Archive | abril 2006

MUY INTERESANTE… REGRESA
Con contenido chileno y cargo de un equipo de Editorial Lo Castillo comandado por quien escribe este blog. Es raro hacerlo, como si me hubiesen encargado conducir un clásico. La misma revista que yo compraba a los 13 años, ahora está a mi cargo. La vida tiene más vueltas que una oreja. Desde el martes 2, en todos los kioscos. Eso
Aca un adelanto de un artículo escrito por mi amigo personal, Alejandro “Lecaritos” Lecaros.
Carlos Condell en Punta Gruesa
El héroe olvidado del 21 de mayo

En un mes donde se cantan las glorias de la Armada de Chile y casi todo gira en torno a la heroica figura del capitán Arturo Prat, la epopeya de la frágil Covadonga y su batalla contra el poderoso buque peruano Independencia es casi una anécdota. Sin embargo, la victoria de Condell fue uno de los hechos claves de la Guerra del Pacífico.

Por Alejandro Lecaros

Una postal típica de las escuelas chilenas es la celebración del 21 de mayo. Niños y niñas de todas las edades, que quizás no tienen mucha idea de lo que están conmemorando, se forman ordenados y repiten de memoria la legendaria arenga de Arturo Prat. Otros hacen dramatizaciones, recitan poesías y reviven los detalles del legendario combate naval donde la vieja Esmeralda se hundió con su bandera al tope en la rada de Iquique.
Y claro, sin duda lo de Prat y sus hombres fue una gesta tremenda que hasta el día de hoy inspira a marinos y civiles, pero la mayoría de la gente se olvida que ese mismo día otro hombre de mar chileno, a bordo de un barco igual de frágil, obtuvo una victoria imposible frente al navío más poderoso de Perú. Ese hombre es Carlos Condell, el otro héroe del 21 de mayo.

Combate en Punta Gruesa

Cuenta la historia que eran las seis de la mañana cuando se vieron los primeros humos al norte. Dos barcos antiguos y en mal estado mantenían el bloqueo chileno al entonces puerto peruano de Iquique, mientras el resto de la escuadra se dirigía a El Callao. Tras ordenar que los hombres almorzaran, ambos capitanes, Arturo Prat en la Esmeralda y Carlos Condell en la Covadonga, esperaron la llegada de sus enemigos: los poderosos Huáscar e Independencia.
A los pocos minutos, un disparo del Huáscar atraviesa de lado a lado a la Covadonga. Condell, dándose cuenta de que es cosa de tiempo antes que su barco sea hundido, decide salir de la bahía y navegar pegado a la costa hacia el sur. De ese modo, mientras la Esmeralda se batía con el Huáscar, la Independencia sale en persecución de la fugitiva cañonera. La artillería nacional dispara todas sus municiones, pero tras evadir dos intentos de espolonazo, Condell se juega el todo por el todo y acerca su nave más hacia la costa. Es su única oportunidad para mantenerse lejos del alcance enemigo. Juan Guillermo Moore, el comandante de la Independencia, ordena un tercer intento de espolonazo contra los chilenos. Y en ese momento se escucha un crujido. El casco peruano encalla en el fondo rocoso de Punta Gruesa. “Hasta aquí no más llegaron”, murmura el capitán nacido en Quilpué y comienza el bombardeo contra la herida Independencia. La victoria pertenece a los marinos nacionales.
Condell planea regresar a Iquique cuando en el horizonte ve el humo del Huáscar. Entiende que ya es tarde, que la Esmeralda de su compañero de curso ha caído y que su barco no está en condiciones de enfrentar al Huáscar. A duras penas huye hacia Antofagasta y luego hasta Valparaíso. Se había perdido un barco ese 21 de mayo, pero gracias a Condell y Prat, Chile había ganado mucho más.

La batalla según los expertos

Según el libro El Veintiuno de Mayo de 1879, recopilación hecha por el general Pedro Muñoz Feliú de diversos textos escritos por Benjamín Vicuña Mackenna, “la Covadonga tuvo la feliz ocurrencia de separar a los enemigos, uno a uno podrían evadir más fácilmente los espolonazos al alejar a un adversario (…) Condell vio la imposibilidad de defender o ayudar a la Esmeralda y salió del puerto”. Otro autor de la época es Francisco Machuca, alias “Captain”. Este oficial del ejército durante la Guerra del Pacífico…

(lee el resto del artículo en la edición impresa en kioscos a partir del martes 2)
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KILTRO EN RS
La primera película de artes marciales chilena, es un deleite de honestidad y ganas de hacer un producto para las masas, Y como tal, merecìa una página completa en Rolling Stone-Chile. Este es un extracto de la crítica que publiqué en la revista. Si quieres leerla completa, además de un adelanto a “Match Point”, de Woody Allen, corre a tu kiosco más cercano y gasta $2500. Las revista esta más que pulenta. Aunque la recomendación viene de cerca
El pequeño dragón de patronato

El primer héroe de acción local saca aplausos en esta comedia de acción a la que, pese a sus defectos, le sobra corazón, honestidad y sentido del humor. Cine para las masas, de ese que sabe y entiende que no hay que tomarse en serio

“Kiltro”
Dirigida y escrita por Ernesto Díaz Espinoza. Con Marko Zaror, Caterina Jadresic y Miguel Àngel de Luca.

3 estrellas

Kiltro es una película masculina, una película macho, que suda tanta testosterona como la palabra “huevón”. Kiltro tiene patadas, garabatos, caminatas inútiles, discoteques baratas, filosofía de comercial de chicle, un par de minas ricas (Caterina Jadresic y Daniela Lhorente), más patadas y un tremendo amor por el género -que Jackie Chan mediante- ha educado a por lo menos dos generaciones de cinéfilos. Pero Kiltro es aún más macho, porque bajo su disfraz de artes marciales esconde una melodramática historia de amor, llena de fatalidades impuestas por el destino que el héroe debe superar para quedarse con la amada. La película protagonizada por Marko Zaror es básicamente el relato de un chico enamorado de la más linda de la cuadra. Patadas fuera, Kiltro es una lección acerca del más incondicional y adolescente de los amores: ese que gatilla el primer beso…

(lee el resto en Rolling Stone, Mayo 2006. Desde hoy viernes 28 en todos los kioscos)

APARECIO “AÑOS LUZ”
Donde su servidor publica un cuento ucrónico acerca de un Chile plagado de superhéroes. ¿Que es AÑOS LUZ? En este nota publica en El Mercurio, hay un buen resumen. Si quieren saber más, la opción más directa es este enlace.
Se destapa la ciencia ficción chilensis
Jóvenes autores de relatos futuristas se consagran en una antología en la que comparten laureles con viejos estandartes.
Acaba de llegar a la constelación literaria chilena “Años luz”, antología realizada por el poeta Marcelo Novoa que rastrea el desarrollo local de la ciencia ficción, ese género que pareciera estar efectivamente a años luz de nuestra realidad y que para la mayoría resulta un terreno privativo de autores nacidos en países más desarrollados capaces de crear esa magia moderna conocida como “tecnología”. A pesar de esto, en el último tiempo han surgido voces jóvenes que sin pudor asumen como propias la fantasía tecnológica, la ficción social y la anticipación futurista.
De esto da cuenta “Años luz”, libro que junto con mostrar la savia nueva nacional dedicada al género de la ciencia ficción, la conecta con una tradición en el género de la anticipación que encuentra representantes en nuestro país incluso a principios del siglo pasado. Nombres de veteranos de las letras como Juan Emar, Alberto Edwards o Hernán del Solar se confunden con actuales y noveles autores como Daniel Villalobos, Álvaro Bisama, Luis Saavedra, Francisco Ortega y Jorge Baradit, por nombrar algunos. Y entre estos polos generacionales, hitos como el de Elena Aldunate, presentada como la más importante autora chilena de ciencia ficción… lo que derriba otro mito: el género de anticipación no es exclusivo de los hombres.
Voces del futuro
Francisco Ortega (1974), con una novela de superhéroes en la puerta del horno, comenta: “Lo dijo Rodrigo Fresán, un país sin ciencia ficción es un país sin futuro. Creo que es una frase perfecta para sintetizar el sentido de esta antología. ‘Años luz’ es una recolección necesaria de un género tradicionalmente venido a menos que en los últimos años ha encontrado legitimación a través de autores como Neal Stephenson, David Foster Wallace y Jonathan Lethem, quienes comenzaron a referirse a esta ‘especie’ como literatura de avanzada. El año pasado, la aparición de ‘Ygdrasil’, de Jorge Baradit, puso la fantasía made in Chile en el foco de atención. En este sentido, ‘Años luz’ es un nuevo paso y un punto de partida para lo que puede ser una nueva generación de cultores del género”.
Luis Saavedra (1971), ingeniero informático, se ha convertido en el prócer de las nuevas camadas de autores de Sci-Fi gracias a los encuentros que ha organizado y a su famoso fanzine Fobos. Sobre “Años luz” resume: “Este libro se suma a proyectos que están o van a salir dentro de poco, como ‘El número Kaifman’, de Francisco Ortega, y una novela de Álvaro Bisama que, aunque no es propiamente fantástica, sí comparte mucha sensibilidad con el género. Además, Baradit prepara la continuación de ‘Ygdrasil’… Esta antología responde y es producto de una feliz conjunción de varios factores, como la revalorización de los géneros literarios y el trabajo esforzado de años de las comunidades dedicadas a lo fantástico”.
Para Daniel Villalobos (1975), periodista ganador del concurso de cuentos de revista Paula 2002 y editor de Bazuca.com, “en Chile, el género de la ciencia ficción habita en todas partes. Desde ‘Papelucho y el marciano’ hasta ‘El obsceno pájaro de la noche’, de Donoso”. Es más, si seguimos a Piglia cuando plantea su idea de los discursos ficticios que alteran la realidad, habría que establecer que el texto de ciencia ficción más importante que hemos tenido sigue siendo ‘El libro blanco’ (que da los supuestos antecedentes que provocaron el golpe militar, entre ellos el famoso Plan Z). Duro, pero cierto e interesante: si lo miras desde esa perspectiva, escribir ciencia ficción en Chile será siempre algo conectado al contrabando, al camuflaje y al gato por liebre, lo que me parece excelente. La ciencia ficción en general, supongo, tendrá futuro y gloria en Chile mientras no se deje llevar por algo como la respetabilidad. Mientras siga siendo esta especie de extravagancia que hasta los escritores viejos miran con recelo, todo bien”.

LA MEJOR TV DEL 2006
La revista Enterteinment Weekly, reunió a los 20 principales críticos de televisión norteamericanos para que eligieran lo mejor de lo mejor en el año en curso. Y vaya que salen sorpresas. Entre paréntesis indico el canal en que lo emiten en este lado del mundo.
MEJOR DRAMA
  1. 24 (Fox)
  2. The Sopranos (HBO)
  3. CSI (Sony)
  4. Battlestar Galactica (TNT)
  5. Lost (AXN)
  6. Everwood (Warner)
  7. Gilmore Girls (Warner)
  8. Law & Order -Franquica completa- (Universal)
  9. Veronica Mars (TNT)
  10. The Shield (AXN)

MEJOR COMEDIA

  1. Scribs (Sony)
  2. The Office (FX)
  3. South Park (MTV)
  4. The Simpsons (Fox)
  5. The Colbert Report (inédito)

MEJOR TALK SHOW

  1. The Daily Show (CNN)
  2. Late Night with Conan O’Brien (inédito)
  3. The Late Show with David Letterman (inédito)
  4. Ellen (inédito)

MEJOR DRAMEDIA

  1. Desperate Housewives (Sony)
  2. Grey`s Anatomy (Sony)
  3. Big Love (inédito)

MEJOR POLICIAL

  1. Without a Trace (Warner)
  2. Cold Case (Warner)
  3. Bones (Fox)
  4. The Closer (TNT)

MEJOR CI-FI

  1. Smallville (Warner)
  2. Invasion (Warner)

ANTES DE SER FAMOSA 2: CAROLINA DE MORAS
Igual que lo de ayer con María José Prieto, esta entrevista fue hecha cuando la hoy top Carola de Moras era una ingenua pero simpática promesa
Publicado en Zona de Contacto, 21 de Noviembre, 1997

Carolina de Moras, futura top model chilena: Lo quev hay que tener

Niña o mujer? Paralizados por su arrolladora fotogenia, quisimos averiguar cómo siente y cómo piensa una modelo adolescente con verdaderas proyecciones.

Aunque maquillada puede parecer de 25 años, sus gestos y voz delatan que Carolina de Moras tiene apenas 16. Cursa 3º medio en el colegio San Patricio de las Condes y es modelo exclusiva de la agencia Elite, algo así como la madre de todas las agencias internacionales encargadas de reclutar bellezas como la suya. Pero es una colegiala atípica, que a diario cambia el uniforme por diseños de alta costura y se mueve por las pasarelas con la misma naturalidad con la que sus compañeras resuelven ecuaciones. Le pregunto si vio Pret-a-porter, sonríe y me dice que no.
– Qué hay que tener para ser modelo?
-Ganas de serlo y creérsela. Más que tener una cara o un cuerpo bonito hay que jugarse el todo, ser profesional y ambiciosa.
– Tú eres ambiciosa?
-Bastante, es que quiero llegar lejos y cumplir con todas las metas que me propongo. Quiero llegar a ser famosa y profesionalmente reconocida en lo que hago.
Identidad Secreta

A veces las cosas suceden como empujadas por un hiperimpulsor, y Carolina pasó de simple colegiala a objeto del deseo en menos de seis meses. A principios de este año conoció a un fotógrafo que buscaba una modelo para hacer un book, como se le llama al conjunto de imágenes promocionales de una aspirante a modelo. Cuando estuvo listo, el mismo fotógrafo le sugirió que presentara el trabajo a Elite. Llamé, les propuse que lo vieran y que si no les interesaba lo llevaba a otra parte, pero vieron las fotos, me entrevistaron y a la semana estaba trabajando. Lo primero que hice fue una sesión de modas para revista Caras . Ahora está preparando sus maletas, porque en enero parte a Barcelona, donde permanecerá un mes y medio trabajando su carrera internacional.
– Cómo es la relación con otras modelos?
-En general buena, aunque igual es raro. De repente las que tienen más años te ven como la niñita que viene a arrebatarles su lugar, casi como una enemiga. Y no es que lo digan abiertamente, pero sí lo hacen sentir.
Aclara, en todo caso, que no se hace mala sangre. Al preguntarle si se encuentra bonita, parece obvio que aunque esté segura de lo contrario va a responder que no. Así ocurre: Llamo la atención, que es distinto, porque soy alta y tengo unos ojos inmensos. Creo que puedo definirme como atractiva .
– Y qué es ser atractiva?
-Llamar la atención, no sé.
– Seductora?
-A veces, aunque seducir es como un juego para mí. Tengo 16 años y juego a ser grande, eso implica asumir el rol de alguien sexy, seductor. Es mi trabajo. Lo que pasa es que el modelaje es muy parecido a la actuación: tienes que transformarte, asumir un papel, una especie de identidad secreta como Superman. Por un lado la Carolina real y por otro la chica de las fotos, se entiende?
-Perfecto. Has ganado plata?
-Harta, y no sé cómo la he gastado. Miro mi pieza, mis cosas y no encuentro nada nuevo, ninguna prueba material de cómo se me ha ido. En todo caso ahora último me he puesto súper ahorrativa, porque quiero comprarme un auto.
– Que tipo de auto?
-Un jeep, me encantan los Vitara.
-Antes de ser modelo qué querías hacer?
-Estudiar diseño o producción de eventos, cosas siempre relacionadas con modas y vanguardias. Aunque la verdad, aquí entre nosotros, siempre he soñado con ser astronauta o astrónoma, es que me encantan las estrellas, los planetas y la luna. La última película que vi fue Contacto.
– Te gustó?
-Harto. La viste?
-Sí – Te gustó?
-Harto también. Aunque el final no lo entendi y me aburrió un poco
Viste 2001?
-No
-Mejor no la veas.
Una alumna modelo
No es lo mismo que ser un modelo de alumna. Hace poco la polola de un compañero se acercó a Carolina y le dijo que la odiaba, porque era modelo y salía en revistas . Le aclaró eso sí que se lo decía en la cara para que no dijeran que andaba hablando por detrás. A lo único que atiné fue a darle gracias por su sinceridad , recuerda. Y aunque sus relaciones en el colegio no son malas, reconoce que sobre todo entre las mujeres siente un poco de envidia, lo que en realidad no la aproblema tanto porque no hay onda . Con los hombres es diferente , agrega, porque son atentos y me respetan ene.
Tengo buenos amigos hombres .
– Sufriste alguna vez el síndrome de Tribilín, por eso de ser más alta y delgada que el resto?
-Obvio, siempre fui la más grande del curso, la flaca desabrida a la que nada le quedaba bueno y siempre tenía que ponerse atrás. Igual nunca fue malo para mí, ya que no sólo era la más grande físicamente, también era más madura que el resto. Mientras mis compañeros todavía jugaban al pillarse yo tenía otros intereses, por eso me juntaba con los más grandes.
– Como se toman tus profesores el hecho que seas modelo?
-Al principio creían que era un juego, pero después, cuando me vieron aparecer en revistas, entendieron que la cosa era en serio. Ahora no hacen diferencia y me exigen lo mismo que a los demás.
– Te gusta leer?
-Harto. Es que me carga ver televisión, así que casi siempre, cuando no trabajo, estoy encerrada en mi pieza leyendo.
– Algún libro de cabecera?
-No sé, no me acuerdo de ninguno. Es que he leído hartos.
– Cindy Crawford o Claudia Schiffer?
-Linda Evangelista, que es mucho más elegante. Además la Claudia Schiffer no me cayó muy bien.
– La conociste?
-Sí, parece Barbie.
-Por último, Carolina, crees en el monstruo del lago Ness?
-Supongo, pero prefiero el del lago Llanquihue.
– Hay un monstruo en el lago Llanquihue?
-Eso dicen. Tengo unos parientes que viven allá y siempre cuentan historias de gente que desaparece, devorada por el monstruo.

ANTES DE SER FAMOSA 1: MARIA JOSE PRIETO

A fines del 97, en la Zona nos inclinamos bastante por las llamadas “entrevistas babosas”. Pautas que no tenían otro fin que conocer y fotografiar a una mina rica. Me tocaron varias de estas entrevistas y tras un fiasco con la entonces casi puber Adela Secall, fui el responsable del fin de las mismas. Bueno, en aquella época una de las primeras convocadas fue la hoy famosa María José Prieto, beldad que yo “ubicaba” del Campus Oriente de la Católica y que en esos cada vez màs lejanos días, acababa de ser contratado por el entonces llamado Megavisión.

Publicado en Zona de Contacto , Viermes 12 de dic, 1997

DIFICIL DE OLVIDAR

De cómo un chico conoció a una chica en un ramo optativo de la universidad y el destino los hizo reencontrarse. El como entrevistador, ella como aspirante a estrella.
Una de las ventaja de aparecer en comerciales de televisión es que se es famoso a medias. María José Prieto ha aparecido en spots desde los 13 años y la gente jamás la ha perseguido en la calle. Esto último, probablemente, empezará a cambiar muy pronto: en menos de tres meses, esta linda estudiante de teatro de 21 años se convertirá, gracias a una teleserie, en uno de los rostros emblemáticos de Megavisión.
No es primera vez que la tengo enfrente, pero es fácil deducir que ella no me recuerda. Al mirarla ahora, pienso lo mismo que la otra vez que la vi, hace año y medio, en el Campus Oriente de la Universidad Católica: que estaría perfecta para encarnar a Rogue en una adaptación cinematográfica de los X-Men. Asumiendo que no debe tener mucha idea de quiénes son Rogue o los X-Men, no le digo nada, pero ya que la onda va por ese lado, lo primero que le pregunto es el nombre de su superhéroe favorito.
-La Mujer Maravilla -contesta instantáneamente-, desde chica me ha gustado. Jugaba y me vestía como ella, de hecho, hace poco fui vestida como ella a una fiesta de disfraces. Me veía bien.
– Y cuál es la gracia de la Mujer Maravilla?
-Tiene muchas. Es rápida, poderosa y además pilotea un avión invisible espectacular.
– Veías mucho mono animado cuando chica?
-Obvio, como todos los niños. Me fascinaban Marte y Candy, aunque mi verdadera pasión era el Capitán Futuro. A él lo amaba, soñaba con acompañarlo por las galaxias.
– Y teleseries, veías?
-También.
– Hubo alguna que te marcara en especial?
-Que me acuerde, ninguna.
Cómo lo pasaste en el colegio, entonces?
-Muy bien, nunca tuve problemas. Como era de puras mujeres (Villa María) lo pasábamos increíble, dentro y fuera de clases.
Mala memoria

Desde chica, María José tuvo inclinación por el mundo de los escenarios. Recuerda con meridiana claridad que gran parte de su temprana existencia transcurrió entreteniendo a monjas, alumnos y apoderados en los típicos actos que se montaban en el colegio. Hizo un poco de todo, aunque no olvida a la Cenicienta, uno de sus primeros protagónicos infantiles y la entidad ficticia que en gran medida definió su decisión de dedicarse a interpretar roles en forma profesional.
– Qué Cenicienta te gustó más personificar?
-(…) Hay más de una?
-Es una forma de decir. La Cenicienta-pobre, la Cenicienta-reina de la noche o la Cenicienta-princesa, se entiende?
-Mmhh… Creo que cuando era chica me encantó hacer la princesa… Ahora, la pobre es lejos la con más fuerza dramática.
– Cuál fue tu primer trabajo?
– Como actriz?
-No necesariamente.
-Un comercial para la tele, cuando estaba en séptimo básico.
– Qué hiciste con la plata, te acuerdas?
-La metí toda al banco.
-Y ahora, qué vas a hacer con lo que ganes por la teleserie?
– Por qué tanto interés en lo de la plata?
-El materialismo me corroe el alma.
-(…) Viajar, quiero ir a Europa, a Francia…
– A qué parte de Francia?
-Toda, al norte en especial. A la catedral de Chartres.
– Y eso por qué?
-Es por un ramo que tuve en la Católica, sobre arte religioso.
Yo también lo tuve.
– En serio?
-Sí, estaba contigo.
-No me acuerdo de ti.

Balidos Negros
Violeta es una chica de 18 años que acaba de salir del colegio y lo único que quiere es viajar, esto por un extraño rollo que tiene con su padre. Violeta es el personaje de La oveja negra (título provisional entregado por Megavisión) que iniciará a María José en ese bizarro campo de batallas catódico que llaman la guerra de las teleseries . Y aunque no está dispuesta a reconocerlo, la inminente fama la tiene algo nerviosa. Si ir más lejos, le llama mucho la atención la cantidad de entrevistas que ha tenido que dar hasta ahora, cuando recién la teleserie se está empezando a grabar.
– Qué es lo más estúpido que te han preguntado?
-Lo de la Mujer Maravilla, recién…
-…
-Noooo (sonríe). A ver, la otra vez me preguntaron si tenía planes matrimoniales.
– Y qué es lo más raro que te ha pasado?
-De repente como que adivino lo que va a pasar.
-…
-En serio, cuando vi Rosabella supe que yo iba a protagonizar la tercera teleserie de Megavisión.
– La dura?
-No tanto, pero algo… un poquito.

MAMPATO, UNA ENTREVISTA IMAGINARIA
Un raro ejercicio realizado cuando la revista VIVE! se llamaba RTV. Pasaban “Ogu y Mampato en Rapa Nui” en Pay Per View y había que hacer algo. Entrevistar a los responsables de la película, muy fome. Por qué mejor no intentar algo con Mampato. ¿Que sería de Mampato, hoy, treinta años después? Y bueno, conversamos con el. De un modo imaginario, pero lo hicimos.

Publicado en RTV. Diciembre, 2004

Mampato, recuerdos de un viajero temporal

Por diez años, un adolescente chileno viajó por el tiempo, compartió con cavernícolas y conoció a los héroes más grandes de la historia. Su vida y aventuras inspiraron una serie de historietas y una película animada. En la última década ha estado retirado de la vida activa, viviendo de sus memorias y compartiendo con sus mejoras amigos.

El mejor lugar del mundo para encontrar a un superhéroe es la COMICON de San Diego. Durante los primeros quince días de cada mes de agosto se reúnen en esa ciudad californiana lo más selecto entre la gente que acostumbra a vestirse con disfraces de colores y a usar sus poderes en servicio de la humanidad. También los editores, escritores y dibujantes que publican sus aventuras en revistas de cuadritos. Es el mundo del cómic, la verdadera liga de la justicia.
Miércoles 11 de agosto del 2004, San Diego. Un chileno de 45 años, pelirrojo, con anteojos de marco grueso y ligeramente obeso se pasea entre los estantes. Mira las figuras de acción y a los cientos de fanáticos que pululan por el lugar. Firma autógrafos y saluda de cuando en vez a alguno de sus colegas. Palabras cortas, monólogos necesarios. Aunque no es su verdadero nombre, insiste en que lo llamemos Mampato. En este sitio prefiere ser conocido por su nombre de fantasía, su alter ego famoso, lo más parecido a un superhéroe que surgió en el sur del mundo. Un orgullo para los chilenos, el legítimo campeón made in Chile.
“Soy como Linterna Verde”, dice. “A Hal (Jordan, el segundo -y más famoso- de los Linterna) los extraterrestres le dieron un anillo con el arma más poderosa del universo. A mi Xse, otro alien amistoso, me regaló un cinto espacio temporal. La diferencia es que yo ayudé a la gente sin necesidad de batallas titánicas como mis colegas del primer mundo”.
De esto hace ya harto tiempo
“Uff. Imagínese. 1968, tenía yo 9 años y le salvo la vida a un pequeño extraterrestre albino que en agradecimiento me entrega un artefacto capaz de hacerme viajar por el espacio y el tiempo. Supongo que lo acepté sólo porque era chico, de haber tenido 18 o 20 años lo habría pensado mejor. Creo que mientras menos edad uno tiene es menos corruptible. Xse no era tonto, para nada, sabía perfectamente lo que me estaba dando”.
Recién habló de Linterna Verde. ¿Cómo se lleva con sus colegas del primer mundo?
“Bien. Pero no tengo grandes amigos. Está Superman, que debe ser el mejor sujeto que he conocido. Del resto no estoy muy seguro, aunque Spider-Man me cae muy bien. Tiene un sentido del humor genial”.
Sucede. Mampato fue invitado a la COMICON 2004 para recibir un homenaje por su carrera como héroe y viajero del tiempo. Es la primera vez que realiza una actividad pública en los últimos diez años. Tras retirarse de la carrera épica en 1978, mantuvo un estatus de celebridad hasta mediados de los noventa, cuando decidió retirarse de la vida pública, mudándose junto a su mujer y a su hijo a una parcela a orillas del lago Ranco en el sur de Chile, “pensé que nunca más iba a regresar a mi súper vida”, se ríe mientras pide un frapuccino con moka en el stand de Starbucks, “pero tiene su gracia”, confiesa mientras saluda a Scott Summers, uno de los X-Men.

¿Qué ha sido de Mampato desde 1995 a la fecha?
“He vivido de los derechos de autor que me han dado los comics del Themo (Lobos, autor original), la película y los libros que escribí. El sur de Chile es perfecto para sentarse a no hacer nada, ver animales, levantarse a pescar y pensar en lo que se hizo y lo que no se hizo. Regresando a su pregunta, desde 1995 me he preocupado sólo de vivir y querer a mi esposa e hijo”.
¿Ha vuelto a viajar en el tiempo tras su retiro?
“La última vez fue en 1998 cuando viaje al pasado al funeral de Ogú”.
Lo siento, no lo sabía.
“Nadie lo sabe, es primera vez que lo cuento. Fue triste, pero bueno, los Neanderthal rara vez pasan de los 40 años y Ogú tenía más de 50. Un virus desconocido, los cambios del tiempo producto de las glaciaciones y pasó. Agu, su hijo, tomó su lugar como líder de los Gola Gola…Ogú fue y será mi mejor amigo, con él se fue la mitad de mi corazón”.
Y qué ocurrió con el cinto espacio temporal
“Cuando volví al presente (1998) decidí guardarlo en una caja fuerte. A estas alturas ya debe estar inservible. Según Xse, sus baterías duraban máximo 30 años. Es cuestión de sumar. Me lo pasaron el 68, estamos en el 2004… Prácticamente no es más que un buen objeto de vintage”.
Nunca volvió a contactarse con Rena
“No. Si ya es complicado mantener un relación estable con un mujer hoy en día, imagine como será con una chica del siglo 40 y más encima telépata. Se que me va a preguntar por todo eso de la historia de la promesa de que alguna vez nos casaríamos. Puedo contestarle que sólo fue eso, una promesa de adolescentes. Rena debe estar feliz en su futuro, yo no me quejo de mi presente. Le deseo toda la suerte del mundo”.
¿De todas sus aventuras cuál es la que recuerda con más cariño?
“A ver. Cuando ayudamos a Manuel Rodríguez en la época de la reconquista chilena la pasé muy bien. Ahí fue cuando Ogú se hizo fanático del charquicán. Mi viaje con los balleneros tratando de encontrar al barco del capitán Ahab y a Moby Dick, la ballena blanca, también estuvo increíble, pero si tuviera que escoger uno me quedo lejos con lo que vivimos con Ogú en la Isla de Pascua”
Que inspiró la película “Ogú y Mampato en Rapa Nuí”
“Entre otras cosas. Pero más allá de la película, una estupenda adaptación realizada por a gente de Cineanimadores, fue lo que vivimos en Rapa Nui lo importante. El haber ayudado a la pequeña Marama a liberar a su pueblo, los Orejas Cortas, de la tiranía de los Orejas Larga me cambió la vida para siempre. Me hizo entender que el poder de cambiar las cosas está donde a veces menos lo buscamos, en este caso en el corazón de una pequeña niña en la isla más solitaria del mundo”.
Hablando de cambiar las cosas. ¿Sintió alguna vez el deseo de usar su cinto para evitar que sucedieran eventos como guerras o matanzas?
“Fue una de las razones por las cuales dejé de viajar por el tiempo de un modo activo. La tentación y el poder de influir en la historia estaba al alcance de mi mano. Pero como bien me aconsejó mi amigo Parker (Peter, alias de Spider.Man), con un gran poder viene un aún mayor responsabilidad”.
Siente usted que a pesar de nunca asumirse como tal, fue un superhéroe.
“No, yo fui un viajero del tiempo que intento mejorar las cosas, que es muy distinto a ponerse un pijama de color y volar sobre Ciudad Gótica. Que ahora en este evento me reconozcan como un superhéroe es una pura formalidad”.
Cómo esta entrevista
“Entre otras tantas cosas”.

¿POR QUE HAY QUE VER “LA SAGRADA FAMILIA”?
Alguna de las razones, en este comentario que publiqué en Rolling Stone. Da lo mismo que lean mi artìculo, lo importante esq ue vean el filme, que entra hoy en carteleras locales.
Editado en Rolling Stone, Abril 2006
Vía Crucis

Sebastián Campos desordena el corazón de la familia con un filme que juega y maneja lo predecible. Desde el primer segundo de metraje uno sabe lo que va a pasar, porque lo que acá importa no es el desenlace sino como y porque sucede las cosas.

“La Sagrada Familia”
Dirigida y escrita por Sebastián Campos. Con Néstor Cantillana, Patricia López y Sergio Hernández.

Semana santa en algún lugar del litoral central. Tras recuperarse de un reciente accidente automovilístico, Marco (Nestor Cantillana), un joven arquitecto decide pasar el feriado en la casa de playa de sus padres. La madre, Soledad (Coca Guazini), es una mujer distraída, a ratos ingenua y absolutamente incondicional a su unigénito. Se desvive por él y a su manera, también lo sobreprotege. En la esquina contraria, el padre (Sergio Hernández) comparte con su hijo el mismo nombre y profesión. Marco y Marco compiten, se desautorizan y rivalizan. Cualquier relación entre ambos es dictada por tensiones de todo tipo. Y para condimentar el plato, Marco espera la llegada de Sofía (Patricia López), su nueva novia; una mujer mayor que despierta fundadas suspicacias en su madre. Completan el cuadro, los amigos del protagonista: Rita (Macarena Teke), una tímida muchacha que desde el inicio nos deja claro que lo ama en secreto y Pedro (Juan Pablo Miranda) un estudiante de derecho que se encuentra en el lugar junto a su pareja, Aldo (Mauricio Diocares).
Presentada el año pasado en el festival de cine de Valdivia, La Sagrada Familia es sobre todo una película astuta. También una muy buena película, pero de eso hablaremos más adelante. Muchos han definido la obra de Campos como la primera película Dogma chilena, refiriéndose al hecho de que su autor no usó guión, que la iluminación fue natural, que la acción se basó en la improvisación de los actores, que se filmó cámara en mano, que su estructura formal es tan incorrecta como su trama y que el proceso de edición estuvo limitada a un matemático proceso de ordenamiento. Ecuación Lars Von Treir calcada. Todo lo anterior es cierto, sin embargo no por ello se trata de un filme improvisado, por lo contrario, la narración que el director nos propone es muy pensada y cerebral, algo que parte y termina en el mismo nombre de la película.
La Sagrada Familia tiene muchas aristas de aproximación, todas en juego con la idea de lo sagrado. La familia está compuesta por un padre, un hijo hombre y una madre. Ambos son arquitectos, como Cristo y José fueron carpinteros; ambos hablan en un momento de la catedral de la Sagrada Familia de Gaudí, guiño forzado pero que convence en su naturalidad. Está la idea de la pasión, la muerte y la resurrección en el ordenamiento de tres días. Personajes que son como apóstoles, como el diablo (Sofía) e incluso como una redentora María Magdalena (Rita). La imagen de una playa invernal con Macarena Teke y Nestor Cantillana simulando un mater dolorosa es perfecta, constituyendo uno de los fotogramas más hermosos que ha dado el naciente nuevo cine chileno.
¿Qué es lo que me quiere contar La Sagrada Familia? Sebastián Campos propone en su relato un buceo profundo en el corazón más interno de la familia de clase media alta chilena. No hay padre ausente, hay un padre altanero, casi tiránico, despreciativo de su vástago, lo que es acrecentado con el detalle de que ambos se dedican a lo mismo y en el hecho de que la madre es un personaje casi etéreo, ignorante de la realidad, más preocupada de los amigos que de la familia –lo dice textualmente- A ese desordenado orden llega Sofía, la mujer, la tentación, la cuchara que va a revolver todo. Personaje que desde su primera aparición sabemos para donde va. El modo en que limita su relación sexual y amorosa con Marco hijo, el sutil coqueteo con Marco padre, su relación de odio con la silenciosa Rita, única buena persona de todo el relato, el cómo la percibe la madre. Sofía no es la novia extraña del hijo único, es un extraterrestre que invade un mundo confundido, Satanás que intenta imponer su yugo en la semana santa. Y es en esta cancha, la del simbolismo, donde Sebastián Campos juega sus mejores armas. La trama es tan predecible, tan simple, el desenlace tan plano que lo que importa no lo que pasa, sino cómo pasa. Cuando Marco hijo regresa a la casa tras su vía crucis sabatino, sabemos lo que va a encontrar ahí, es tan obvio como un vaso de agua, lo que ignoramos es de qué modo va a reaccionar ante esto. En La Sagrada Familia, cada uno de los personajes son entes que reaccionan ante pruebas límite: acción y reacción.
El primer estreno nacional del año se levanta como una película llena de potencia y clase. Puede desagradar o encantar, pero indiferente no deja. No emociona ni enamora con sus personajes, pero sacude con fuerza. Sebastian Campos firma su lugar como el cineasta joven más arriesgado de su generación y Patricia López saca aplausos con el mejor rol de su carrera. Muy buena.

LA FIESTA INTERMINABLE
Una película para conseguir este largo y frío fin de semana: 24 Hour Party People. ¿Razones? Puede servir esto que escribi para su preestreno en el Sobras Film Festival del 2003.

Publicado en el programa del Sobras Film Festival, 2003.

Todas las fiestas del mañana

Primero el dato: el título no es mío; primero fue de Lou Reed, el músico, luego de William Gibson, el novelista. Segundo la historia: el año debe haber sido el 88 o el 89, en algún lugar del sur de Chile. La más tarada melomanía del universo, cuatro freaks tirados en una alfombra, cambiando casetes en un minicomponentes IRT de doble bandeja y 40 watts de potencia por parlante. Otro tiempo, otro lugar. Ni tan distinto a éste, las apariencias a veces engañan. Un casete tras otro, una canción tras otra. ¿Qué era mejor: New Order o Depeche Mode? Confieso que nos lo preguntamos más de una vez. Obvio que la comparación era inútil; de pendejos, de ociosos, de pegados, de todas las anteriores y ninguna a la vez. Pero a la distancia no suena tan tonta. Sucedía así y punto, no había ni hay que darle más vueltas. Al final siempre ganaba Depeche Mode. Concluíamos que New Order tenía mejores singles (era que no), pero Depeche Mode más actitud como grupo. Es verdad, entonces no sabíamos mucho de New Order, menos de Joy Division su encarnación previa, salvo que cantaban “Blue Monday” y habían firmado “Technique”, el casete de la carátula rosada que acabábamos de conseguir. De Depeche en cambio conocíamos hasta el día en que David Gahan había perdido la virginidad. Datos de fans, conocimientos honestos. Con todo era fácil pecar de ingenuos, nadie podía ni puede declarar que New Order fuera una banda con problemas de actitud. Es como decir que el Challenger tuvo un pequeño problema al despegar.
¿Y qué tiene que ver lo anterior con “24 Hour Party People” –a partir de ahora “24HPP”-? Nada. Bueno nada y mucho, partiendo y terminando en el nombre de New Order. Sucede que me pidieron tirar líneas sobre esta película y andaba con bloqueo mental, así que me acordé de algo que había leído en “Mientras Escribo”, esa suerte de manual de redacción que Stephen King escribió para aprendices de escritor. Dice King que cuando uno está en problemas para entrar a un relato la mejor forma de abrir es reconstruyendo algún recuerdo personal, ligeramente relacionado con lo que vas a escribir. Como a todo el mundo le a pasado algo así se logra complicidad con el lector y de postre se ganan caracteres y líneas en el combate contra la hoja en blanco.
“24HPP” es una película, pero también un rockumental, o para ser exactos con los puristas un “popumental”, que reconstruye de una manera sentida y honesta una de las etapas más exquisitas en la historia de la música popular británica. El relato del nacimiento, auge y bajada de Factory Records, sello que hizo de Manchester, decadente ex capital industrial del Imperio Britanico, cuna de la mayor explosión musical vista en la isla desde que los Beatles salieron de Liverpool, curiosamente su ciudad hermana. Pero ojo, la gracia es que no se trata de un filme frío, contando como una especie de “Behind the Music” con más presupuesto y acento inglés, sino de una narración con estructura dramática, personajes bien delineados y sobre toda una confesionalidad que la hace fácil de enlazar con el personaje de John Cusack en “Alta Fidelidad”, cinta hermana no sólo en el amor a la música que ambas destilan, sino en la forma como sus personajes nos meten en “su” cuento.
La historia parte en 1976, el día en que Tony Wilson (Steve Coogan) vio a los Sex Pistols en vivo en un pequeño teatro de Manchester. No habían más de quince personas en el local, pero estaban los que tenían que estar. Algunos que entendieron lo que estaban viendo y escuchando, como el propio Wilson e Ian Curtis, futuro líder de Joy Division, y otros que no captaron nada como Mick Hucknall (Simply Red). Es como Cameron Crowe, relatándonos a través de los ojos de Patrick Fugit como se convirtió en reportero de Rolling Stone, diciéndonos en cada rollo de película porque nos gusta la música, porque somos freak y porque cada vez que escuchamos “Love Will Tear Us Apart” seguimos con los dedos la línea de bajo de Peter Hook
La película lleva por titulo una frase de una canción de The Happy Mondays que nos invita a ser participes de una fiesta. ¿Pero qué clase de fiesta? Celine decía –o escribía- que entre las fiestas y la guerra no había mucha diferencia. Ambas son campos de batalla, en ambas se disparan salvas de artillería para sobrevivir. Y es cierto, la fiesta de “24HPP” no es precisamente una celebración feliz, es una celebración que gira en torno de las vidas de un buen tipo que como dije más arriba, un día tuvo una idea y decidió darle forma. Claro, tuvo la gracia de que su idea trasformara la música inglesa para siempre. El precio fue caro, no fue una fiesta brillante, fue oscura, laberíntica, con sexo y drogas por un lado, con lágrimas, traiciones y muerte por otra. En los precios y pesos de la vida, como en la brillante “La Hora 25” de Spike Lee, se sudan toneladas de dolor y Wilson lo tuvo más que claro. El organizó e invitó a la fiesta, se la sufrió, la sangró, la levantó y la dejo flotar, nosotros apenas nos dedicamos a bailar. Cada canción, claro, como tenía que ser. Es la ventaja de estar lejos, disfruten el disco.

MOBY DICK… O MOCHA DICK
Encontre en la web, este artículo quer publiqué hace siglos en la difunta Virtualia.com. Un homenaje a una de mis historias favoritas de todos los tiempos.
Publicado en el 2002 en Virtualia.com

La verdadera Moby Dick

Una de las obras más importantes de la literatura norteamericana tiene una vinculación directa con Chile. Para escribirla, Herman Melville se basó en los relatos orales de balleneros que hablaban de un feroz cachalote blanco que merodeaba por las cercanías de la Isla Mocha. Lo llamaban Mocha Dick.
A fines del siglo XIX, un ex marinero e iniciado escritor envió a las editoriales neoyorquinas un voluminoso manuscrito de casi quinientas páginas, titulado La Ballena. Nadie lo tomó en cuenta y tuvieron que pasar diez años para que alguien descubriera el valor literario de la obra. Y el mérito fue de los franceses. En 1880, se publicó en París el libro de Herman Melville, ahora bajo el título de Moby Dick, o La Ballena Blanca. Un relato marinero que narraba el viaje de Ismael en el ballenero Pequod, la vida en el mar y sobre todo la aventura de un desquiciado capitán llamado Achab. Un hombre vengativo, mutilado por una gigantesca ballena blanca a la cual los marineros llamaban Moby Dick. Achab conduce al Pequod y a sus hombres en un viaje sin retorno. A un combate definitivo entre un hombre loco y una bestia magnífica.Tuvieron que pasar casi treinta años para que una nueva generación de críticos y autores redescubrieran el libro de Melville y lo elevaran a la gloria.
Con cientos de ensayos, interpretaciones y cátedras universitarias dedicadas en exclusiva a ella, Moby Dick se levanta como el clásico más importante de la literatura norteamericana. Cita obligada de quien quiera escribir sobre obsesiones, e indudablemente, la primera gran novela moderna. Sin embargo, y ya fuera de su valor artístisco y literario, hay un detalle de la novela de Melville que no deja de ser interesante. Sus fuentes.
Ismael, el narrador, habla en su relato que Moby Dick es una especie de ángel vengador enviado por Dios para castigar las injusticias cometidas por los capitanes en sus viajes. En otra ocasión se detalla como el leviatán blanco intenta liberar a una ballena atrapada por cuerdas y arpones. Y para ser más específico, Ismael también cuenta la historia de una feroz ballena que habita en las costas de Chile. Precisamente ésta es una de las fuentes de Moby Dick.
Fuera de la fantasía literaria y los elementos misteriosos con que Melville dota a su mítica criatura, los cachalotes blancos no son tan extraños como uno pudiera pensar. Afectadas por una extraña enfermedad cutánea, estas ballenas blancas sufren, aparte de su inusual coloración, de corta vida y tienen la curiosa característica de crecer más que sus congéneres. Mientras un cachalote común y corriente rara vez pasa de los 20 metros de largo, un albino llega fácilmente a los 30, acercándose al tamaño de la ballena azul.El escritor unió estos albinos especímenes al mito de Mocha Dick.

El incidente Essex

1840. Era un rumor fuerte entre la comunidad ballenera norteamericana de Nantucket, los que en sus cruceros de tres años recorrían el océano matando a sus mayores habitantes. Si hay alguien responsable de la casi extinción de estos magníficos animales, esos fueron los balleneros de Nantucket. Pero ellos le temían a algo. Un monstruoso y gigantesco cachalote blanco que merodeaba alrededor de la isla Mocha, en la costa del sur de Chile. Dueño de un color y tamaño inusual para su especie, y de una ferocidad del demonio, la criatura helaba la sangre de marineros y pescadores. Quienes la habían divisado decían que estaba lleno de cicatrices, que llevaba arpones clavados en el lomo y que arrastraba las tablas de decenas de botes que habían intentado acercarse para cazarlo. Los balleneros llamaban a esta ballena con el apodo de Mocha Dick.
Melville había escuchado el relato mientras era tripulante del ballenero Typee y no le había prestado mucha atención. Parecía una historia más, entre las tantas que se escuchaban en alta mar. Hasta que sucedió lo del Essex.La historia del Essex es una de las más desconcertantes de las que se tiene memoria. Podría ser un mito de no ser por que hubo muchos testigos y registro material del incidente. El Essex era un buque ballenero de Nantucket, un bergantín de tres palos y cuatro lanchas cazadoras, como la mayoría de las naves de su tipo.En julio de 1848, el Essex ancló en Valparaíso y luego de un par de días zarpó hacia el sur. Cerca de Isla Mocha se encontraron con el cachalote blanco, y haciendo oídos sordos a la leyenda de Mocha Dick, partieron a su caza. El animal recibió un par de arpones y entonces reaccionó. En lugar de huir, como la mayoría de las ballenas, atacó al barco, golpeando su flanco con su enorme cabeza y azotándose contra la quilla. El orgulloso ballenero no demoró más de unos minutos en irse a pique, llevándose con él a la embravecida criatura. Sólo sobrevivieron los marinos que estaban en los botes balleneros. Ellos remaron hasta el cercano puerto de Talcahuano y ahí contaron su historia. Fue la última vez que se vio a Mocha Dick, la base para su posterior conversión literaria bajo el nombre de Moby Dick.