Archive | enero 2007

HEIL STEWIE…


Una versión editada de este texto fue publicada en el Anuario 2006. Rolling Stone-Chile. Enero, 2007

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Stewie Griffin
LA MALDAD USA PAÑALES

Peor que Lex Luthor, que “Los Otros” de Lost, que Darth Vader o el mismo George Bush Jr. El hijo menor de la familia más disfuncional del canal Fox crece en villanía, traición y maldad. Al menos en la cultura pop fue EL VILLANO del año.

Su propio creador, Seth MacFarlane, lo ha confesado. Stewart Gilligan Griffin, “Stewie”, la guagua de Padre de Familia, fue creado y pensado como un villano en desarrollo. El menor de la familia más tarada del ficticio pueblo de Quahog, es un crío de poco menos de un año y cabeza de pelota de fútbol americano, dueño de una inteligencia superior que rivaliza con grandes íconos de la villanía, como Cerebro, Lex Luthor y el Ultrahumanidad. Stewie está destinado a conquistar el mundo y que mejor que hacerlo partiendo por la destrucción de su propia familia. El odio maniqueo hacia Lois, su madre, el desprecio hacia Peter, su padre y la total antipatía hacia sus dos hermanos, inferiores en todo sentido, han ayudado al surgimiento del pequeño como un modelo fascista que se inclina con peligrosa facilidad hacia la crueldad y la tiranía. Desde sus tiernos meses, Stewie desprecia todo lo que lo rodea. Incluso con Brian, su perro, mantiene una tensa relación de amor y odio, ya que sabe que es el único que podría arruinar sus diabólicos planes. Por eso su habla es flemáticamente inglesa, aparte en todo sentido de la vulgaridad del habla de clase media de su gente. Stewie delira y sueña en grande, a pesar de que sabe que su destino, pase lo que pase, esta en ser gay. Y aunque en un principio vio con horror este porvenir, hoy lo acepta con la ventaja que puede sacar de vivir rodeado de top models deseosas de escuchar sus consejos. Símbolo absoluto de la maldad y la crueldad, esta guagua diabólica hace rato que se encarama como el peor de los peores entre una raza de colegas que incluyen a Hannibal Lecter. Patrick Bateman, Norman Bates y tantos ilustres. Hemingway decía que el peor de los males era el que se encarnaba en una mujer bella. Se equivocó, el peor de los males es el que puede ocultarse en la ternura de un agú.

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MUY INTERESANTE FEBRERO: UN ADELANTO

Logia Lautarina
LA HISTORIA OSCURA DE LA INDEPENDENCIA DE CHILE

Como en una novela de Dan Brown, en la historia patria tejió sus redes una poderosa sociedad secreta, que no dudó en pisotear a sus enemigos políticos y en enfrentarse a la mismísima Iglesia Católica con tal de lograr su objetivo: La independencia de Chile y del resto de Latinoamérica.

Literalmente: En la formación y estímulo del proceso de la independencia americana jugó un papel importante una sociedad secreta, conocida generalmente con el nombre de Logia Lautarina, que se ramificó en diversos sitios del continente y que después de la batalla de Chacabuco, en 1817, jugó por varios años un papel decisivo en la política chilena. Las palabras anteriores no son de quienes escriben este artículo, sino que corresponden a la introducción de La Logia Lautarina y otros estudios sobre la Independencia (Ed. Francisco de Aguirre, 1973), hasta ahora el estudio más serio y riguroso sobre este peculiar proceso de la historia nacional. La obra corresponde a un trabajo póstumo de Jaime Eyzaguirre (1908-1968), uno de los historiadores chilenos más reconocidos durante la primera mitad del siglo pasado, sobre todo por sus enciclopédicos trabajos enfocados en la biografía de O`Higgins y el periodo conocido como Patria Vieja.
Sostiene Eyzaguirre, que sobre el origen de la Logia Lautarina abundan más las conjeturas que los documentos realmente comprobados. Sin embargo hay más o menos consenso entre los historiadores -y estudiosos- en apuntar a que este grupo secreto nace de un grupo, supuestamente masónico, instituido en Londres por el venezolano Francisco de Miranda y esparcida luego a España y a las colonias de América del Sur.
Pero, ¿puede hablarse realmente de ellos como reales exponentes de la masonería en Latinoamérica? El historiador y experto en sectas y grupos religiosos, Juan Guillermo Prado, no lo cree así. “Pienso que la relación más directa entre esta Logia y los masones se da por la figura de Manuel Blanco Encalada, quien fue miembro del grupo y posteriormente fundó la masonería chilena en 1827. Por otra parte, debe tomarse en cuenta que muchos miembros de la Lautarina eran fervientes católicos, como el sacerdote José Cortéz Madariaga, algo imposible de imaginar dentro de una sociedad masónica. Al menos durante esa época, en la que las relaciones entre los miembros de estos colectivos y el Vaticano eran nulas”.
Pero indudablemente la Logia Lautarina compartía elementos en común con la masonería, sobre todo en cuanto al secretismo. Se sabe que Bernardo O’Higgins, fundador y figura clave de esta sociedad secreta, usaba modos y lenguajes que podrían definirse como propio de un masón. Términos como gran hacedor en lugar de Dios, eran frecuentes en su vocabulario, sobre todo si tomamos en cuenta que la formación religiosa de nuestro padre de la patria era en extremo racional, producto de la influencia de Francisco de Miranda en su vida. Mientras la tradición nos ha mostrado a un O’Higgins, devotamente católico, lo cierto es que su personal aproximación a Dios y los fenómenos sagrados distaba mucho de vías tradicionales de la iglesia, prefiriendo el entendimiento “científico” de lo divino por sobre la ruta dogmática de la fe. Pero la existencia de la… El resto, en kioscos a partir del próximo lunes.

LOST Y WATCHMEN: HERMANOS MORALES


La tremenda revista Comiqueando, mítica publicación -antes impresa ahora online- dedicada al estudio serio del noveno arte, se mandó este interesante aertículo sobre las vinculaciones entre Lost y Watchmen y otros comics, acá un extracto y el enlace para continuar leyendo.
LOS MISTERIOS COMIENZAN


por Roberto Pulitano

No existe nada mejor que un buen misterio. A Borges le gustaba la idea de que Edipo había sido el primer detective y, en parte, tenía sus buenos motivos: el griego debía resolver una muerte de consecuencias nefastas, necesitó de elaborar hipótesis, interrogar posibles sospechosos, en definitiva: descubrir, iluminar, sacar a la luz (o como más prefieran) un hecho siniestro. Pensemos un poco en los elementos de un buen misterio. Primero, para el tiempo en que la investigación da inicio, el evento ya ha ocurrido. Segundo, el investigador (que puede o no ser un detective formal) nos sirve como vínculo para introducirnos en un contexto muchas veces sórdido. Claro que muchas veces el escritor nos oculta información vital para el descubrimiento del asunto o, el muy taimado, nos hace seguir capítulos y capítulos de pistas falsas sin sentido. Lo que nos lleva al tercer elemento: nunca adelantarse, la gracia de estas historias no está en saber más sino en dejarse llevar. Por supuesto, todo buen lector es recompensado, eventualmente sabremos lo que nos ha estado devorando el cerebro desde el principio ¿quién, ¿por qué? y ¿cómo?
Lost on Copacabana

Rorcharch quiere saber, y nosotros con él. Más allá de la maravillosa manera con que fue contada, Watchmen no sería Watchmen sin su historia y esta gira en torno a un asesinato, un misterio y una historia oculta. Elemento fundamental, básico, perfecto, y que omití por haraganería, del buen misterio. Una muerte no es sólo una muerte, hay algo inmediatamente detrás, hay algo muy lejos en el pasado y hay un algo “dinámico” que va y que viene pero en la oscuridad, sabemos de su presencia pero se trata de una figura desenfocada que sólo se descubrirá sobre el final. En una entrevista de la época Alan Moore dijo, en perfecto castellano, “cada pequeño detalle conecta con otro. Lo que quería lograr y mostrar era que cada individuo tiene una forma de pensar y de actuar y que el mundo está formado por le interacción de acciones y reacciones y como esto también sucede al interior de una obra de ficción”. Moore mantendría esta idea la que pudo ser su obra maestra Big Numbers. A través de Mad Love, su propia editorial, el inglés editó dos números de esta historia acerca de cuarenta personajes amenazados por un centro comercial. Bueno, dicho así no parece mucho. Hagamos de cuenta que no dije nada. La historia cuenta como la instalación de un enorme y aséptico centro comercial impacta en al vida de una pequeña comunidad inglesa, todo esto representado por la visión de cuarenta personajes distintos que se van cruzando, intercalando, confundiendo y modificándose ante nuestros ojos. Ahora está mejor. Claro que, en dos números, fue muy poco lo que de eso se vió. En teoría, Moore iba a utilizar personajes reales, tetradimensionales, complejos, confusos que el lector no podría describir en menos de dos mil palabras (mínimo). En teoría, la historia iba a correr libre a través de una bien delimitada estructura, ¿suena contradictorio? Bueno, es que estamos jugando con la idea del Caos. Brevemente: el Caos ocurre cuando un elemento, por mínimo que sea, interfiere con las condiciones iniciales de cualquier sistema dinámico. Sí, como ejemplo es una mierda. Entonces, digamos que si una mariposa aleta sus alas en La Rioja, desencadena una tormenta en China (o sea, no jodan a las mariposas).
A medianoche todos los agentes

Aunque no lo parezca estas dos ideas del inglés barbudo se aplican, y bastante, al esquema de Lost. Pero antes de iniciar un análisis más o menos drogado de esta serie bien conviene saber por dónde atacan los indios. Lost nace gracias al famoso efecto yo también, en marketing cuando una franquicia vende bien (para el que no lo sepa una franquicia es una unión de productos vendidos bajo una misma bandera) otras aparecen presentando características similares buscando su pedazo de la torta. Resulta que Lloyd Braun, por entonces ejecutivo de la cadena ABC, estaba muy tranquilo en el Hawai del 2003 y, entre chapuzón y capuchón, buscaba la manera de trasladar el éxito de la película Náufrago (¡Wilson!) de Tom Hawks a la pequeña caja boba. Como el tipo estúpido no era, se dio cuenta de que necesitaba buenas manos para elaborar algo interesante. Así fue como decidió unir a J.J Abrams (creador de Felicity, las primeras tres temporadas de Alias) y Damon Lindelof (que venía cosechando cierta chapa gracias a Crossing Jordan) y les dijo algo muy parecido a “Isla. Sobrevivientes. No más de 12 protagonistas. Dinero. Cuenta bancaria grande a fin de año”. Tanta fe tenía en el trabajo de estos dos flacos que les autorizó once millones de dólares para realizar el episodio piloto. No sólo se trataba del presupuesto más caro de la historia de la televisión, sobre todo para un piloto, sino que sus niños genio apenas si tenían 25 páginas de guión listas y algunos conceptos vagos de cómo seguir. El casting se realizó a las apuradas (A Braun lo rajaban y si no aprobaba él la serie todo se iba a la mierda); con decirles que el personaje de Jack (él nuevo prototipo de americano que el norte está vendiendo por estos días: atormentado, falible pero bien intencionado y buen tipo) iba a ser interpretado por Michael Keaton (¡Batman!) y estaba destinado a morir en manos de la misteriosa bestia que acecha a los misteriosos sobrevivientes en la no menos misteriosa isla. Esto es Twin Peaks a la enésima potencia. Si el principal gancho de la serie de David Lynch era descubrir la identidad del asesino de Laura Palmer, a tal punto que cuando se supo la audiencia abandonó masivamente el barco, Lost acumula enigma, tras enigma tras enema (¿escribí eso o sólo lo pensé?)
Acá todos son detectives, todos son interrogados, abundan las hipótesis y nadie es quién parece ser. No sólo intentamos descubrir dónde están en realidad (se aceptan apuestas) sino saber quiénes son estos tipos. Como mínimo, los catorce protagonistas de la serie tienen uno o dos secretitos en el closet, bastante grosos y perturbadores. Cada episodio está estructurado en dos tiempos narrativos diferentes. Uno en el presente, la acción en la isla, la interacción entre los personajes, algún eventual descubrimiento, y otro en donde vemos a los personajes previo accidente. Creo que me estoy olvidando de algo…
Lost cuenta como los pasajeros del vuelo 815 que va de Sydney, Australia a Los Ángeles, California, se estrella contra una isla en el medio de ningún lado. El avión se parte en dos mitades, dejando cuarenta y dos supervivientes en una costa y cuarenta dos en la otra. El resto, obviamente, muere. En la primera temporada, atestiguamos los esfuerzos del grupo más numeroso por conseguir ser rescatados, desconociendo la existencia del segundo grupo. Mientras, una especie de bestia los acecha (pero no se morfa a ninguno). De a poco vamos conociendo algunos detalles de la isla, como escotillas con carteles de “cuarentena”, la transmisión de una mujer francesa pidiendo ayuda, que tiene más de dieciséis años en el aire, unos números malditos (4, 8, 15, 16, 23, 42) que figuran también el la escotilla, una avioneta nigeriana llena de droga y un nene de diez años capaz de…
En la segunda temporada, conocemos al segundo grupo de supervivientes, que han sido reducidos a once por… Los Otros. Aparentemente, Los Otros vendrían siendo… otra gente que estaba antes en la isla (pequeño spoiler de la tercer temporada, en realidad son de una isla vecina, tienen hogares e instalaciones perfectamente condicionadas) descubrimos que los números malditos deben ser introducidos en una computadora cada 108 minutos o sino… ni idea pero puede que no sea lindo (sumen los números malditos y descubrirán algo escalofriante!) de la bestia solo podemos adivinar que es un montón de humo con sonido mecánico que sabe cosas de los protagonistas, pasan cosas raras, advertimos que siempre llueve en los momentos dramáticos, las barbas no parecen crecer, ni la gente adelgazar y no sabemos de dónde carajo sacan tantas mudas de ropa; para peor uno de los mejores ganchos de la serie es que cada misterio revelado apunta a otro, por lo que cada respuesta en realidad formula una nueva pregunta. Por ejemplo, la Roca Negra que algunos personajes ven en sus sueños, dos capítulos antes del final de la temporada nos enteramos que es un galeón español de hace 150 años, encajado en el medio de la jungla! Si, de eso me olvidaba… bueno, presenten atención a los flashback porque conforme avanza la historia en la isla estos momentos retrospectivos van retrocediendo más y más en los personajes. Porque en realidad, y eso lo dejan ver los flashback, estos personajes estaban “perdidos” de antes y en la isla van encontrándose, definiéndose. El caso más emblemático sería el de John Locke, que estaba en una silla de ruedas al momento del accidente y cuando despierta en al isla puede utilizar sus piernas con total normalidad. O Jack quién antes no podía ser responsable ni de la camisa que usaba ése día y, en al isla, se carga el destino de cada superviviente.
“La realidad en Watchmen está llevada hasta lo más mínimo. Rorschach y los terrones de azúcar son un buen ejemplo. En el primer número se ve a Rorschach ir a casa de Dan Dreiberg, abrir el azucarero y vaciarlo en su bolsillo. Unas pocas escenas después está con el Dr. Manhanttan, se pone un terrón en la boca y tira el papel al suelo. Viñetas después, Rally se fija en el papel y lo tira al basurero. En el siguiente número, alguien va a casa de Dreiberg y quiere una taza de café con dos terrones de azúcar, pero sólo queda uno, obligando al dueño de casa a disculparse. Casi cuatro números más adelante, un par de detectives lo interrogan y este les ofrece café, pero recuerda que no ha comprado azúcar”. Moore había planificado cada pequeño detalle de su serie, hasta en las cosas más insignificantes. A pesar del desordenado comienzo, Lost está pensada de igual manera. El mejor ejemplo es el avión nigeriano: en la primera temporada, circa episodio 19, Locke y Boone lo encuentran de casualidad (¿o por acción del destino?). Boone se sube a revisar y encuentra una estatuilla de la virgen María, también un radio de transmisión. Intenta comunicarse con el mundo exterior y alguien recibe una respuesta pero la interferencia la vuelve imposible de… seguir leyendo en este link.

Y AHORA ELLOS

Police juntos de nuevo (al parecer Sting se aburrió de dar botes con sus últimos discos solistas, a Copeland se le acabó la plata y Summer se aburrió de intentar ser el nuevo Robert Fripp), Genesis preparándose para un tour de ¿despedida?. Eso dicen, lo que es yo aún cruzo los dedos para que la real despedida sea con Gabriel y Hackett. En fin. Y la cosa es que ahora Led Zeppelin también se une a la fiebre de las “rejuntas”, eso al menos según el adictivo y necesario blog Metal y Carnaval que a su vez cita la fuente oficial en The Sun. Rogemos al Señor.
Legebdary rockers Led Zeppelin are set to re-group after 22 years for a money-spinning stadium tour of America. The three surviving members — singer Robert Plant, guitarist Jimmy Page and bassist John Paul Jones — plan to hit the road next summer. The trio hope to pocket £6.4million for the shows. Robert, 54, Jimmy, 58, and 56-year-old John Paul met two weeks ago at the offices of their management firm Trinifold. They buried the hatchet over Page and Plant’s 1990s tour, which John Paul only learned about from a newspaper. A band insider said last night: “If the right offer comes up they will do it.” Trinifold added: “Jimmy is itching to do something, but there is nothing firm yet.” Zeppelin split in 1980 after a booze binge killed drummer John Bonham. His son Jason is set to play drums on the tour. The band, famed for songs like Stairway to Heaven and Whole Lotta Love, are second only to the Beatles in worldwide album sales. They still hold records for crowds at their 1970s concerts. A music industry insider said: “They had so many hits that I am sure the reunion would be a major success.”

ROGER WATERS 2007: LO QUE SI Y LO QUE NO VEREMOS… Y EL CAMEO DE PINOCHET


Vamos olvidándonos del fetichismo Floydiano. El sábado se inició en Sydney, Australia, la pata 2007 del tour Dark Side of the Moon Revisited, que trae de vuelta a Roger Waters por estos lados. Y ya es oficial, Mr. Screen, la clásica pantalla circular, no estará este año en el escenario, siendo reemplazada por una idem rectangular de alta resolución. Así que la foto de arriba, tomada durante una prueba de sonido en algún punto de Europa, el año pasado, no podrá ser. Para los interesados y los que nos repetiremos el plato del 2002, acá las news.

SI VEREMOS

Setlist definitivo:

Primera mitad

  1. In The Flesh (The Wall, 1979)
  2. Mother (TW, 79)
  3. Set The Controls For the Heart Of The Sun (A Saucerful of Secrets, 1969)
  4. Shine On You Crazy Diamond (Wish ou Were Here, 1975)
  5. Have A Cigar (WYWH, 75)
  6. Wish You Were Here (WYHH, 75)
  7. Southampton Dock (The Final Cut, 1983)
  8. The Fletcher Memorial Home (TFC, 83)
  9. Perfect Sense parts 1 and 2 (Amused to Death, 1992 -Waters solo album-)
  10. Leaving Beirut (Water solo new single)
  11. Sheep (Animals, 1977)

Segunda mitad

  1. Dark Side of the Moon (1973): Speak to Me/Breathe/On the Run/Time/Time Reprise/The Great Gig in the Sky/Money/Us&Them/Any Colour Yiu Like/Brain Damage/Eclipse.

Encore (todo de The Wall, 1979)

  1. The Happiest Days Of Our Lives / Another Brick In The Wall (Pt 2)
  2. Vera
  3. Bring the Boys back Home
  4. Comfortably Numb.

TRIVIA: El tema “The Gunners Dream” (The Final Cut, 1983) fue definitibvamente eliminado del setlist. No eran pocos los que auguraban su regreso. Se pensó que para conmemorar los 30 años de “Animals”, Waters incuiría otra pieza del álbum pero igual que el 2006, su presencia es sólo con “Sheep”.

Line up de la banda:
Roger Waters
(bajo, guitarras, voces), Andy Fairweather-Low (guitarras y bajo) , Snowy White (guitarras), Dave Kilminster (guitarra, voces, voz líder en “Money”, “Breathe” y “Breathe Reprise”, segunda voz en “Time” y “Comfortably Numb”), Graham Broad (bateria y percusión), Ian Ritchie (saxo y bajo), Harry Waters (teclados), Jon Carin (teclados, guitarras, programaciones y lap steel, voces, voz líder en “Us & Them”, segunda voz en “Breathe” y “Breathe Reprise”), P.P. Arnold (voces, primera voz en “Perfect sense 1 y 2”), Katie Kisson (voces, segunda voz en “Mother”) y Carol Kanyon (voces, primera voz en “The Great Gig in the Sky”)

TRIVIA: Jon Carin también estuvo el 2006 en la gira de David Gilmour. Acompañó a Waters el 99 y el 2000. Ha girado con Pink Floyd en los tours de 1987 y 1994. Es compositor del tema “Learning to Fly” junto a David Gilmour y fue sesionista de los álbumes “A Momentary Lapse of Reason” y “The Division Bell” . Estuvo en la reunión del Live8 como tecladista de apoyo. Tambien toca con Roxy Music. Con Waters, ha interpretado las partes vocales de Gilmour en “Dogs” y “Us&Them”. Con Gilmour ha hecho lo propio con las estrofas de Waters en “Hey You” y “Comfortably Numb”.
Snowy White fue guitarrista de apoyo en los tour de 1977, 1980-81 de Pink Floyd y ha estado con Waters desde The Wall: Live in Berlín de 1990.

NO VEREMOS

  • Mr. Screen. La clásica pantalla circular rodeada de luces, que ha sido marca registrada de Pink Floyd desde 1974 no estará en escena. El 2002, Waters tampoco la usó, pero el 2006 en la sección europea del actual tour volvió a colgar sobre el escenario durante la mitad destinada a Dark Side… El dato es que Mr.Screen ha sido reemplazado por una pantalla rectangular de alta resolución que ocupa todo el fondo del stage. Durante Dark Side…, mediante un sistema especial, las proyecciones son enviadas en formato “circular” para adecuarse al formato de las animaciones y filmaciones clásicas que acompañan al disco, dando así la sensación de un Mr. Screen.
  • Tampoco estará la barra de luces -ver foto de arriba- usaba bajo Mr. Screen con el objeto de imprimir letras de algunas canciones y producir efectos luminosos similares a rayos láser. En su lugar se ha mejorado la piritecnia del show, con llamas y fuegos artificiales y se han instalado juegos gemelos de cañones de luz a ambos lados.
  • El astronauta inflable que flota sobre el escenario durante “Perfect Sense 1 y 2” y el cerdo que hace lo propio en “Sheep” estuvieron en Australia, pero no en Nueva Zelandia. Esperemos que sólo sea una pérdida momentánea.

…Y EL CAMEO LOCAL

Una referencia a Pinochet durante “Fletcher Memorial Home”, proyectada a todo lo ancho de la nueva pantalla, tal cual puede verse en esta foto tomada en Sydney, en el show de hace dos días.

SANTIAGO CABRERA EN VIVE

Nuestro crédito local en Héroes, habló con VIVE! y nos contó que hasta Superman es fan suyo. La vida dentro de un cómic, ilustrado en portada por el gran Maestro Pérez. La entrevista y el resto, los suscriptores de la revista podrán leerrla en los próximos días.

ILUSTRE INVITADO: CLINT EN FORTEGAVERSO

Esto apareció en RADAR de Página 12. Y tras ver la primera parte de la epopeya doble de Eastwood, no queda más que citarlo, más allá de que uno este o no de acuerdo con amores a la bandera y patriotismos varios. Eastwood firmó y filmó un retrato bello de la guerra a través de la mirada de tres pendejos que no tenían idea donde estaban parados. Y con eso yo al menos, quedo pagado.

YO QUIERO A MI BANDERA

La batalla de Iwo Jima fue un punto de quiebre en la Segunda Guerra Mundial: para los japoneses, significó la primera derrota en territorio nacional, que consideraban sagrado; para los norteamericanos, el lugar donde tomaron lascélebre foto de seis marines izando su bandera. Aquella foto impactó como nada en Estados Unidos y devolvió la esperanza de ganar la guerra. Con La conquista del honor y Cartas de Iwo Jima, Clint Eastwood filmó un díptico peculiar: la de mostrar por primera vez la misma batalla desde ambos bandos.

Por Clint Eastwood

Estoy en un momento de mi vida en el que podría abandonarlo todo y dedicarme al golf, pero cada película que hago me enseña algo, y por eso es que sigo haciéndolas.
Al filmar estas dos películas sobre Iwo Jima, aprendí sobre la guerra y sobre los personajes, y, a los 76 años, aprendí mucho sobre mí.
Lo que la mayoría de la gente conoce de Iwo Jima es la foto de seis jóvenes izando una bandera. Aquí hay otros hechos: durante el mes que duró la batalla murieron casi siete mil soldados norteamericanos, y hubo 26 mil heridos. La mayor parte de los 22 mil japoneses que había en la isla pelearon hasta morir. Más de un cuarto de todas las Medallas de Honor de la Marina norteamericana en la Segunda Guerra fueron entregadas a los hombres que lucharon allí. No nos damos cuenta de lo que hicieron aquellos soldados, aquellos flacos hijos de la Depresión que fueron reclutados. Su edad promedio era de 19 años, y hubo algunos con incluso 14 que mintieron sobre su edad para entrar en servicio.
De los seis hombres que izaron esa bandera, sólo tres sobrevivieron: John Bradley, un enfermero de la Marina, de Winscosin; Ira Hays, un indio Pima e infante de Marina, de Arizona; y Rene Gagnon, también un infante de Marina, de New Hampshire. Mientras la guerra continuaba, fueron sacados de la batalla y enviados en una gira gubernamental para reunir dinero a través de los llamados bonos de guerra. De pronto, estaban siendo aclamados por 50 mil personas en el Soldier Field de Chicago, o por un millón de personas en el Times Square de Nueva York. Fue algo que los desbordó y, de alguna manera, también los humilló. Se sentían terriblemente culpables por ser tratados como héroes cuando tantos de sus compañeros habían muerto o sido heridos en la isla.
Yo era un adolescente cuando la Batalla de Iwo Jima se llevó a cabo. Recuerdo escuchar sobre la gira de los bonos y la necesidad de mantener el esfuerzo de la guerra. Por entonces, la gente acababa de atravesar diez años de depresión y estaban acostumbrados a trabajar por todo. Aún tengo la imagen de alguien llegando a mi casa cuando yo tenía 6 años, ofreciéndose a cortar y ordenar la leña en nuestro patio trasero si mi madre le hacía un sandwich.
Los norteamericanos que fueron a Iwo Jima sabían que la batalla iba a ser dura, pero siempre creyeron que la iban a ganar. A los japoneses les dijeron que nunca volverían a casa: habían sido enviados a morir por el emperador. Se ha hablado mucho de esa diferencia cultural. Pero cuando me sumergí en la escritura de los guiones de las dos películas, me di cuenta de que los chicos de 19 años de ambos bandos tenían los mismos miedos. Todos escribían lacrimógenas cartas a casa diciendo: “No quiero morir”. Estaban atravesando la misma experiencia, más allá de las diferencias culturales.
Supongo que si se ven las dos películas juntas, se suman hasta dar una gran película en contra de la guerra. No importa si la causa es un territorio o una religión, la guerra es algo horroríficamente arcaico. Pero no quise hacer una película de guerra. Me importaban esos tres muchachos –Bradley, Hayes y Gagnon–, los protagonistas en ese circo de los bonos por la guerra. Esos jóvenes fueron sacados del frente, alimentados y presentados ante las estrellas de cine. Pero a ellos les parecía que eso estaba mal.
Es algo entendible. Pienso que cada celebridad, falsa o no, se pregunta cómo fue que llegó hasta ahí. Recuerdo cuando años atrás trabajé con Richard Burton y alguien le preguntó a qué atribuía su enorme suceso. El respondió: “Se lo atribuyo a la suerte”. Yo también me pregunto cómo es que llegué tan lejos en la vida. Cuando estaba creciendo, nunca supe qué quería ser. Nunca fui un estudiante terriblemente bueno, o una persona vivaz y extrovertida. Siempre fui un chico callado. Me crié en varias ciudades pequeñas y terminé en Oakland, California, en una escuela de intercambio. No quería ser actor, porque suponía que un actor tenía que tener cierto don de gentes, alguien que amase hablar y contar chistes, ser un animador. Y yo siempre fui muy introvertido. Creo que a mi madre le sorprendió que finalmente creciese, y más que llegase hasta donde estoy. Lo mejor que puedo hacer es citar una frase de mi película Los imperdonables, cuando un personaje dice: “Los merecimientos no tienen nada que ver con esto”.
La vida es una lección constante, y cuando uno piensa que se las sabe todas, es porque está a punto de decaer. Está listo para resbalar. Por eso es que decidí seguir desafiándome y probar cosas que nunca había hecho antes. Los estudios de cine no siempre están felices con eso. Cuando quise hacer Río Místico, el estudio dijo: “Ay, es una película tan oscura”. Y yo les respondí: “Bueno, es importante. Y es una buena historia”. Con la siguiente película, Millon Dollar Baby, dijeron: “¿Quién quiere ver una película sobre una chica que boxea?”. Y yo les expliqué: “En realidad es una historia de amor entre padre e hija. El boxeo es simplemente lo que está sucediendo”. No le tuvieron mucha fe.
Así que siempre hay obstáculos y gente con miedo a correr riesgos. Esa es la razón por la que siempre terminamos con remakes cinematográficas de viejas series de televisión. Pero ir a lo seguro es lo que termina siendo riesgoso, porque nada nuevo sale de ello. Encontré fascinante hacer Cartas desde Iwo Jima, inmerso en una cultura y un lenguaje diferentes. Es verdad, no entendía lo que los actores estaban diciendo. Pero todas esas películas italianas que hice en los ’60 me enseñaron que actuar es actuar.
Los actores en ambas películas fueron jóvenes buenos y dedicados. Para las escenas en las que iban a haber explosiones, hablaba de la seguridad, pero nunca ensayamos. Les decía: “Tengan cuidado. Vamos a filmar”. Después de una de sus escenas, uno de ellos me vino a hablar: “No sabía que una bomba iba a explotar justo ahí”. Asentí y agregué: “Y tu expresión fue de una sorpresa acorde”. Uno nunca sabe lo que va a pasar en una batalla, y quería capturar esa confusión.
En lo que se refiere a mí, me encanta estar detrás de cámara en vez de estar delante. ¿Si volveré a actuar? Nunca digas nunca. Me encanta hacer cosas que me permitan ir en otras direcciones. No estoy buscando que me sea fácil. Como los marines en Iwo Jima, comprendí que si uno realmente quiere algo, tiene que estar listo para pelear.
Se suponía que la Segunda Guerra Mundial era la guerra para terminar con todas las guerras, y cuando terminó todo el mundo bailaba en las calles. Pero unos pocos años después, estábamos en Corea. Y después en Vietnam. Ahora en Irak. ¿Quién sabe dónde podemos terminar? En este momento de la historia, es muy difícil sentirse idealista. Parecemos ser lo más creativos posibles imaginando formas de destruirnos los unos a los otros.
Pero siempre hay esperanza. Los soldados que izaron aquella bandera eran hombres comunes inmersos en una situación casi inimaginable. No dejo de sorprenderme cuando miro lo que esos jóvenes hicieron. Este es mi tributo a ellos.

FELICIDAD ÑOÑA

Toda mi vida había esperado por tener un Optimus Prime y ayer lo conseguí. Es el modelo de la foto, perteneciente a la línea Transformers Classics de Hasbro. No están vinculados con ninguna serie animada de la colección (ni menos con la próxima película), sino se trata de una “actualización” de los diseños clásicos. En la red lo han catalogado como la mejor action figure de Optimus, después de la “inalcanzable” estatua del 20 Aniversario. Nada, sólo tenía que contarlo. El mono esta espectacular -y a un buen precio en Toyhunter del Portal Lyon-. Para transformarlo hay que hacer un curso, pero vale la pena. Un minuto de felicidad ñoña.

JAIME BERGMAN, UN ELIMINADO CAPITULO DE ONANISMO

Las razones de porque este capítulo fue eliminado en el manuscrito final no fue ni censura ni extremo recato, sino porque a juicio de los lectores de la editorial no agregaba ni quitaba a la historia, de hecho la entorpecía un poco. Puede ser, pero ahora, con la distancia de los meses, creo que aportaba a la creación de la personalidad de Paul y al porqué de su enfermante letanía y comodidad. Un episodio pajero, nunca mejor dicho.
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LA RUBIA SE LLAMABA Jaime Bergman y hacía pocos años había sido elegida como Playmate de la edición 45º aniversario de Playboy. Paul Kaifman la veía correr con un bikini amarillo por las asoleadas playas californianas, mientras la aterciopelada voz en off de la versión latina del canal Playboy disparaba datos de la chica. Que nació en Salt Lake City, que creció en el seno de una tradicional familia mormona, que le gustaba cantar country y que consideraba que sus ojos eran lo más lindo de su cuerpo. Tenía razón, pensaba Paul, mientras la veía desprenderse de la parte superior del bikini, levantando orgullosa un par de tetas magníficas. Ahora contaban que era amiga personal de Howard Stern, quien la había escogido para protagonizar una comedia llamada Hijo de la Playa, que se burlaba de Guardianes de la Bahía. Según un Stern doblado en México, Bergman tenía todo para ser la nueva Pamela Anderson. Y era cierto, tenía todo y más, aunque le faltaba la actitud de Pamela, algo que no se conseguía levantando el dedo primero en alguna clase de modelaje en la mansión de Hugh Hefner. Paul recordaba haber visto esa serie, Hijo de la Playa, una comedia tonta donde Jaime Bergman se paseaba media hora con un bikini amarillo idéntico al que ahora no llevaba puesto. La modelo rodaba a la orilla del mar, levantando un trasero espléndido. Afuera, en Santiago, las luces de la esquina de Condell con Providencia se hacían cada vez más apagadas.
Los restos de la bomba iban a ser difíciles de limpiar.
Paul Kaifman se abrió la bragueta del pantalón y trató de masturbarse. Apretó su sexo con fuerza mientras sus ojos no se despegaban de la rubia oriunda de Utah que ahora, vestida de sexy granjera, se abría la blusa ofreciendo nuevamente su par de tetas. La chica era guapa, su cuerpo acogedor, el hotel silencioso, la situación no podía ser mejor. Una buena paja, terminar de leer algo y apagar la luz. Algo que de hecho hacía con agendada frecuencia. Pero nada. Por más que presionaba, su pene no consiguió levantarse. Jaime Bergman masturbándose en la ducha era motivador suficiente para cualquier hombre en su situación, pero él no podía. No era que no tuviera ganas, era simplemente que a pesar del bamboleo constante de los senos de la rubia, no podía olvidarse de la reciente conversación con su hijo. “¿Hace cuanto tiempo que no te acuestas con alguien? Mi padrastro dice que no sería nada de raro que un día de estos salieras del closet”. Paul siempre se había culpado por no haber estado junto a su hijo mientras este crecía. Confundió el ser padre con comprarle regalos caros y pagarle viajes a Europa y Miami. Y así ocurrió, donde pecas pagas rezaba un dicho popular. Para su hijo, él no era otra cosa que una figura casual, de la cual incluso podía burlarse en compañía de su padre adoptivo. Pensó que de ser posible retrocedería en el tiempo. No sabía para qué. Estaba seguro que volvería a cometer los mismos errores.
Jaime Bergman hablaba de su hombre ideal, mientras bailaba desnuda en una especie de galpón lleno de mangueras que la mojaban su cuerpo con fuerza. Wet & Wild, así se llamaban esos especiales de Playboy. Paul Kaifman tenía varios en VHS. Pensó en la última vez que había hecho el amor. Recordaba exactamente la fecha, un martes de junio hacía diez años, pocos meses antes de separarse de Cecilia. No fue con ella. La chica se llamaba Laura, tenía varios años menos que él y un cabello largo y rubio, muy parecido al de la rubia modelo de Playboy que seguía mojándose en la pantalla del televisor.
Dieron tres golpes a la puerta. Paul pensó que había sido imaginación suya, sensación que se esfumó cuando los golpes se repitieron, nuevamente en una cadencia de a tres. Apuntó el control remoto y bajó el volumen del televisor, se subió los pantalones y saltó de la cama. No era muy tarde, debía de ser alguien del hotel con algún recado u oferta de algún tipo de servicio nocturno. Se equivocó. No era nadie del hotel. Los golpes se sucedieron por tercera vez. Paul abrió la puerta y con sorpresa vio que allí, parada en el pasillo del quinto piso, lo miraba la mujer del comedor. La chica de pelo castaño, pecas desordenadas y ojos café. La misma que su hijo, le había asegurado, pasó toda la cena viéndolo, La misma con la cual había compartido una fugaz sonrisa poco antes de que Daniel le dijera que estaba atrasado, que se iba a juntar con unos amigos y que otro día terminaban la conversación.
-Hola-, lo saludo la mujer. Tenía un acento raro. No era chileno, pero tampoco podía precisarse de qué lugar de Latinoamérica. A Paul le dio la impresión de estar parado frente a una actriz secundaria de teleserie gringa, doblada en neutral en alguno de esos estudios mexicanos dependientes de Televisa. Le miró el rostro, tenía un dejo a Cecilia, pero no a su actual ex mujer sino a la Cecilia original, esa muchacha de 19 años que había conocido mientras era alumno ayudante de Historia del Derecho en el Instituto de Historia de la Universidad Católica. Esa chiquilla con cara de dibujo animado que se sentaba en primera fila y siempre hacía las preguntas más atinadas. La misma que terminó siendo la madre de su hijo. No era que fueran exactamente iguales, era cuestión de un detalle, algo así como una actitud implícita que unía a ambas mujeres.
-Hola-, le respondió.
-Disculpa-, siguió ella. –Estoy en el piso de arriba y quería preguntarte si tienes agua caliente en tu ducha, porque lo que es mi habitación, al parecer sucede algo malo-. El diálogo y la situación era de una mal película porno. Paul imaginó que quizás lo estaban filmando, que en una de esas todo era una broma de su hijo y su padrino. Las imaginación se corto, cuando ella, tomó una hoja de papel que llevaba doblada en un bolsillo y la desplegó delante suyo.
No era una broma.

Y LOS NOMINADOS SON

Hace pocas horas se hizo pública la lista de los nominados a los Oscar 2007. Y hay varas sorpresas entre los apuntados, sorpresas que creo se quedaran solo en la secundona lista de eternos nominados. La ilustración que acompaña este post es del maestro Alex Ross y se llama Golden Knight, fue realizada por el autor de Marvels y Kingdom Come para la ceremonia del 2002. Acá, como servicio de utilidad pública para los lectores del blog paso a republicar la lista -que seguramente más de un cinéfilo ya ha visto- subrayando las películas y personajes que creo se llevarán la estatuilla este año. NO LOS QUE ME GUSTARIA, sino hacia donde va la mano. Por ejemplo, odiaría que Scorsese se la llevara por “Los Infiltrados”, un trabajo menor en su carrera, pero lo más seguro es que se la lleve, porque ya es hora que le den su Oscar. En fin, cosas y casos del buen Hollywood. Obviamente no voy a votar en las categorias de las cuales no tengo idea, como cortos, cortos documentales y cortos animados.

Mejor película
“Babel”
“Los Infiltrados” (“The Departed”)
“Cartas desde Iwo Jima” (“Letters from Iwo Jima”)
“Pequeña Miss Sunshine” (“Little Miss Sunshine”)
“La Reina” (“The Queen”)

Mejor director
Alejandro González Iñárritu por “Babel”
Martin Scorsese por “Los Infiltrados” (“The Departed”)
Clint Eastwood por “Cartas desde Iwo Jima” (“Letters from Iwo Jima”)
Stephen Frears por “La Reina” (“The Queen”)
Paul Greengrass por “Vuelo 93” (“United 93”)

Actor en rol protagónico
Leonardo di Caprio por “Diamantes de Sangre” (“Blood Diamond”)
Ryan Gosling por “Half Nelson”
Peter O’Toole por “Venus”
Will Smith por “En Busca de la Felicidad” (“The Pursuit of Happyness”)
Forest Whitaker por “El Último Rey de Escocia” (“The Last King of Scotland”)

Actor en rol secundario
Alan Arkin por “Pequeña Miss Sunshine” (“Little Miss Sunshine”)
Jackie Earle Haley por “Juegos Secretos” (“Little Children”)
Djimon Hounsou por “Diamantes de Sangre” (“Blood Diamond”)
Eddie Murphy por “Dreamgirls”
Mark Wahlberg por “Los Infiltrados” (“The Departed”)

Actriz en rol protagónico
Penélope Cruz por “Volver”
Judi Dench por “Notes On A Scandal”
Helen Mirren por “La Reina” (“The Queen”)
Meryl Streep por “El Diablo Viste a la Moda” (“The Devil Wears Prada”)
Kate Winslet por “Juegos Secretos” (“Little Children”)

Actriz en rol secundario
Adriana Barraza por “Babel”
Cate Blanchett por “Notes On A Scandal”
Abigail Breslin por “Pequeña Miss Sunshine” (“Little Miss Sunshine”)
Jennifer Hudson por “Dreamgirls”
Rinko Kikuchi por “Babel”

Guión adaptado
“Borat: Cultural Learnings of America For Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan”
“Niños del Hombre” (“Children of Men”)
“Los Infiltrados” (“The Departed”)
“Juegos Secretos” (“Little Children”)
“Notes On A Scandal”

Guión original
“Babel”
“Cartas desde Iwo Jima” (“Letters from Iwo Jima”)
“Pequeña Miss Sunshine” (“Little Miss Sunshine”)
“El Laberinto del Fauno”
“La Reina” (“The Queen”)

Mejor película de animación
“Cars”
“Happy Feet”
“La Casa de los Sustos” (“Monster House”)

Música original
Gustavo Santaolalla por “Babel”
Thomas Newman por “The Good German”
Philip Glass por “Notes On A Scandal”
Javier Navarrete por “El Laberinto del Fauno”
Alexandre Desplat por “La Reina” (“The Queen”)

Canción original
I Need To Wake Up de “An Inconvenient Truth”
Listen de “Dreamgirls”
Love You I Do de “Dreamgirls”
Patience de “Dreamgirls”
Our Town de “Cars”

Dirección de Arte
“Dreamgirls”
“El Buen Pastor” (“The Good Shepherd”)
“El Laberinto del Fauno”
“Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto” (“Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest”
“El Gran Truco” (“The Prestige”)

Cinematografía
“La Dalia Negra” (“The Black Dahlia”)
“Niños del Hombre” (“Children of Men”)
“El Ilusionista” (“The Illusionist”)
“El Laberinto del Fauno”
“El Gran Truco” (“The Prestige”)

Montaje
“Babel”
“Diamantes de Sangre” (“Blood Diamond”)
“Niños del Hombre” (“Children of Men”)
“Los Infiltrados” (“The Departed”)
“Vuelo 93” (“United 93”)

Maquillaje
“Apocalypto”
“Click”
“El Laberinto del Fauno”

Diseño de vestuario
“La Maldición de la Flor Dorada” (Curse of the Golden Flower”)
“El Diablo Viste a la Moda” (“The Devil Wears Prada”)
“Dreamgirls”
“María Antonieta” (“Marie Antoinette”)
“La Reina” (“The Queen”)

Edición de sonido
“Apocalypto”
“Diamantes de Sangre” (“Blood Diamond”)
“Flags of our Fathers”
“Cartas desde Iwo Jima” (“Letters from Iwo Jima”)
“Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto” (“Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest”

Mezcla de sonido
“Apocalypto””Diamantes de Sangre” (“Blood Diamond”)
“Dreamgirls”
“Flags of our Fathers”
“Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto” (“Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest”

Efectos visuales
“Piratas del Caribe: El Cofre del Hombre Muerto” (“Pirates of the Caribbean: Dead Man’s Chest”
“Poseidon”
“Superman Regresa” (“Superman Returns”)

Mejor película de extranjera
“After the Wedding”, de Dinamarca
“Days of Glory”, de Argelia
“The Lives of Others”, de Alemania
“El Laberinto del Fauno”, de México
“Water”, de Canadá

Mejor documental
“Deliver Us From Evil”
An Inconvenient Truth”
“Iraq In Fragments”
“Jesus Camp”
“My Country, My Country”

Mejor corto documental
“The Blood of Yingzhou District”
“Recycled Life”
“Rehearsing A Dream”
“Two Hands”

Mejor cortometraje animado
“The Danish Poet”
“Lifted”
“The Little Matchgirl”
“Maestro”
“No Time For Nuts”

Mejor cortometraje
“Binta y la Gran Idea”
“Éramos Pocos”
“Helmer & Son”
“The Saviour”
“West Bank Story”