Archive | junio 2007

CHILE 2040

Sin energía. En una primera etapa entregaríamos Arica a los bolivianos a cambio de suministro perpetuo de gas. Pero la inestabilidad social altiplánica llevaría a uno de sus dictadores finalmente a cerrar la llave por razones patrióticas. Entonces Chile le declara la guerra a Bolivia e invade los campos gasíferos apoyado por EE. UU., que ve con buenos ojos que sea Chile el que administre un recurso tan estratégico. La creciente demanda nos llena de proyectos bizarros para generar electricidad. A los presos se les obliga a pagar su deuda con la sociedad en kilovatios, en enormes galpones llenos de ruedas de hámster gigantes. El desierto de Atacama se vuelve el “nuevo medio oriente” de la energía solar. El sur de Chile se llena de comunidades extranjeras. La Patagonia se declara provincia autónoma con el apoyo de la ONU, que instala bases militares y un búnker presidencial, con objetivos desconocidos. Los glaciares y ríos torrentosos de la región de Aysén se vuelven de importancia estratégica geopolítica. Argentina desempolva viejos desacuerdos limítrofes. Pero nuestro país recibe el apoyo de Washington y se consolida como “el Israel de América Latina”. Se instalan puestos militares norteamericanos en todos los puntos relevantes para la producción de energía en el país. Se sientan las bases para el futuro proyecto “Red Integrada Vulcanológica” RIVu, para la explotación del que será eventualmente el principal ingreso del país: la energía geotérmica. Washington declara a Chile, país estratégico para sus intereses nacionales y establece un cordón de protección militar en torno a él. El país, descontento, lleva a un socialista al poder que intenta nacionalizar las plantas geotermales. Washington actúa sigilosamente y en tres días interviene el país y se instala en La Moneda con la figura de “asesor permanente”. Comienzan las actividades de insurgencia y, por supuesto, las de represión. Iraquización de Chile. Propuesta para convertirse en el estado 59 de la Unión (USA). Una facción oscura sale de la clandestinidad desde la Antártida, la declamación de sus objetivos se hace desde la base adelantada en el archipiélago de Chiloé. Llaman a la construcción de un nuevo Chile. Proponen llevar al país completo a través del tiempo hacia una nueva ubicación con tecnología nunca antes vista, al año 1938, para comenzar de nuevo como un polo mundial, con todas las ventajas… y con una sola condición”.

El próximo lunes en tu kiosco más cercano. Jorge Baradit, Marcelo Novoa, Francisca Solar, Alberto Rojas, Alvaro Bisama y Sergio Meier responden al desafío de aventurar el futuro de Chile. El pasado, presente y futuro de la ciencia ficción y fantasía nacional, con cameos ucrónicos y tauzerianos, todo en la nota de tapa de MUY INTERESANTE, Julio. La ilustración que acompaña este post es del eterno Maestro Pérez y podrán verla en todo su esplendor en la revista. Sean bienvenidos. Ya dice por ahí que el fin del mundo ocurrirá en el fin del mundo.
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LO QUE ELLAS VENDEN

Gratuita columna publicada en la edición Junio-Julio de revista MIRA (Movistar)

Que no se tome a mal, lo que sigue no es machismo, ni tampoco feminismo. Existe una curiosa máxima en la narrativa, sostiene que las mujeres son mejores armadoras de historias que creadoras de las mismas. Y esto no es azar, por lo contrario, tiene que ver con el modo en que funciona la mente masculina versus la femenina, mientras los hombres escupen ideas, las mujeres las estructuran. Un hombre inventa un cuento, pero una mujer lo convierte en obra de arte. Por eso hay más editoras que escritoras y más montajistas que directoras o guionistas. La cuestión no tiene que ver con números o capacidades, sino con paradas frente a la vida. Un ejemplo al azar, Thelma Shoonmaker, la dama que ha convertido la obra de un cineasta tan disperso y desordenado como Martin Scorsese en piezas fundamentales del cine de los últimos cuarenta años. El propio director de Los Buenos Muchachos lo ha repetido innumerables veces, él no es ni la mitad de buen director de lo que Thelma lo es de buena montajista. Su premiada, Los Infiltrados, no fue hecha con el ojo de una cámara o las teclas de un procesador de textos, sino bajo la gélida iluminación de la sala de edición de la Shoonmaker. Martin puede haber inventado el cuento, pero fue una canosa y calculadora mujer de 67 años la que le dio la forma final.

Y en la literatura pasa algo similar, sobre todo en la que se entiende como literatura comercial. Esa de escaparates de supermercados, letras doradas y portadas llamativas, la que produce ascos en los talleres literarios, pero que todos consumen como el mejor combo del Burger King. Ahí está el caso de Isabel Allende. A la autora de La Casa de los Espíritus se le ha atacado desde todos los flancos: que no es original, que su prosa esta llena de ripios, que se cuelga de lo que está de moda, etc, etc, pero nadie puede dudar de que la muchacha vende. Y que como pocas autoras (y autores) sabe a la perfección como dar en el gusto del lector compulsivo y consumista. Allende tal vez no sea la gran creadora de mitos y relatos primordiales, pero es una tremenda recreadora del trabajo que otros inventaron. Y en ese estadio, en la lengua hispana, no le gana nadie.

Desde hace un par de años, los ranking de más vendidos están siendo dominados por mujeres. Reformateando estilos y géneros hacia la matemática visión femenina, autoras como Jane Jansen están dando clases de como reventar las listas de ventas, haciendo suyos géneros tradicionalmente tan masculinos como el mal llamado thriller intelectual y la novela de conspiración histórica. Si hace exactos 10 años, J.K.Rowling reinició para las nuevas generaciones, la épica maravillosa que en 1930 firmaron autores como Tolkien y C.S.Lewis, en estos años es Jansen, y sus colegas, quienes mejor cosechan la herencia dejada por El Código da Vinci, libro que nos guste o no, marca un punto nodal en las preferencias masivas de lectura de los últimos años.

Datos duros. Jane Jansen es la autora de La Ecuación Dante, voluminosa novela -recién llegada estanterías locales- que con facilidad debe ser hoy, el mejor libro en su tipo. Rabinos judíos desaparecidos en la 2ª Guerra Mundial, un periodista obsesionado con hechos misteriosos, una fórmula matemática relacionada con el infierno de Dante, nombres de los que nadie habla y un puzzle en que la cábala hebrea puede cambiar el destino de la humanidad. El archipresente Vaticano no está por ninguna parte, pero es reemplazado astutamente por el judaísmo ortodoxo. La señora Jansen no pasará a la historia como una gran escritora, pero su libro ya tiene ganado un lugar como uno de los best seller más inteligentes y entretenidos de la primera década del siglo XXI, porque es frío, calculador, estructurado y no da más de lo que promete, o sea, pura lógica femenina. Kathleen McGowan es otro nombre en esta lista, su libro, La Esperada, es otra vuelta de tuerca sobre el ya eterno tema de la herencia de María Magdalena, el Santo Grial y los secretos de la Iglesia Católica, claro que para darle mejor cocción a la receta, la McGowan ideó toda una campaña de marketing alrededor de su novela, la cual bordea la locura. Mejor productora que narradora, esta norteamericana ha promocionado su texto como una autobiografía disfrazada de ficción, ya que ella sostiene ser la descendiente directa de la Magdala, depositaria de la sangre de Cristo y en sus palabras, literalmente la mujer viva más importante (aunque nadie lo sepa). Y el delirio le ha funcionado, es cosa de revisar las listas de más vendidos en Argentina, España, México y EE UU. Recién editado en Chile, no es aventurado augurar una buena pasada por estos lados.

A Jansen en el thriller intelectual y McGowan en las intrigas religiosas, se suman nombres como Elizabeth Kostova (La Historiadora –libro del año 2006, según los lectores de la revista Que Leer), en el terror y Stephanie Meyer con su exitosa mezcla de vampiros y amor adolescente en Crepúsculo. Tal vez es cierto que ninguna de ellas ha inventado la pólvora, tampoco van a ganar el Nóbel de literatura, pero en las reglas de la literatura comercial están llevando la batuta. Y lo dicen los expertos, el siempre prolífico Stephen King acaba de lanzar La Historia de Linsey, precisamente sobre ese tema, la viuda de un famoso escritor de best seller, revisa los manuscritos inéditos de su difunto esposo y los ordena para crear nuevas historias. El resultado es bastante obvio, se convierte en una versión femenina del propio King. O de los fantasmas de King ante la arremetida de sus nuevas colegas.

STEPHEN KING TOP 10

Tengo que escribir un reportaje sobre Stephen King, por los 30 años de El Resplandor (el libro) y l llegada del magnifico La Historia de Lindsey que estoy leyendo, y es una delicia. Y bueno, una de las ideas del reportaje es armar un top 10, pero quiero que sea bien democrático, así que invito a los Kingfans a postear su top 10 del maestro para ver si llegamos a un canon que nos deje contentos a todos. Acá va el mío, me costó más de lo esperado, pero salió.

  1. It
  2. Salem´s Lot (o La Hora del Vampiro)
  3. El Talisman (a medias con Peter Straub)
  4. Christine
  5. Carrie
  6. La Niebla (cuento)
  7. Misery
  8. El Cuerpo (cuento)
  9. The Stand: La Danza de la Muerte
  10. El Resplandor

TRANSFORMERS NEW ANIMATED SERIES

Ya se había filtrado una imagen de Optimus, pero este es el primer poster ofdicial de la nueva serie animada de Transformers producida por Cartoon Network. Supuestamente iba a ser un remake de G1, pero parece que va hacia algo muy distinto. Estos seguro que muchos Transfans estarán con el ceño fruncido, yo ando con sentimientos encontrados. Según Seibertron, los personajes que aparecen en la imagen son Ratchet, Prowl, Optimus, Bumblebee y Bulkhead, este último un personaje nuevo. Abierta la ronda de opiniones.

LA FURIA INTERNA

Hoy en Transantiago. Línea 406. Antonia Varas-Providencia. Un tipo de unos 16 años hablaba con un sujeto mayor, de unos 50 y tantos.

-Es más hueón el Mago Jimémez.
-¿Por qué?
-Entre la Coté López y la Adriana Barrientos, me quedo con la Barrientos.
-Barrientos, Cote, la misma huevada

Y me quedé pensando, la misma huevada. Así es el sentido común del Chileno. Entre tanta pinturita y futbolista hiper oxigenado, todos al final dan la misma huevada. No son personas, nos oicos y zorras (con perdón) ambulantes que sólo sirven pal mete-y-saca.

Es impensablew un país donde una chica como la López es portada cinco días seguidos. A dios gracia por la captura deZararach que volvió a poner la lupa sobre las cosas importantes. Y aunque la farándula rasca tiene su gracia, uno igual tiene un punto de aguante.

Entre tantas López, Barrientos, Magos y Pinigoles, feliz me convierto en terrorista. Y mi primera misión a ojos cerrados sería poner bombas de combustión oxígeno en alguna Punta Cuma o Kamasu un día sábdo a las 2:00 AM. Moriría gente, claro, más de un inocente, que lástima, pero vaya que bien le haría a este país. Limpia Santiago, como dirían por allí, la cumeria en verdad despierta al facho que llevamos dentro.

EN EL NUMERO KAIFMAN

LA MAQUINA SE APRECIABA oxidada, abandonada por el tiempo y los hombres, pero aún conservaba ese aspecto amenazante, entre anacrónico y futurista. Como si quienes la diseñaron y fabricaron hubiesen imaginado que así sería la forma del futuro. O del porvenir, que en las restas termina siempre siendo mejor palabra. No era la única. Pocos metros atrás, en un enorme hangar improvisado bajo una de las ciclópeas edificaciones, se protegían otra docena de artilugios similares. Todos tan abandonadas y perdidos como el del primer plano.
-Arado E-555- dijo Leopoldo, acercándose a la primera de las alas volantes. Descomunales bombarderos en forma de manta raya, con grandes propulsores de cohetes adosados al lomo. -¿Sabía que los alemanes los construyeron para llevar armas atómicas a América? La idea tras estas naves era arrasar la costa este de Estados Unidos. Y lo habrían logrado, si las prioridades no hubiesen cambiado en 1944. Al final las usaron con otros propósitos. Para llevar hombres fuera de órbita terrestre y traer a los supervivientes del III Reich a este mundo subterráneo. ¿Sabe lo que creí cuando ví una de estas por primera vez, remontándose por acá cerca en 1948?
-No- contestó Paul, abrigándose con el grueso traje que llevaba encima.
-Que había visto el futuro.
Paul sonrió.
-Cuando era joven- prosiguió Domke, acariciando al avión como si se tratara de una mascota, la mayor mascota del mundo, -y estaba en la academia de aviación. Así se llamaba entonces la escuela de la Fach- explicó.
-Lo sé.
-Se me olvida su fascinación por los aviones. Samuel…
-Ya me lo dijo, Samuel se lo contó.
-Discúlpeme, soy bueno para reiterar las cosas. En fin, como le decía, cuando era joven y recién empezaba a volar, estaba obsesionado con la forma de los aviones del futuro. Mi hermano vivía en Estados Unidos, en Newark, Nueva Jersey. Estaba casado con la hija del dueño de una ferretería y se hacía cargo de la tienda. Él solía enviarme cajas con revistas sobre naves del futuro. Popular Mechanic, Popular Science, Astonish Stories, que se yo. En todas ellas cada vez que se mencionaba -o se ilustraba- un avión del porvenir, este era una gigantesca ala volante propulsada por cohetes, repleta de carga y cientos de pasajeros, rugiendo sobre la estratósfera como un dinosaurio volador.
-Un pterodáctilo.
-Sigue sorprendiéndome, señor Kaifman. También sabe de animales prehistóricos.
-Mi hijo- se justificó, -cuando era niño era fanático de los dinosaurios. La casa, mi ex casa, sufría de una sobrepoblación de monstruos de juguete y libros acerca de Tiranosaurios y otras especies.
-Veo. ¿Se siente bien?
-Bastante. Me hizo bien dormir.
-La hija de Santos me dijo que la extirpación había sido rápida.
-Aun no confía en ella.
-¿Usted?
Paul no respondió.
-En verdad, señor Kaifman, no sé a qué nos trajo su novia.
Paul pensó en decir algo. Ni siquiera sonrío.
-Mire- continuó Leopoldo, -Este lugar está repleto de agentes de la Familia. Según ella, no quería venir sola, necesitaba de nuestro apoyo. Y vea. Vea a su alrededor. Sarah habló casi de traicionar a la familia y yo lo único que he visto desde que llegamos es que está bastante integrada a su gente. Además…
-¿Además qué?
-Nosotros, señor Kaifman. Nosotros somos extraños en estos parajes. Enemigos para esta gente y hasta ahora nos han tratado casi como invitados. Llevamos casi un día en territorio supuestamente hostil, deberíamos estar en un calabozo o algo así.
-Tal vez simplemente haya que confiar en Sarah.
-No sea ingenuo, señor Kaifman. Por mucho que le guste la hija de Pastor Santos, no confíe en ella.
Paul caminó fuera del hangar y miró hacia lo alto del inmenso domo. En la cúpula ondeaba la bandera nazi, la misma que vio desde la habitación en la cual había despertado hacía un par de horas. Enemigos, pensó.
Leopoldo pateó una piedra y caminó hasta una especie de gran pista que se extendía tras el hangar, usando la vasta meseta sobre la que se elevaba la ciudad como loza de despegue. Paul caminó con él. El helicóptero que los había traído desde Victoria se encontraba allí. No era la única máquina posada en el sitio. Otros tres helicópteros, dos de los cuales eran grandes naves de transporte empequeñecían al Eurocopter. También había un par de aviones, bimotores de transporte ambos, y un jet privado de un modelo imposible identificar. Morro ahusado, como jet de combate, colas gemelas con estabilizadores verticales en forma de “V” y cuatro turbinas en góndolas dobles, elevadas poco más atrás del plano horizontal del ala de media delta. Paul se acercó un poco para identificarlo. Quizás fuera un Gulfstream o un nuevo diseño de Lear.
-No lo intente- le gritó Paul. –Cuando llegué también quise ver que clase de nave era esa maravilla. La toqué incluso, pero no supe nada. Ellos tienen recursos, es cosa de pensar en eso que le metieron en la sangre. Si lo desean pueden encargar aviones a diseño. Y créame, lo han hecho. Mire la forma de esa nave, no me extrañaría que fuera capaz de superar la barrera del sonido. Si se ven a si mismos como defensores de un mundo secreto, necesitan una buena fuerza aérea. Y aunque los leviatanes nazis tuvieron su edad de oro, hoy son fósiles.
Leviatán. Esa era una de las palabras favoritas de Paul de niño. Monstruo bíblico, gigante como una isla, capaz de mover el océano entero con sus movimientos. La fuerza, la voz y la presencia de Jahve.
-Venga- le gritó Leopoldo, desde uno de los bordes de la pista.
Paul se abrigó el cuello, miró el blanco y fantasmal cielo que tenía encima y trotó hacia el viejo. Decir que parecía un niño parado en el borde del país de las maravillas sería mentirse a si mismo. Capacidad de asombro era lo que menos le quedaba. Se preguntó si alguna vez la había tenido. Estaba en mitad de un mundo doblado bajo la superficie de la Tierra, un mundo secreto del cual nadie tenía idea de su existencia y a él parecía darle exactamente lo mismo. Paul Kaifman sentía que su vida entera transitaba en medio de esferas imposibles, esferas fantasmales. Y ésta no era la excepción.
El hielo.
La mirada se perdía hacia una línea inexistente donde los blancos del cielo y el hielo se fundían en un solo telón. Era como mirar a una bóveda infinita, sin perspectivas ni puntos de fijación. Todo blanco, todo helado. Un desierto invertido, poderosamente desolador, funestamente pálido. Solo hielo. Hielo abajo, hielo arriba, hielo a los lados. El mundo secreto era un mundo congelado.
-¿Qué es lo que ve?- le preguntó Domke.
-Hielo.
-No, no hielo. Es el hielo. El hielo primordial. El origen de todo, señor Kaifman. De aquí surgió la vida. Este mundo congelado es el crisol de nuestro mundo.
Blanco horizonte, mausoleo perenne.
-¿Cómo sabe eso Domke?
-Sólo mire. Aprenda a mirar, señor Kaifman.
Al fondo del telón, el blanco parecía explotar en un brillo sobrenatural y deslumbrante. Blanco sobre blanco, hielo sobre hielo.
-¿El sol?- preguntó Paul
-El otro sol, señor Kaifman. El otro sol.
Resplandor sobre resplandor
-Algunos lo llaman Dios.
-¿Y otros?
-Lucero, Lucifer… ya sabe el resto de la historia. La luz que vive en el corazón del mundo, al interior de la Tierra. Esto, señor Kaifman, es el edén y el infierno en una misma dimensión.
-No estaría tan seguro- contestó la voz de una tercera persona, un hombre. Paul y Leopoldo se dieron vuelta hacia él. Cuatro sujetos los miraban. Uno de ellos, quien les hablaba, no era precisamente desconocido.
-Federico Numhäuser- saludó Paul.
-Señor Kaifman- le respondido él. –Y usted supongo que es Leopoldo Domke, lo reconocí por unas fotos. ¿Mirando el paisaje?
-Algo así.
-Sobrecoge, cierto.
-Lo hacía en Santiago, Sarah…- interrumpió Paul.
-Usted entenderá que Sarah no podía contarle la historia completa.
-¿Dónde está ella?
-Esperando.
-Esperando qué.
-El primer ataque- respondió Leopoldo Domke.
-El preludio a la invasión- completó Nümhauser.

PRUEBAS MATERIALES DE LA TIERRA HUECA

  • Los indigenas mesoamericanos hablan en sus leyendas de los que viven abajo.
  • Vinimos en un continente plagado de historias de ciudades perdidas bajo las montañas
  • Los chonos hablaban de los gigantes bajo las montañas
  • En la Patagonia se habla de gigantes bajo los Andes
  • En 1943 los Alemanes viajaron a la Antártica a fundar la Nueva Germania bajo los polos
  • En 1946 el Almirante Byrd ingresó a la Tierra Hueca a través del agujero polar
  • Miguel Serrano ha visto a quienes viven allá abajo
  • El Volcán Melimoyú en verdad lleva al centro de la Tierra
  • .. y ahora desaparece una laguna en Magallanes y nadie sabe donde se fue el agua. O sea, no me vengan con tonteras…

DECEPTICONS: ¿LOS 10… o 19 ORIGINALES?


A petición del gran Solipsista Ilustrado, acá los Decepticons originales. En el cómics eran 10

  1. MEGATRON: El líder despiadado y un gran comandante militar. Una pistola Walter P-38 UNCLE,con silenciador, codera y mira telescópica.
  2. STARSCREAM: El segundo al mando, traidor y ambicioso. Señor de los Seeker (Decepticons aviones). Un caza F-15 Rojo.
  3. SKYWARP: El Seeker más fiero y más leal a Megatron que sus compañeros. Un caza F-15 negro.
  4. THUNDERCRACKER: El tercer Seeker, más cercano a Starscream que a Megatron. En los comics poseía un estampido sónico como arma secreta. Un F-15 Azul.
  5. SOUNDWAVE: El más inteligente de los Decepticons, también un lamebotas. Sin embargo uno de los más poderosos al llevar un arsenal de mini Decepticons (o Cassettes) dentro. Una radio grabadora.
  6. LAZERBEAK: Uno de los Cassettes de Soundwave. Un ave de rapiña de alas rojas.
  7. BUZZSAW: Otro Cassette de Soundwave. Gemelo de Lazerbeak, no tuvo tantas apariciones como su hermano. Un ave de rapiña de alas azules.
  8. RUMBLE: Otro Cassette. Un mini robot con poderez sónicos y telúricos.
  9. FREENZY: Otro Cassette. Idéntico a Rumble, pero de color rojo.
  10. RAVAGE: O Destructor. El quinto Cassette, un jaguar espía.

Pero la serie animada agregó:

  1. SHOCKWAVE: Por orden de Megatron se queda a cargo de los Decepticons en Cybertron. En el comics es un Decepticons adversario político de Megatron enterrado en la antártica. Un cañón de rayos laser.
  2. REFLECTOR 1: Uno de los trillizos, al juntarse se convierte en una cámara fotográfica. Solo visto en el capítulo 1.
  3. REFLECTOR 2: Idem
  4. REFLECTOR 3: Idem
  5. SUNSTORM: Seeker idéntico a Starscream y sus clones, pero amarillos. Sólo capítulo 1. Un F-15.
  6. SEEKER 5: Es violeta y no tiene nombre. Sale en los tres primeros capítulos. Un F-15.
  7. SEEKER 6: También es violeta, sin identificación y sale sólo en los tres primeros capítulos. Un F-15.
  8. SEEKER 7: Seeker violeta, exactamente igual al 5 y 6. Un F-15.
  9. SEEKER 8: Seeker verde, idéntico situación y estatus de los anteriores. Un F-15.

AUTOBOTS: LOS 18 ORIGINALES


Aguardando a la mejor película basura del año, así al menos están diciendo los gringos. Este servicio de utilidad transfans fue plagiado del notable blog de El Último Autobot.

Tanto en el cómic como en el dibujo americano la tripulación original del Arca estaba conformada por 18 Autobots:

  1. OPTIMUS PRIME: El Líder noble, inteligente y valiente. Un camión trailer Freightliner
  2. PROWL: La mano derecha de Prime en el cómic, el Autobot más lógico de todos. Un Nissan 280ZX deportivo policial
  3. JAZZ: La mano derecha de Prime en la serie. El amante de la cultura terrestre. Un Porsche 935 de carreras
  4. IRONHIDE: El guardaespaldas fuerte y con corazón noble. Una van Nissan C20 roja
  5. RATCHET: El Doctor y en el cómic -indiscutiblemente- el mejor amigo de Prime. Idéntico a Ironhide, una ambulancia Nissan C20 blanca
  6. SIDESWIPE: El osado guerrero Autobot. Un Lamborghini Countach LP500 rojo
  7. SUNSTREAKER: El narcisista y psicópata guerrero Autobot. Hermano gemelo de Sideswipe. Un Lamborghini LP500 amarillo
  8. MIRAGE: El que podía desaparecer, inseguro de la guerra. Un Fórmula 1 Liger J11
  9. BLUESTREAK: El hablador, guarda un profundo trauma por el ataque Decepticon que destruyó su ciudad. Idéntico a Prowl pero en otro color. Nissan 280ZX gris
  10. HOUND: El Explorador. Su principal habilidad crear hologramas. Un Jeep J59
  11. TRAILBREAKER: El Protector. Su principal habilidad crear campos de fuerza. Una camioneta Toyota Hilux
  12. WHEELJACK: El Ingeniero y Científico loco. Un Lancia Stratos Turbo
  13. BUMBLEBEE: El “pequeño” del grupo, el espía. Un VW escarabajo amarillo
  14. CLIFFJUMPER: El Impulsivo. Un Mini Porsche 924
  15. GEARS: El Antisocial. Una camioneta 4×4
  16. WINDCHARGER: El Entusiasta. Un Pontiac Trans Am rojo
  17. HUFFER: (El Nostálgico y Cínico. Un mino camión tractor
  18. BRAWN: El “Macho”, tremendamente fuerte. Un jeep Land Rover Defender

SUNSET BOULEVAR

Como en la eterna película de Billy Wilder, el gran motor del debut en estanterías de Diane Setterfield son las mentiras como constructoras de vidas, de tiempos pasados y también de misterios. Publicado en Cultura, de La Tercera.

Los escuetos dos párrafos de la biografía de la autora, Diane Setterfield, dan cuenta de su vida, su pasado como profesora de literatura y su absoluta devoción por los libros. Más que escribir, lo que a Setterfield le gusta es leer, por lo mismo no puede pasar un día sin un libro en su mano. Válido (hasta hermoso) pero también raro que no diga nada respecto del cine, porque si hay algo que suda su exitoso debut en estanterías, eso es espíritu cinematográfico. No sólo porque la historia sea muy fílmica, ni porque la estructura narrativa del texto esté geométricamente dividida en tres actos, sino porque la trama remite directamente a uno de los grandes clásicos del séptimo arte: Sunset Boulevar del gran Billy Wilder. Como en esta película, El Cuento Número Trece descansa en la idea de un tipo (tipa en el libro) anónimo que por uno u otro motivo cae en las garras de una mujer anclada a un pasado que en teoría (en su teoría) fue mejor y definitivamente más grande. Y en esta ambición de nostalgia embarca al protagonista en un viaje obligado a través de roperos cerrados y vidas que tal vez nunca fueron reales. En definitiva a través de esa inmensa verdad que habita en el interior de las más grandes mentiras.

Como el personaje de Gloria Swanson en Sunset Boulevard, el lector jamás tiene certeza de si la señora Winter, el personaje de de Setterfield, realmente vivió lo que relata a su interlocutora, pero en la complicidad con el autor uno entiende perfectamente la fascinación de la joven Margaret por entrar y creer en este universo particular y sobre todo peculiar. Margaret está como William Holden, en el filme, condenada a contar una historia que no es suya pero ante la cual es imposible verse y sentirse afuera. Historias como las de Sunset Boulevar y la de El Cuento Número Trece no son más que transcripciones a un distinto lenguaje de una idea tan antigua como el mismo arte de relatar, la del cuentista accidental, aquel que es llevado al interior de su relato como encarnación de su propio destino. El treceavo cuento que se esconde al final de la novela de Diane Setterfield no es muy distinto de la ballena blanca de Melville o el monolito que flota entre las lunas de Jupiter al final del 2001. Mal que mal tanto Gloria Swanson como la señora Winter no son más que capitanes Ahab y computadores HAL envueltos en terciopelo.

Por todo lo anterior, y otras largas virtudes, se agradece que un libro como El Cuento Número Trece aparezca entre la siempre atacable fila de la literatura comercial. Es verdad, el libro no es una absoluta obra de arte y uno podría achacarle lo débil que resulta la resolución del misterio, comparado a su entretenida y laberíntica puesta en escena. Pero en el texto de Setterfield hay carne, mucha carne, más de la que quisiera cualquier autor embarcado en la fila de la mal llamada literatura artística. El Cuento Número Trece no sólo es la gran sorpresa editorial del año, con casi un millón y medio de ejemplares vendidos en EE UU e Inglaterra, sino que debe ser la novela más entretenida en lo que va del año y uno de los libros a los cuales hay que ponerle mucha atención, porque es harto más de lo que parece. Setterfield logró construir en códigos modernos un clásico relato de misterio gótico, que funciona como un bello homenaje a una de las tradiciones narrativas más ricas de la prosa anglosajona, la de la revelación de un secreto tras la resolución de acertijos y misterios, algo que Conan Doyle supo llevar a lo sumo con Sherlock Holmes. Si a mediados de los ochenta, el cyperpunk de William Gibson y compañía mutó al Steampunk, también de Gibson y compañía, que buscaba re-contar la ciencia ficción decimonónica de Julio Verne y H.G.Wells en códigos actuales, a través de un pastiche de vapor, poleas y redes computacionales, Setterfield apunta a una idea similar, la del misterio neogótico tal vez, en espera de un nombre más apropiado. Pero definiciones fuera, lo concreto es que El Cuento Número Trece bien debe indicarse como uno de los capítulos más saludables de la literatura de entretención del 2007, una novela que puede ser disfrutada tanto por los amantes del género negro, como por los cientos de adolescentes que quedaran viudos tras el final de Harry Potter.