón para el filme, trabajo que le voló el rostro y gatillo su decisión de dejar de estudiar música y composición para dedicarse a la ingeniería sónica.

Luc Fernández: 32 años. Director de cine y productor de series para Warner Latino en LA y Miami. Es uno de los tipos más exitosos de Chile. Sus versiones spanglish para series como “CSI” (“Forenses Inc), “Sex and the City” (“Sexo en el DF”) y “Los Archivos Secretos X” (“Gen-X”) lo han hecho famoso y millonario. Luc nació como Luis Fernández y así fue conocido hasta los 20 años, cuando ingresó a Periodismo en la Universidad Católica. Luc es primo en segundo grado de Gastón y Fernanda, del lado millonario de la familia, como dice Gastón Padre. Desde chico viajó bastante al extranjero, donde entre otras cosas nació su pasión por el cine, Cuando era chico hablaban de filmar películas como “La Guerra de las Galaxias” a las que su primo Gastón iba a musicalizar como John Williams. A los 18 años, entró a estudiar Periodismo, donde sus conocidos y amigos lo bautizaron como Luc (nunca ha quedado muy claro si por Jean Luc Goddard o “Luke” Skywalker) , nombre que pasó de apodo snobista a convertirse en su nickname artístico oficial, su sello. Así se hizo conocido cuando rodó “Las Hormigas Asesinas”, pretenciosa película de ciencia ficción despreciada por la crítica pero convertida con el tiempo en un curioso fenómeno de culto. Aunque el filme resultó un fracaso, puso a Luc en la esfera pública y en la escena audiovisual. Empezó así una carrera como realizador de clips para bandas como La Ley y Los Prisioneros. De ahí produjo y realizó un par de miniseries para TVN y Canal 13 hasta que conoció la gloria con “Descontrolados”, la primera teleserie de acción chilena. Historia que acabó siendo un hit en Argentina y México y que provocó la pronta emigración de Luc a Televisa primero, luego a Telemundo en Miami y de ahí a la filial latina de Warner Channel. Nunca más volvió al cine, según él porque en la TV esta el futuro. Ha dirigido además un par de capítulos para las series “The OC” y “Smallville”, ambos con Cristián de la Fuente como villano invitado.

Vanesa Voss: 27 años, ex modelo, ex actriz, cantante de pop, novia de Julián Balbo. Su verdadero nombre es Silvana Zarate y así hizo temprana carrera en el modelaje y la actuación ocasional. Después de conocer a Balbo, decidió cambiar su nombre por una nueva identidad artística y como tal ha empezado una promisoria actividad musical. Vanesa es de esas personas a las que les sobra el look y el talento para triunfar, sólo necesitan de un buen administrador. A los 17 años fue descubierta por un cazador de talentos en una playa, tras lo cual comenzó una destacada carrera en el modelaje publicitario. Su rostro y cuerpo protagonizaron comerciales y avisos publicitarios en prácticamente toda América Latina. Durante un tiempo quiso ser actriz y para lograrlo, aceptó un par de roles secundarios en tres teleseries. Salvo su linda cara, no hizo mucha historia. Sin embargo en la última de estas comedias, interpretó a una cantante de jazz, excusa que aprovechó para dar rienda suelta a otra de sus pasiones: cantar. Cancino y Balbo, encargados de la producción musical de la teleserie la descubrieron y vieron que la chica tenía potencial de sobra, además manejaba buenos referentes: gente como Nico, Laurie Anderson, Tori Amos, Bjork, P.J.Harvey estaban entre sus influencias. Balbo la tomó como un proyecto personal y de paso le robó el corazón. Hoy no sólo es su novia, sino también su estrella privada. Su pop elegante y sensual ha sido muy bien recibido y la crítica especializada la ha comparado con chicas como Carla Bruni, Dido y Sophie Ellis Bextor. Silvana Zárate ya no existe, ahora sólo está Vanesa Voss.

Renzo: 26 años. Estudiante de música, ex DJ, tecladista, guitarrista y empleado part time de una tienda de instrumentos. Renzo es una especie de Gastón menos oscuro y más joven. Aunque no lo saben comparten historias similares. Hijo menor de una familia de clase media alta del barrio alto de Santiago, desde chico se inclinó por las artes, especialmente por la música y el dibujo. A los 15 años formó su primera banda, un grupo de punk melódico donde tocaba la guitarra. Tras salir del colegio ingresó a estudiar arquitectura, más por presiones familiares que por vocación. Duró año y medio en la carrera. Entre medio descubrió los teclados y la electrónica minimalista, gracias a la experiencia iniciática que le resultó enfrentarse el trabajo de un tal Gastón Fernández para “Las Hormigas Asesinas”. Inspirado en “Las Hormigas” y en el personaje de Paul Kazan –su héroe- largó una corta carrera como DJ. No le iba mal, pero nunca se sintió completo pinchando discos, el quería volver a tocar de verdad. Prefería ser Kraftwerk a Paul Oakenfold. Durante el año sabático que se tomó tras arquitectura, conoció a Elisa, una estudiante de literatura y literalmente se volvió loco por ella. Fruto de este amor explosivo fundo la banda de rock experimental NoSePuedeVivirSinAmor (banda muy Yo la Tengo) que luego se convertiría en Living Comedor, grupo que a pesar de su intermitente movimiento de gentes ha logrado sobrevivir en el underground santiaguino. Decidido a componer la música del futuro, hace dos años, Renzo ingresó a estudiar música y composición en el Vipro, donde hizo contactos que lo llevaron a conocer a gente como Cancino y Julián Balbo. Sigue tocando con sus compañeros de Living y es cesionistas para bandas como Casanova y solistas como Vanesa Voss (toco guitarra en un tema de su disco debut), además vende instrumentos en la tiende de un amigo. Conocer a su ídolo Gastón Fernández, cuando este llegue a dictar una clase al VIPRO, será decisivo en su vida. Por una parte un empujón a sus sueños musicales y por otro un problema, ya que Elisa, la chica que le cambió la vida, ha comenzado a fijarse en este huraño nuevo profesor.

SE ARRIENDA… WHO IS WHO (2)

Continua el bestiario, ahora con el resto de la familia. Como siempre, ideas y comentarios serán muy bienvenidos.

Cordelia: 31 años, arquitecta, asociada a un estudio de profesionales jóvenes con oficina en el barrio el Golf. Se hizo algo conocida, gracias a un taquillero conjunto de Loft en el casco tradicional de Providencia. Sin embargo, por ella se dedicaría a diseñar casas en la playa. Es preciosa, brillante y con mucha clase. Una de esas mujeres que vuelan el rostro con una palabra. Hace 15 años, Cordelia conoció a Gastón en Mendoza, durante el recital de Anmesty y juntos escribieron una gran historia de amor. Sabe que pase lo que pase, venga lo que venga, Gastón es y será un punto importante en su vida. Muy importante. Pero las cosas han cambiado mucho. Gastón cambió mucho. Con el paso de los años, Cordelia se fue desencantando de ese hombre niño quejumbroso y huraño y empezó a necesitar de un hombre de verdad, un tipo maduro que se la jugara al 100% por ella y que tomara la iniciativa a la hora de abrazarla. Se cansó de besar, quería que la besaran, que la hicieran sentir la reina del mundo y Gastón estaba demasiado encerrado en sí mismo como para darle esta atención. Por eso lo dejó y buscó el cariño de otro hombre, un tipo mayor y exitoso, con los pies en el mundo real. Es verdad, aun sigue viéndose con Gastón, acostándose con él, besándolo a escondidas, pero a la hora de escoger ella tiene muy claro que con él no va a ninguna parte.

Pancho Santander: 26 años, socio de una automotora y de otros negocios vinculados con autos y motocicletas. Pronto va a abrir un local en Vitacura dedicado a los amantes del tunning y fanáticos de los autos potenciados. Superficial en apariencia y de carácter arrebatado, es –sin embargo- un sujeto que no lo ha pasado mal en la vida. Pancho vive con sus dos hermanos menores y busca el departamento perfecto para vivir con ellos, instancia en la que conoce a Gastón y se convierte en su cliente problema. Hijo mayor de una familia de clase alta, Pancho vivió desde chico la experiencia del infierno de las familias. Un padre autoritario, rebelión en el colegio y la prematura muerte de su madre lo convirtieron en un desadaptado, un outsider de Las Condes, que sin embargo supo aterrizar y levantarse el día en que, por una disputa familiar, su padre lo baleo, dejándolo al límite de la muerte. Dura forma de abrir los ojos, pero así son ciertas historias. La vida tiene más vueltas que una oreja y él lo tiene muy claro. A Pancho no le vienen con cuentos, sabe que nada es tan terrible y que la gente suele llorar por leseras. Contra lo esperado, tras el incidente con su padre no se tiró al suelo, sino que se asumió como único pilar de su familia, encargándose de la educación y el bienestar de sus hermanos. Las balas, lo cablearon a tierra. Su historia será clave en el proceso de despertar y maduración de Gastón. A veces los detalles que nos hacen cambiar el switch vienen de donde menos se espera, eso es Pancho en la historia de “Se Arrienda”, un balde de agua fría que acelera los procesos internos del protagonista.

Gastón Fernández padre: 63 años, gerente de Propiedades Fernández, una exitosa corredora. Gastón es un hombre de esfuerzo que se ha sacado la cresta para tener lo que tiene. Vive bien, pero sin abundancias. Cree en el trabajo y simpatiza con la derecha. Al contrario que el resto de su familia -como los padres de Luc- él no tuvo nada gratis. Desde chico se acostumbró a sudar, por eso valora sobre todas las cosas. la responsabilidad. Tras la muerte de su esposa, se quedó sólo junto a su cada vez más distante hijo, Gastón hijo, a quien quiere por sobre todas las cosas, a pesar de que no lo entiende y no comparte su parada frente a la vida. Sabe que su hijo es talentoso, está seguro que es un genio, pero sabe también que se acostumbró a descansar en sus dones, sin trabajarle un día a nadie y así se ha convertido en un hijo de su papá. Con talento si, pero hijito de su papá al fin y al cabo. Por lo mismo Gastón Padre ve en la situación de cuando su hijo le pide un préstamo, la oportunidad para hacer que el muchacho, ya hombre, madure y se de cuenta de su lugar en el mundo. Muy a su pesar, se negará a prestarle dinero, ofreciéndole a cambio, trabajo en la empresa familiar. Sabe que Gastón hijo lo odiara por cesto gesto, que convertir a un músico en corredor de propiedades es casi inhumano, pero confía en que la decisión es la acertada y que está haciendo lo que un padre haría por su hijo: lo correcto. Y Gastón Padre es un hombre que ha basado su vida en hacer eso, lo correcto.

SE ARRIENDA… WHO IS WHO (1)

Mas de 50 mil personas se han metido en la vida de GASTON FERNANDEZ. Hasta hemos inspirado chistes, caricaturas y pelambres. SA nos ha cambiado a todos quienes nos comprometimos con ella. El siguiente post -primero de muchos- es parte del “bestiario” que con Fuguet armamos sobre nuestros personajes. Es la moral y la biografía, una especie de “lo que no se vio” de la JUSTICE LEAGUE DE GASTON FERNANDEZ.

Gastón Fernández: 34 años, hijo único, cómodo y consentido –aunque él no se da cuenta-. Aunque es músico de profesión, trabaja arrendando departamentos para la empresa corredora de propiedades de su familia. También hace clases en una Universidad privada. Su historia no es tan distinta de la de muchos. Estudió en un colegio del barrio alto, donde desde temprano descubrió su afición por la música, gatillada entre otras cosas por su relación con su “primo millonario” Luc Fernández, quien le traía discos y libros de sus continuos viajes por Europa y Estados Unidos. Nadie se sorprendió cuando Gastón anunció que se dedicaría a la música. En un principio su padre lo tomó con humor pensando que no era más que un hobby; pero luego, cuando todo empezó a ponerse profesional, las cosas cambiaron entre ellos. La música es la vida de Gastón, pero también el quiebre con su padre, sobre todo tras la muerte de su madre hace 7 años. Estudió en el conservatorio de la Universidad de Chile -donde lo apodaban Elfman, por su fanatismo por Danny Elfman- y luego pasó una temporada en Julliard, Nueva York, donde se perfeccionó en composición y apuntó sus ganas hacia el cine, ya que siempre esperó seguir los pasos de su ídolo: Bernard Hermann. Brillante y en extremo talentoso, Gastón jamás ha aprendido a lidiar consigo mismo, rehusándose de un modo dogmático a transar. Esto lo ha convertido en un tipo mal genio y en una promesa que nunca se concretó, un don nadie que encontró estabilidad en quejarse de lo mal que le ha ido. A sus 34 años, se ve ante la realidad de que su único logro, la banda sonora de “Las Hormigas Asesinas” filme de culto que dirigió su primo Luc hace unos años, se aleja cada día más, de que de nada han servido sus estudios y becas, de que su mejor amigo –Julian Balbo- ha triunfado a costa de cambiar, de que Cordelia, el amor de su vida, prefirió irse con un hombre en lugar de seguir criando a un niño y de que si no hace algo, terminará sentado en la oficina continua a la de su padre. Gastón Fernández cree que el mundo no es su lugar y se resiste a abrir los ojos y a aceptar de que alguien le de un empujón.

Julián Balbo: 33 años. Estudió música y trabaja como productor de bandas pop y asesor creativo de un par de sellos discográficos en EE UU, México y Chile. Es famoso, un referente de la cultura pop, un tipo que dicta tendencias y marca pautas. Un Gustavo Cerati lejos del escenario. Le gustan los autos caros, la ropa de diseñador, las chicas lindas –ojalá modelos- y codearse con celebridades. Su gracia es que es pillo y muy inteligente, sabe que es el mejor en lo que hace y punto. Julián llegó a Santiago a los 18 años a estudiar música. Hijo de una familia de clase media de Osorno, su adolescencia transitó por el canto nuevo, sus simpatías políticas de izquierdas y un reconocido resentimiento social que le valió el apodo de J.C., por sus iniciales, las mismas de Juventudes Comunistas, partido donde militó un tiempo. En la escuela de música conoció a Gastón, un tipo que representaba todo lo que Julián odiaba pero al cual se unió por una cuestión de talento. Julián vio en su amigo un diamante en bruto que gritaba ser pulido. Por lo mismo produjo su trabajo para “Las Hormigas Asesinas”, instancia donde descubrió que lo suyo no era componer, sino manejar a los compositores. Así empezó una carrera ascendente que si bien lo alejó de sus ideales izquierdistas, lo hizo descubrir que el otro lado de la muralla no era tan malo y que se podía vivir y ser feliz arrendado al sistema, sólo había que ser más inteligente que el resto. Balbo, como se hace llamar, es un tipo completo, que sin embargo tiene una gran deuda, hacer que su amigo Gastón llegue a las estrellas, compartir con él su éxito. A pesar de que no lo parece, es un muy buen tipo, un provinciano con buen disfraz, que como el padre de su mejor amigo sólo busca hacer lo correcto.

Elisa: 23 años, estudiante de Literatura. Quería ser escritora, hasta que le hicieron triza sus textos en un par de talleres literarios. En ese instante descubrió que su futuro estaba detrás de los libros. Editándolos, descubriendo nuevos talentos, representando a los autores. Su proyecto de vida es ser editora de alguna casa importante, tipo Planeta o Alfaguara. Hija del medio de un matrimonio separado, la ausencia en su vida de una figura paternal, la hace sentirse atraída por hombres fracturados, ojalá mayores y con pena en el alma. Le gusta salvar a los caídos, jugar a ser madre y novia la vez. Si, puede que tenga más de alguna traba sicológica con esta fijación, pero ella es feliz y eso es lo que importa. Tras una relación de amigos-novios con Renzo, rockero y estudiante de música, conoce a Gastón, a quien había visto antes en la cubierta del disco de “Las Hormigas Asesinas” y se obsesiona con él. No lo tiene muy claro, pero sabe que hay algo que le dice que tiene que salvar a ese tipo que día a día le gusta más. Se enamora prácticamente al acto de Gastón, se ríe de lo oscuro que es ese músico que arrienda departamentos y de lo ridícula que –en el fondo- es su parada negativista frente al mundo. Nada es tan terrible, le dirá varias veces a Gastón y así lo enamorará. Elisa es de esas chicas que saben, desde la primera mirada, que el tipo que tienen en frente será el gran amor de su vida y en su caso, quiere escribir y protagonizar una gran historia junto al compositor de “Las Hormigas”.