Archive | agosto 2007

UTILIDAD PUBLICA: REGALAMOS EL ULTIMO DE NEAL STEPHENSON

El último libro del maestro Neal Stephenson se llama EL SISTEMA DEL MUNDO y Muy Interesante junto con Ediciones B tienen ejemplares para regalar. La cosa es simple, contestar un cuestionario publicado al final de la revista y mandar las respuestas al mail de Muy. Y como ésto es puro libre mercado, los que quieran ganarse un ejemplar deben partir por comprar la revista, a partir del lunes en todos los kioscos. Ojo, que todas las respuestas al cuestionario, están en el artículo que sigue y que les adelanto de puro buena onda que soy…

NEAL STEPHENSON
EL PROFETA DEL DIAMANTE

Gurú de la era internet, padre espiritual de Second Life y fundador de la llamada Ciencia No-Ficción. En “El Sistema del Mundo”, Stephenson está de vuelta en su cancha favorita: buscar el origen de la alta tecnología en los debates intelectuales del siglo XVII


¿Por qué va así de equipado un repartidor de pizzas? Porque la gente depende de él. Es un modelo a imitar. Esto es América. La gente hace lo que le da la puñetera gana, ¿algo que objetar? Porque tienen derecho. Y porque tienen pistola y no hay quien coño pueda pararlos. El resultado es que este país tiene una de las peores economías del mundo.
En resumen, y ahora hablamos de la balanza comercial, que después de haber dejado escapar nuestra tecnología a otros países y que todo se uniformice, haciendo posible fabricar automóviles en Bolivia y microondas en Tayikistán para venderlos aquí; ahora que los buques y los dirigibles gigantes de Hong Kong transportan mercancía entre Dakota del Norte y Nueva Zelanda por una miseria y han conseguido reducir nuestra ventaja en recursos naturales de la nada; una vez que la Mano Invisible ha tomado todas las desigualdades históricas y las ha untado sobre el globo formando una gruesa capa de lo que un albañil pakistaní considera prosperidad… ¿Sabes qué? Que al final sólo hay cuatro cosas que podemos hacer mejor que nadie:

  1. Música
  2. Películas
  3. Softwares
  4. Repartir pizzas a alta velocidad

El fragmento pertenece al primer capítulo de Snow Crash (1992), la tercera novela de Neal Stephenson, pero la primera que le dio fama mundial y lo puso en el ojo del huracán como una de las voces más potentes de la literatura de anticipación científica. La gran U (1984) y Zodiac (1988), sus libros anteriores, una novela universitaria y un thriller ecológico, pasaron sin pena ni gloria, algo muy distinto a la fiebre conceptual que desató Snow Crash, considerado por muchos la novela definitiva de la era de Internet, incluso más que la fundacional Neuromante (1984), de William Gibson.

No es casual que Fry, el héroe de Futurama, de Matt Groening, sea un repartidor de pizzas, igual que el personaje central de Snow Crash. Groening lo sostuvo desde el inicio: su idea tras Futurama era convertir la novela de Stephenson en una serie animada. Como los derechos no estaban disponibles, plagió toda la cantidad de “conceptos snow crash” que pudo para darle forma a Futurama, como lo del repartidor de pizzas y el modo en que uno navega en la red siendo un personaje dentro de una especie de dimensión paralela originada por la conciencia unida de todas las computadoras del mundo.

La importancia de Snow Crash va más allá de sus repercusiones literarias en el género de la ciencia-ficción y se extrapolan a la evolución de la Internet misma. La obra de Stephenson fue la primera en hablar de avatar como sinónimo de personalidad virtual. Y su visión de la red como un Metaverso, con la forma de una inmensa calle, se considera la base y la inspiración de Second Life, la más exitosa de todas las comunidades online.

A inicios del siglo XXI se decía que 9 de cada 10 programadores del mundo trabajaban con un ejemplar de Snow Crash sobre el escritorio. No sólo eso: se sabe que para trabajar en Apple uno de los requisitos es leer Snow Crash, libro del cual la empresa de Steve Jobs toma incluso exámenes.

Tras el éxito de esta novela, Neil Stephenson se convirtió en el gurú tecnológico favorito de la revista Wired y en nombre obligado a la hora de hablar de las consecuencias sociales proyectadas y originadas en la alta tecnología. Su segundo libro (cuarto en rigor), La Era del Diamante: Manual Ilustrado para Jovencitas, pasó del ciberespacio al ámbito de la nanotecnología y la socio-ficción.

La novela se llevó los galardones más importantes del género y constituyó el prólogo obligado a su mayor obra, Criptonomicón (1999), que cuenta la historia de la criptografía en clave de novela de aventuras, constituyendo el año cero para un nuevo subgénero que se ha denominado science non-fiction o ciencia de no-ficción. Y en el caso particular de la carrera del autor, le sirvió de inicio para una serie de novelas, englobadas en el llamado Ciclo Barroco, con las que Stephenson pretende reconstruir en clave de ciencia no-ficción la historia de la tecnología, desde la Ilustración hasta el futuro en que se desarrollan Snow Crash y La Era del Diamante.

Stephenson, libro por libro

Snow Crash (1992): Hiro Protagonist lleva una doble vida. En el mundo real es un ex programador convertido en repartidor de pizzas de alta velocidad, pero en la virtualidad del Metaverso es un asesino samurai a sueldo. Su vida se mueve entre ambas dimensiones, hasta que un virus informático, que es capaz de infectar tanto real como virtualmente, amenaza con destruirlo todo.

La Era del Diamante: Manual Ilustrado para Jovencitas (1994): Como Historia de dos Ciudades de Dickens, pero en clave cyberpunk. La sociedad neo-victoriana rige el mundo desde la ciudad de Nueva Atlántida, antes conocida como Shanghai. Y en ese universo le encargan a un ingeniero la creación de un manual interactivo para educar a la hija de un poderoso Lord. Este manual es tecnobiológico y es capaz de evolucionar junto a su propietaria. Los derechos de la novela fueron comprados por George Clooney y HBO con la idea de desarrollar una miniserie.

Criptonomicón (1999): Dividido en tres tomos en su edición en español, El Código Enigma, El Código Pontifex y El Código Artefisa. Mientras por un lado se nos cuentan los esfuerzos de los aliados por romper los códigos secretos del Eje durante la 2ª Guerra Mundial, por el otro se narran los esfuerzos de un grupo de criptógrafos contemporáneos por crear un utópico paraíso infográfico.

Ciclo Barroco Vol. 1: Quicksilver (2003): En español en tres volúmenes: Azogue, El Rey de los Vagabundos y Odalisca. Stephenson inicia su obsesión por relatar la historia de la ciencia moderna, iniciando todo en la Inglaterra de 1660, cuando la Ilustración empieza a ganar terreno por sobre la religión.

Ciclo Barroco Vol. 2: La Confusión (2004): En español en dos partes, Confusión 1 y Confusión 2. Continuación directa de las tres primeras novelas del ciclo, pero ambientadas en Manila, Japón y México.

Ciclo Barroco Vol. 2: El Sistema del Mundo (2004): En español también será publicado en tres libros, el primero de ellos, El Oro de Salomón, acaba de llegar a librerías locales. A éstos les seguirá, durante el año, Moneda y El Sistema del Mundo (Final). Esta trilogía nos lleva de regreso a Londres, pero en el año 1714, cuando secretamente comienza a aparecer una nueva ciencia: la criptografía, conectando todo el universo del Ciclo Barroco con los eventos de El Criptonomicón.

GILMOUR Y BOWIE, RATONEANDO EN MI DISCOTECA

Publicado también en la última Rolling Stone, un pequeño lujito personal. Shine on…
P.D.: Y de regalo en You Tube respectivo

ECOS DE UN DIAMANTE LOCO

David Gilmour/David Bowie (with Richard Wright)
Arnold Layne EP
Sony/Columbia (2007)

Hace un año murió Syd Barrett, el loco diamante que fundara Pink Floyd. Y hace cuarenta, la misma banda revolucionaba el ambiente londinense con su primer disco, The Piper and the Gates of Dawn, placa que con el tiempo se convertiría en el documento fundamental a la hora de entender el rock sicodélico y la llamada música cósmica, con todas sus aristas, desde el progresivo a lo electrónico. Era una época en que Pink Floyd sonaba muy distinto al monstruo que años más tarde firmaría piezas tan definitivas como Dark Side of the Moon o The Wall, en justa parte porque la moral de la banda no estaba en los cerebrales arranques de Roger Waters, sino en los divertidos viajes de Syd Barrett. Ética que terminó más cercana a la movida Manchesteriana, de fines de los 70, que con lo hecho por su propia banda. A fines de septiembre, y para celebrar el aniversario, The Piper… será reeditado en una lujosa caja con dos versiones del disco más un tercer volumen con rarezas, todo un festival para los seguidores de los cerdos voladores y los prismas multicolores. En las mismas fechas, David Gilmour, guitarrista y vocalista de la banda, lanzará el DVD Remember that Night, que recoge su actuación del año pasado en la arena del Royal Albert Hall londinense, concierto donde contó con la colaboración de David Bowie en las partes vocales de Syd Barrett y Roger Waters. Adelanto de este trabajo es el que se incluye en Arnold Layne EP. Aunque la unión entre el Duque Blanco y Pink Floyd puede parecer extraña, lo cierto es que la deuda entre el alter ego de Ziggy Stardust y Syd Barrett es harto evidente. Bowie no sólo ha versionado un par de temas de la primera época de Floyd, la propia “Arnold Layne” y “See Emily Play”, sino que ha sido categórico en señalar que Barrett, por encima de cualquier otro contemporáneo, fue su influencia más directa. Por otro lado, su amistad con David Gilmour no hizo más que concretar un sueño largamente guardado, la de tocar con Pink Floyd, o al menos con lo que queda del grupo. El breve EP está compuesto de tres temas, los dos primeros versiones en vivo de “Arnold Layne”. La pieza fue el primer single comercial de Pink Floyd y acá reaparece por partida doble con Gilmour en guitarra y coros, pero con cambio de vocalista. En el corte 1 es Bowie quien toma el papel de Syd Barrett y en el 2 el encargado es Rick Wright, tecladista de Pink Floyd y quien originalmente cantó a dúo el tema junto al diamante loco. Y aunque la versión de Bowie es pura potencia, lo de Wright empata en calidad por el lado de la nostalgia. El tercer y último corte es “Dark Globe”, tema solista de Barrett, interpretado en guitarra acústica por Gilmour. La idea del músico era contar con Mike Stipe (REM), quien ya había “covereado” la pieza junto a la banda de Georgia, pero la idea quedó solo en una propuesta, con respuesta negativa por compromisos previos del autor de “Losing my Religion”. Arnold Layne EP es un buen prólogo para las anunciadas próximas ediciones de material floydiano, pero también una pequeña joya de colección de carácter casi histórico.

ACERCA DE UNOS BUENOS Y MAGICOS NUMEROS


Un review publicado en la última Rolling Stone. Un buen recuerdo a un gran recital. Los que estuvieron esa noche entienden. Espero

NO HAY NADA MEJOR QUE CASA

Dos parejas de hermanos, notables influencias sonoras que iban y venían, un público en estado eclesiástico y la clara ética de que el buen pop tiene a veces más rock que el más puro rock´n roll.

No hay nada mejor que casa. La frase la decía Dorothy al regresar a Kansas tras su periplo por Oz y la repitió Gustavo Cerati al final de ese opus perfecto que es “Te para tres” (Canción Animal). Y en ambos casos, el sentido es el mismo. Uno puede estar en el lugar más fabuloso del mundo, bailando en la mejor fiesta del planeta o saltando en el recital más apoteósico que se pueda imaginar, pero ninguna de esas sensaciones se compara a la intimidad y el corazón que aparece cuando uno entra al hogar, cierra la puerta y se tira en el sofá a esperar lo grandioso que hay en el no hacer nada. Y el debut de The Magic Numbers en escenarios locales tuvo mucha de esa magia. Un grupo nuevo, ajeno a los aires de superestrellas, sin más que ellos cuatro en escena, recursos de iluminación más bien modestos (por no decir limitados) y un puñado de fieles que se sabían la totalidad de las canciones. Más que un recital fue una tocata. O mejor aún, un show colectivo y al mismo tiempo privado, en el que cada uno de los presente fue capaz de invitar a los hermanos Stodart y Gannon a su propio living

El concierto largo a las 21:30 con un teatro Teletón a medio llenar. Bajo las luces, el escenario. Batería al fondo, un equipo de teclados y metalófonos a la derecha, tres micrófonos al centro y a la izquierda otro teclado. Tras apagarse las luces, el grupo subió a escena con los brazos en alto y sonrisas de oreja a oreja en sus rostros. Angela Gannon se ubicó en los teclados de la izquierda, tras ella su hermano Sean, el más silente de la noche, quien cogió las baquetas y esperó que Romeo Stodart, el líder de la manada, le diera la indicación del vamos. El último en subir fue el jefe del clan, junto a su hermana Michele Stodart, quienes cogieron la guitarra y el bajo respectivamente. La chica aprovechó además de revisar algunas secuencias a disparar con el sintetizador a su izquierda. Tras un breve saludo, Romeo largó el primer acorde de la noche, “This is Song”, tema que abre Those the Brokes, su segundo larga duración. La canción fue un adelanto preciso de los elementos que han hecho del sonido del combo una marca registrada, detalle que uno tras otro se repetirían a lo largo de todo el show. Guitarras gastadas, colchones de teclados, una batería correcta pero sin deslumbrar y todo enmarcado en un juego vocal en que las voces de Romeo eran religiosamente escudadas por las polifonías de las dos damas, especialmente de Angela Gannon, cuyo registro vocal alcanzaba niveles celestiales. Si en estudio, la música de la banda inglesa puede sentirse pausada, casi de ensoñación, en vivo todo se transforma con una inyección de energía alimentada por el bajo preciso de Michele Stodart, gran sorpresa de la noche, y una concreta cátedra de lo que es tener actitud. La menor de los Stodart, está lejos de ser una mujer atractiva a los cánones occidentales, pero azotando a su flaco de cuatro cuerdas, su imagen era casi erótica. Michele ya está para las grandes pistas, maneja su instrumento como si fuera una guitarra, de un modo que recuerda a Peter Hook (Joy Division/New Order) delineando la moral de sus compañeros en una continuidad que es ritmo y melodía al mismo tiempo. Pero lo que esa aún más importante, la dama es la encargada de desordenar en el grupo, esa delicada frontera que hay entre el pop y el rock. Es verdad, en lo estructo lo que hace The Magic Numbers es un pop retro con elementos de folk, pero con ella en escena la dosis dura es casi punk.

“Take a Chance” y “Forever Lost” fueron los dos temas que continuaron la cita, que prosiguió de forma ordenada sin muchas sorpresas. Tampoco había de donde sacar muchos conejos, ni tantos sombreros donde buscarlos. The Magic Numbers es una banda nueva, con sólo dos discos, así que la cita fue un repaso obligado por sus singles más casi la totalidad de las canciones de ambas producciones. El cover de “Close you eyes” de Chemical Brothers, donde Michele cambió el bajo por los teclados y Angela hizo lo suyo en el metalófono fue un quiebre, pero no mayor a cuando Angela toma la voz líder en un par de cortes. “Love me like you”, su tema más conocido fue el highlight de la noche, un pequeño himno para un pequeño escenario. Tras poco más de una hora, Romeo, su hermana y sus amigos terminaron la cita con un bis que fue ademas un adelanto de su próximo EP. ·”The Beard”, una pequeña pieza a lo Nick Drake, cuya letra y melodía parece llevarnos a una versión feliz de la Tierra Media tolkeniana, a la extensa coda instrumental del tema los Stodart y Gannon invitaron a los presentes a subir al escenario a bailar con ellos sus notas finales en Santiago de Chile. Un epílogo perfecto, para una reunión perfecta con un grupo de amigos.

PARA SOÑAR CON OVEJAS ELECTRICAS

Yo he visto cosas que ustedes jamás creerían. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia… Es hora de morir.

Cuando en el festival de Cannes del 2001, F.F. Coppola presentó el corte Redux de Apocalipsis Now, el jurado se vio en pelotas ante un complejo dilema. Qué hacer con la premiación, si la mejor película estrenada era un “re-estreno”. En palabras cortas, la mejor película Cannes 2001 era la misma que había ganado el certamen en 1979

Este sábado, en el marco del festival de cine de Venecia, Ridley Scott presentará Blade Runner. The Final Cut, versión “definitiva” de su absoluto clásico de 1982. ¿Ocurrirá lo mismo que el Cannes 2001 y la mejor cinta de Venecia 2007 será un “re-estreno”? No me extrañaría, en absoluto.

MARKET SQUARE HEROES 2007

Hace sólo un par de días, en el festival de Aylesbury, Inglaterra, Derek “Fish” Dick subió a escena y previó de cantar anunció que iba a tocar con unos viejos amigos. Y los que subieron fueron Mark Kelly, Steve Rothery, Pete Trewevas e Ian Mosley, es decir la formación 1984-1988 de Marillion en pleno, la más clásica de todas. No deja de ser bonito que haya sido precisamente Ayslesbury, ciudad donde se fundó la banda en 1979, el lugar escogido para este emotivo reencuentro. Desde ya la red se ha sobrepoblado de rumores acerca del posible regreso de Fish, producto de los encontrones que se han dado entre Kelly y Rothery con Hogarth, actual vocalista de la banda, durante el reciente tour. Soy fan de Marillion, pero no sé si alegrarme con la noticia. Los últimos discos con Hogarth me parecen de la puta madre, sobre todo Marbles. Además la voz de Fish esta cada día peor, mi gran temor es que la banda abandone su buen momento creativo y acabe convirtiéndose en un tributo a sí misma. Muchos me tacharan de hereje, pero prefiero a Hogarth al mando, emocionando con “Invisible Man”, “Afraid of Sunlight” y “Neverland”, que a un Fish pegado con una edad de oro que hace rato ya fue. Igual duele la guata ver a los cinco cantando “Market Square Heroes”, disfrutenlo.

MIS "LOST WORLDS" PREFERIDOS

  1. Atlántida
  2. Pal-Ul-Don
  3. Lemuria
  4. Mu
  5. Ciudad de los Césares
  6. El Dorado
  7. Liliput
  8. Tierra Salvaje
  9. Shanghri-La/Shambahlah
  10. Cimeria
  11. Thule
  12. Jauja

JOURNEY, LOS SOPRANOS QEPD

Es increíble como una buena serie o una buena película puede hacer aún más grande a una canción que ya es grande. El domingo terminaron Los Soprano y con el fin se fueron muchas cosas, pero nos quedó Tony y Steve Perry cantando como sólo el sabe hacerlo. Los que vieron la despedida lo entienden, great.

DIALOGOS (3)


-Hay algo que no entiendo
-¿Qué no entiendes?
-Que la derecha vive escudándose en la iglesia y ahora que los curas hablan de equidad de sueldos, la UDI y RN poco menos que los mandan a callar… Piensa en las campañas del SIDA
-Pienso en las campañas del SIDA
-Son un tema de salud pública, no de moral, ¿verdad?
-Verdad
-Sin embargo cada vez que el gobierno hace algo al respecto y la iglesia salta por las huevadas del condón y el matrimonio, la derecha se pone del lado de los curas, diciendo que hay que escuchar la voz de la iglesia y la cacha de la espada. Sin embargo ahora que la iglesia toca sus intereses se defienden como gatos de campo.
-Es el vicio de la derecha, su mal más endémico. En la época del imperio los curas eran los enemigos porque defendían al pueblo, en los gobiernos de la concertación los amigos porque defienden valores conservadores. Siempre ha sido así, desde la época de la inquisición. Por eso la derecha siempre es la mala de la película. Pero eso jamás van a lograr ser un buen gobierno, porque democracia y derecha es antinatural. Piensa en los nazis, en el fascismo italiano, en el propio imperio galáctico de Star Wars que a todas luces era un régimen de derecha.
-Si, pero no seas simplón, los comunistas de la era soviética no digamos que eran los más salvadores del mundo. Castro tiene a Cuba para la cagada y los muchachos de la UP no fueron preciosamente los redentores que algunos nos hacen querer ver, sino todo lo contrario.
-Estamos cagados
-El mundo está cagado hermano. No hay buenos ni malos, sólo malos y malos.
-Y la iglesia
-La iglesia es un poder muerto que trata de mantenerse a flote, pero mientras no haya una reforma total en su estructura, va a seguir pesando nada, siendo útil para los intereses de unos pocos. Pero ese cambio debe venir del corazón mismo del Vaticano y mientras se cometan imbecilidades como beatificar al fundador de un movimiento tan ajeno al mensaje de Cristo como el Opus Dei o tener a un ex simpatizante de las juventudes nazis de Papa, la cosa no va a seguiré bien.
-Pero eso no está comprobado.
-Tu crees que no está comprobado, man. Lo de Ratzinger es impresentable, te juro que me dolió la guata saberme católico cuando lo eligieron papa. Otra comprobación más de lo mal que están las cosas.
-Me deprimiste
-Sabes lo que a mi más me deprime
-¿Qué?
-Que los tribunales sigan perdiendo el tiempo acogiendo las demandas huevonas de Paulina Nin…
-Jajajajajja
-O que el hijo de la Cristi es inocente
-Jajajajajajjajajajajjjjajaja
-En verdad creo que los Mayas tenían razón
-En qué
-En que el mundo se acaba el 2012

LEONOR VARELA EN EXCLUSIVA

Hace una semana entrevisté a Leonor Varela para la Rolling Stone. Hablamos como tres horas, la acompañé una sesión de fotos, luego a la casa de su abuelo, anduvimos en una van y pelamos a algunos personajes. No puedo contar más, pero con todo el revuelo de su supuesto romance con George Clooney es como tener una mina de oro. Ahora que ella no quiere hablar, yo tengo casi cinco páginas de conversación inédita. Me dijeron que la vendiera al mejor postor, pero aún me queda ética y compromiso profesional… buehhh. Pronto en Rolling Stone, sólo eso por ahora.

DISCOS: FRANCISCA VALENZUELA

La chica canta increíble, toca el piano con toda la onda del mundo y promete harto más que lo escuchado en su debut. El disco me gusto tanto como me hizo arrugar la frente. Hay cosas muy buenas, pero otras donde hay que meter mucha mano. Como primer disco, bien, pero sólo bien… hay que esperar lo próximo para dilucidar con claridad hacia donde empuja el viento. Esto es lo que publiqué en Rolling Stone, en el número de agosto.

Cabra Chica Gritona

Francisca esta enojada, “ojala que se asfixie con su cadena de cristal”, “muérdete la lengua que te cuelga”, “escribo estos versos para destrozarte”, “convirtiéndose en el pasatiempo de unos que buscan carne fresca”, definitivamente tiene rabia con el sexo masculina. Y en medio de esa andanada de odios, la letra de Afortunada, se aparece como un oasis de buenos sentimientos, y de reparación del alma, que en su frescura inocente se escucha ajena al sentimiento que impera de principio a fin en el debut discográfico de la nueva chica de oro del pop local. Pero claro, Muerdete la lengua no es un disco conceptual, tampoco una historia de rupturas y rabias amorosas, pero puede leerse así y e ahí la gran falencia de un disco que tenía todo para ser una joya, Francisca toca el piano como las diosas, tiene una de las mejores voces de la escena (que palabra más cursi), pero necesita urgente alguien que le ordene las ideas al momento de escribir sus líricas. Al leerse, funcionan como poemas ligeros, pero eso no significa que lo hagan al ritmo de una melodía.
El formato canción está formado en un 50% por la música y en otro 50% por la letra, entenderlo es casi sentido común, manejarlo, un arte que no puede ni debe tomarse a la ligera. Muérdete la lengua es un puñado de canciones que aprueban con distinción la mitad musical, pero que se arrastran apenas al cuatro en la parte de las líricas. Y no porque estas sean malas, sino por lo reiterativo -hasta el cansancio- que se escucha este exceso de rabia. Ok, más de alguien puede argumentar que Valenzuela es joven, que recién se está empinando en la veintena y que hay que perdonarle sus arrebatos de post adolescencia. Incluso que quizás la pasó mal en el plano amoroso y ahora quiere vengarse y que en ese ritmo su trabajo debe verse como un escupitajo de honestidad. Pero la honestidad no debe confundirse con lo emocional, de hecho la honestidad nunca ha sido rentable, menos en el arte, quien crea lo contrario, necesita un repaso por la historia del rock y del pop. Francisca Valenzuela no es la primera artista (ni será la última) que usa la rabia como excusa dramática en sus composiciones. P.J.Harvey, Tori Amos y Fiona Apple han cimentado sus carreras cantando sobre sus dolores, pero también sobre el lado amable de la vida, ese conformado por helados de vainilla y duendes juguetones.
La propuesta de Valenzuela es más que interesante, se sustenta en un muy buen single de presentación y se nota que la cantautora ha escuchado mucha música, lo que se refleja en las referencias que salen de canción tras canción, por lo mismo uno tiene toda la libertad de exigirle más. Su pop es fino y elegante, lo suficiente para entrar a las primeras ligas, lástima que su exceso de griteríos haya limitado un debut que pudo ser gigantesco a un manual para cantatas para la generación pelolais. Ya lo anote más arriba, Muerdete la Lengua es un buen disco, pero también un disco que da rabia por todo el partido que se perdió jugando solo a la defensiva.