Archive | septiembre 2007

DIALOGOS (4)

-Al final todos quieren tener el pico más grande.
-Lo dices lo lo de Lola, Blanca Lewin gritando a todo pulmón piiiii… coooo… en el 13.
-No, lo digo porque lo digo no más. Uno puede tener toda la plata del mundo, toda la felicidad, el talento o la inteligencia del mundo y no es nada si no tiene el pico más grande del mundo. Por eso Luthor odia tanto a Superman, no porque sea poderoso o vuele, sino porque tiene la tincada de que Super tiene el pico más grande y poderoso del mundo.
-Que gay
-Huevón
-Lo que sea, pero aún no te entiendo.
-Es que ayer pasé por fuera del Costanera Center, donde este señor Paulmman va a levantar un rascacielos de 300 metros. ¿Y sabes por qué?
-Porque tiene plata para hacerlo..
-Exacto, pero además porque en frente, otro millonario anunció con demasiada antelación que iba a construir el rascacielos mas alto de Santiago. Y como en cuestiones de ego lo que importa es el tamaño del pico, se cagó a su competencia y decidio levantar el falo más alto no sólo de Santiago, sino de Sudamérica. Al menos hasta que Piñera, u otro de nuestros Luthor locales, vean que la huevadita tiene su gracia y decida alcanazar los 350 metros. Es como Nueva York en los años 30, cuando los dueños del Bank of Manhattan competían con los del Chrysler por tener el edificio más alto del mundo. Los del Chrusler construyeron una aguja en secreto y finalmente ganaron. Pero la gloria fue corta, a los días se enteraron que a unas pocas cuadras alguien iba a construir una torre todavía más alta: el Empìre State Building. Picos parados, egos felices, así es la vida, como decían en el Reader´s Digest. Te apuesto a que el Santiago del futuro va a ser como un pequeño Dubai, todos van a querer su torre perfecta. Y lo peor es que hay plata para hacerlo. Apenas Paulmman inaugure su Torre Costanera, otro va a anunciar un edificio aún más alto por ahí cerca y así directos a un porvenir de acero, fierros y cristal. Muy cyberpunk.
-Igual choro vivir en una ciudad con rascacielos.
-Sólo hasta que la tierra vuelva a abrirse y nos recuerde que vivimos en un país sísmico.
-Putah que andas fatalista.
-Como Marlen Olivari
-Nuestra Anna Nicole Smith
-La dura
-Una morena, la otra rubia, ambas casadas con hombres viejos y patéticos.
-El de Anna era multimillonario
-Bueno… pero en fin, ambas obsesionadas con el tamaño de sus tetas, ambas estrellas de corta vida, obsesionadas con la fama que se arranca de sus manos,. Las dos con dependencia a drogas legales y de las otras, cada una condenada de por vida por no ser más que una muñeca…
-Anna se suicidó.
-Buehh…Digamos que prefiero no agregar nada al respecto. El que tenga oídos que escuche.
-…
-…
-¿Que hiciste para el 18?
-Nada, me encerré en mi casa, vi películas y me di la lata de seguir la parada militar.
-¿Por qué?
-Ni idea, de lateado no más. Es raro que nuestro ejército sea tan prusiano. El casco que usan es igual al Nazi, me da un poco de miedo.
-¿Un poco? A mi me da harto miedo.
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HACE 1 AÑO…

Nadé en estas aguas, más bien solo… como pasa el tiempo…

HACE 2 AÑOS…

Escribí y trabajé en esta historia junto a un gran equipo…

COMFORTABLY NUMB… RADIO CONCIERTO

El titan de titanes, Sergio Cancino habla y escribe como pocos, de la música y de la vida. Aquí resume su vida laboral y habla del pasado, presente y futuro de Radio Concierto. Nada es tan malo como parece. A mi casi me saca lágrimas. Cancino debería encerrarse y escribir la versión local de “Días de Radio”. La sola imagen de un par de pendejos tocando Rush en una radio de provincia me saca lagrimas. Además la columna es una declaración de principios acerca de lo que en verdad es tener buen gusto para la música, crear ese lugar común donde perfectamente pueden convivir Travis, Beatles, Coldplay, Francisca Valenzuela, New Order y Genesis (con Phil Collins). Grande Cancino, por algo fue mi testigo de boda.

Hipopótamo Anoréxico

Una historia. Mi primer trabajo fue haciendo un programa llamado “El hipopótamo anoréxico” en radio AlfaOmega de Curicó. Iba el sábado y, pese a su nombre, era un show musical, inspirado en la estética de la Rock & Pop y, en particular, en “Placa sónica”, que por esos días animaba Alfredo Lewin en Concierto. Corría 1995, yo estaba en segundo año de periodismo, y conseguimos la oportunidad para tocar desde Metallica a Los Santos Dumont, pasando por Pavement y Def Leppard. En ese auténtico apostolado melómano gratuito me acompañó mi amigo Alejandro Lois. Aprender al aire es impagable. Aunque, siendo justos, recibimos unas botellas de sidra y un par de asados a cambio. Cada vez que voy a mi casa paterna, sintonizo AlfaOmega. Me conforta saber que sigue al aire y con buena salud, dando la pelea en tiempos de gigantes corporativos. Mi tío Juan es el programador y hace un gran trabajo, combinando de todo un poco y diseñando un mapa musical donde caben desde Gepe a Shakira. Después de la temporada inicial con Lois, seguí haciendo solo “El hipopótamo anoréxico” por dos temporadas más. Viajaba cada fin de semana a Curicó, ritmo que se hizo insostenible mientras más compromisos asumía en Santiago. Tuve que abandonar. Me concentré en terminar la universidad mientras escribía para la Zona de Contacto y luego para el Cuerpo de Reportajes de El Mercurio. Fue mi servicio militar en el periodismo político. Como mi rango era el de “ayudante periodístico” tenía que hacer de todo, desde rastrear fotos en Documentación (departamento entonces a cargo de un crítico de TV llamado Paulo Ramírez) hasta descasetear… Lee el resto en el blog de Cancino.

¿FANTASMAS EN VICTORIA?

Esta fotografía la tomó la Vicky en Victoria, curiosa simetría, cuando fuimos a hacer unos monos para locacionar en lo de la película. Estábamos sacando fotos en el cementerio, cuando conseguimos esta imagen, que en apariencia no tiene nada de partícular a excepción del vapor verde que rodea al sujeto que viene caminando. Revisamos la foto y no fue falla de lente, ni de software, ni de nada: ese vapor verdoso y fluorecente estaba allí, invisible a los ojos, pero revelado en fotografías. Fantasmas o fuegos fatuos, lo que fuera apareció en un par de fotos más. Acá la imagen completa, sin recortes, para que noten que el vapor verde no es producto de humo sobre la parca del tipo, ni iluminación especial, ni nada, simplemente es… sea lo que sea.

EL SABOR DE LA HAMBURGUESA

King cumple 60 años. Y de La Tercera me pidieron una breve columna de opinión. Salió publicada hoy, junto a un artículo de Roberto Careaga

Lo dijo el propio Stephen King. Su narrativa es el equivalente literario al combo más grande del McDonald: hamburguesa doble, con mucho tocino, acompañada de una porción gigante de papas fritas.Y aunque cabe leer su definición como una respuesta a sus eternos críticos, no es menor encontrar en sus palabras una orgullosa declaración de principios acerca de un autor que básicamente escribe lo que el pueblo quiere “comer”. No es casual que los ambientes de King sean provincianos, suburbanos y decadentes, tan grasosos como la propia comida rápida. Sin embargo, reducir la obra del narrador de Maine a esa comparación es pecar de ingenuos. El autor es responsable de algunos de los mayores éxitos taquilleros de librerías y poco más de la mitad de su obra es más que desechable, sin embargo hay una buena porción de la torta a la que hay que ponerle mucho ojo. It, su mejor novela, no sólo es un espléndido reflejo de los miedos del gringo común y corriente, sino también una compleja crónica generacional que bajo su portada de supermercado oculta muy buena literatura, superior en todo sentido a la de muchos contemporáneos “serios” suyos como el propio Paul Auster. Porque King, en su idea de escribir fast food, acabó retratando a la América desordenada y desanimada de post guerra fría, usando el disfraz de lo sobrenatural para retratar los temores de toda una generación. Puede que en su extensa bibliografía haya mucho que podar, pero lo que queda es carne de primer nivel. A estas alturas, más que McDonald, el autor de Carrie es un lomo completo de la Fuente Alemana. A su nombre y firma, no le podemos decir que no; se aparece y se nos hace agua la boca.

LA LIGA DE LOS EXTRAORDINARIOS CHILOTES


Esta idea se nos ocurrió en una conversación con Lecaros. Ahora sólo necesitamos dinujantes. ¿interesados?

Sucedió poco después de que el Capitán Urdemales capturara El Caleuche a las fuerzas de la Recta Provincia. Sin su nave insignia, los brujos quedaron desamparados y el mundo disfrutó de un corto periodo de paz. Pero los Rectos, como se hacían llamar, no se quedaron tranquilos y no demoraron en unir sus fuerzas con los primigenios de la sumergida R’Lyeh y con los tripodes marcianos, ahora dominados por el despiadado Ming, regente de Mongo, para coordinar un ataque final contra la humanidad y así controlar los secretos del mundo, sobre todo los poderes ancestrales ocultos en el congelado centro hueco del mundo. Pero los Rectos se fueron con cuidado, sabían que ni los cefalópodos de R´Lyeh, ni Ming y sus trípodes marcianos eran de fiar, pero el fin era más grande y los brujos tenían más de una carta bajo la manga, una de las cuales les aseguraba el control sobre los Primigenios y las fuerzas de Mongo-Marte. Kuanyip, ultimo guardián de la Ciudad de los Cesares, tenía claro que los nuevos tiempos que se avecinaban requerían de un nuevo tipo de acción. Junto al capitán Urdemales buscaron la tripulación ideal para el Caleuche, mercenarios poderosos, relacionados a los poderes ancestrales de la Patagonia y la isla grande, que estuvieran dispuestos a enfrentarse a la sombra que se avecinaba. En un principio se mostraron reticentes, pero con el paso del tiempo comprendieron lo trascendente de su misión y sus hazañas se hicieron mito. Y los escogidos fueron: Imbunche, el gigante con manos de piedra; Pincoya, la señora de las aguas; Trauko, el duende de los bosques, señor de la naturaleza; Basilisco, el hombre reptil, vastago de la antigua raza Lemuriana; Fiura, una vieja bruja ciega, expulsada de la Recta Provincia y Pihuchen, señor de los No-Muertos del sur. Estas son sus aventuras…

EL MEJOR CUENTO DE TERROR CHILENO

Sin querer debe ser el gran relato de horror nacional. Lo de Don Melchor y los vinos Casillero del Diablo. Una pequeña serie de cuentos disfrazados de comerciales de vino. La idea del Diablo encerrado en una bodega de vinos y de un viejo inventando la leyenda me parece notable. Buen material se podría sacar de allí. Y no lo digo en hueveo. En una de esas, este spot -que horrible palabra- nos descubre al Stephen King criollo.

UNA PUTA MARAVILLA

Me pasé todo el día de ayer y buena parte de hoy, revisando esta maravilla. Remember That Night de David Gilmour debe ser el mejor material floydiano que ha aparecido desde It´s There Anybody Out There?. Mejor que el DVD de Pulse, incluso que la lujosa cajita del 40 aniversario de Piper at the Gates of Dawn. Superior incluso (y me atrevo a decirlo) al haber estado en el Nacional en marzo reci´n pasado viendo el homenaje de Roger Waters a Dark Side of the Moon. Es que este DVD está putamente bien hecho. Se ve y se escucha con una calidad que corta el aliento, pero sobre todo se siente como una entrega honesta de un tipo a su legado y a su nueva forma de acercarse a la música. El DVD recoge el concierto final de la gira On an Island del 2006, con una primera parte concentrada en este disco, más una segunda mitad en la que Gilmour vuelve a pintar piezas escogidas del legado floydiano. Eso sin contar un disco extra con documentales, bonus y un easter eg que es para besar el espacio exterior. Hasta hace dos días, mi DVD musical del año era Paul McCartney The Space Within de Macca, pero Gilmour literalmente le voló la raja. Acá un recorrido a Remember that night en 11 razones.

  1. La banda que acompaña al maestro. Su eterno partner de Pink Floyd, Rick Wright. Sus habituales Jon Carin y Guy Pratt, más el saxo de Dick Parry, la segunda guitarra de Phil Manzanera (Roxy Music), un baterista de otro planeta llamado Steve DiStanislao, qu no es virtuoso, pero putah que le pone alma. Y los ilustres invitados, Crosby y Nash, Robert Wyatt (Soft Machine) y el señor David Bowie.
  2. El stage. Gilmour obvió las pantallas gigantes y los cerdos voladores, según él mismo explica, porque quería un show más íntimo en que la música fuera el show. Además así no se preocupaba de sincronizaciones y podía alargar o cortar los solos. O agregar temas de última hora al repertorio, sin preocuparse de si había o no filme de acompañamiento. En todo caso el juego de luces, lasers y espejos logra imagenes tan o más impactantes que Mr.Screen y sus películas.
  3. El setlist. En vivo los temas de On an Island mantienen su elegante melancolía, pero crecen en sonido. Y lo escogido de Pink Floyd, uff. Temas que no se tocaban en directo desde hace 20 años.
  4. “Speak to me/Breathe/Time/Breathe Reprise”, como una pequeña suite de introducción al show. Sin coros femeninos y sin pantallas gigantes. Las mejores versiones para este cuarteto perfecto de Dark Side of the Moon.
  5. “Fat Old Sun”, pieza casi perdida de Atom Heart Mother que reaparece en una versión en que la guitarra de Gilmour literalmente construye vacas pastando.
  6. “Echoes” Nada que decir. El gran highlight del DVD y de la gira On an Island. 24 minutos del tema que mejor resume el sonido Floyd. Guy Pratt se luce en el bajo con slide, el batero hace parir sus tarros y Wright junto con Carin practicamente invitan a un encuentro cercano sobre una guitarra gilmouriana que logra sonidos extraterrestres sobre un show de rayos láser. “Echoes” es quizas la gran pieza del space rock, una suite que se escucha más moderna y potente que todo el post rock noventero que la ha tomado como inspiración moral para rockear, lease Flaming Leaps, Radiohead, Spiritualized, Mogwai y tantos otros. Impresiona como un tema de 1971 suena tan 2007… Ojo que como easter egg en el disco 2, viene “Echoes” en una versión acústica, en guitarra de palo, que es de no creerse. Para acceder hay que seleccionar la pista de “Dark Globe” y esperar. Si ponen play all, no funciona.
  7. David Bowie. El duque blanco sube a interpretar “Arnold Layne” y antes pide excusas por si no está a la altura. Después se queda y suma “Comfortably Numb” a dúo con Gilmour, convirtiendo una pieza tan Waters-Gilmour en un nuevo tema, una especie de Bowie-Gilmour. En los documentales, el duque se extiende sobre Barrett y sobre Pink Floyd; sobre su rol como fan de Floyd y de como la música del grupo ha sido su gran inspiración.
  8. Rick Wright. El tecladista de Pink Floyd está en su mejor momento. Canta mejor que nunca y vuelve a las teclas como no se le veía desde 1977. Entre los extras viene “Wearing the Inside Out”, su tema solista de Division Bell, versiones de “Arnold Layne” y “Comfortably Numb”, con él en voz lider. Y en uno de los documentales, toca el solo de “A Saucerful of Secrets” en el organo de pipa del Royal Albert Hall.
  9. Los cameos. Macca entre el público, igual que Mike Rutherford de Genesis. Jude Law como invitado en la pata norteamericano, hablando de cuentos infantiles con Gilmour y su mujer. Nick Mason, ensayando con la banda y Roger Waters en un curioso encuentro en los ensayos del tour. Se abrazan como viejos amigos, Waters le confiesa a Gilmour su envidia por verlo en los charts.
  10. Los extras del disco 2. En vivo “Wot´s… the Deal” del Obscured by Clouds, “Dominoes” de Barret, “Wearing Inside Out”, “Arnold Layne” y “Comfortably Numb” con Wright en vocales. “Dark Globe” de Barret, con “Echoes” acústica como track secreto. Además en los documentales aparecen “A Saucerful of Secrets”, “On the Turning Away” y “A Great day for Freedom”. Y por si fuera poco, “Astronomy Domino” grabado desde Abbey Road y la mitad del On an Island registrado en otro teatro.
  11. David Gilmour, como está tocando el gordo. Su sonido único, alargado, capaz de hacer llorar las guitarras parece haberse reconciliado con el Gilmour cósmico de fines de los 60. En este DVD está mucho más cerca de ese tipo, que del parafernálico lider de un mastodonte luminoso que vimos en Delicate Sound of Thunder y Pulse. Con Gilmour como está hoy tocando, lo único que queda es rezar por un tour final de Pink Floyd. Si el guitarrista se reconcilio con sus fantasmas, tal vez Wright, Mason y sobre todo Waters deberían abrir la misma puerta. El resultado va a ser hermoso. más que este putamente grandioso DVD.

WORK IN PROGRESS: UN CUENTO POLITICO

Miré a mis compañeros y les hice un gesto para que recogieran sus cosas y fueran conmigo. La barraca era un bodegón emplazado al fondo del edificio principal. Antes de que el gobierno decidiera usar la isla como cárcel, la marina lo utilizaba para guardar pertrechos y municiones. Desde hacía poco más de un año servía para alojar enemigos de la patria, amontonados en colchonetas humedas.
-Putah –dijo Troncoso –quería ver si lograban comunicarse con el continente. Cura de mierda
-No digai eso, que aquí las paredes tienen oídos –le contesté.
-Eso es lo que me preocupa –añadió Medina –que aquí en verdad las pareces tienen oídos.
-¿Por qué lo dices?
-Vos no sos huevón Carrasco. Te has dado cuenta que esto no tiene nada de normal, que aquí hay gato en encerrado y uno muy grande. O me van a decir que desde que llegamos no han tenido la impresión que nos están vigilando. Por algo mi capitán nos mandó con las armas listas.
Ni Trocoso ni yo le contestamos
Medina abrió la puerta de la barraca con un golpe fuere. Esperamos un rato y luego entre yo con la linterna encendida y apuntando al frente. Trocoso me siguió con su revolver empuñado en la mano derecha. Y no había nada. El lugar estaba tan vacío y tan solitario como el resto de la isla. Le dije a los muchachos que guardaran sus rmas y usaran sus linternas para revisar bien las esquinas y rincones del lugar.
-Hablen fuerte si encuentran algo –les pedí a los muchachos.
Comencé a revisar los catres amontonados en la pared izquierda, usando una vara que encontré tirada para mover los colchones. Solo polvo, suciedad y un olor a humedad que a ratos se hacía insoportable. Pensé en las palabras de Medina, era muy cierto aquello de la sensación de estar siendo vigilados.
-¡Vengan! –gritó desde la otra esquina del bodegón Troncoso, como si hubiese descubierto la piedra filosofal. Sujeté la linterna y partí corriendo hacia el sitio donde él revisaba. Cuando legué Medina ya estaba arrodillado junto a lo que nuestro compañero nos indicaba.
-Mira –me apuntó Troncoso
En el piso, sobre el polvo amontonado, se veían seis marcas paralelas, cada una en dos grupos de a tres. Era como si hubiesen arrastrado algo hacia una de las esquinas. Usé la linterna para seguir las huellas, estas se perdían en el vértice formado por dos de las paredes al unirse.
-Es como si hubiesen movido un mueble –habló Troncoso.
-No fue un mueble –añadió Medina-. Yo soy del campo y este es el rastro dee algo vivo, algo que se arrastro, cada canal son marcas de dedos.
-Arrastrase y a donde
-No lo sé, Carrasco. Por el modo en que se movió el polvo, quien haya hecho esto se movió hacia la junta de las paredes, pero allí no hay ni un hoyo ni nada por donde pueda haberse metido.
-Y que fue, un gato, una persona.
-Es muy grande para ser un gato, mira el tamaño –Medina puso su mano derecha sobre uno de los rastros- Ven –nos dijo –es del porte de la mano de un hombre, quien lo hizo era grande.
-Un hombre o una mujer adulto –añadió Troncoso.
Me arrodillé para revisar bien las huellas. Acerque mis dedos a los rastros y traté de imitarlos.
-Pero huevón –soltó Medina –estás borrando las evidencias.
Note que bajo el polvo, el piso de madera había sido arañado exactamente en la dirección de las huellas.
-No fue una persona –les dije –las personas no tienen garras.
Y nos miramos sin pronunciar palabra.
-¡Muchachos! –nos asultó Sepúlveda, apareciendo en la puerta de la barraca.
Giramos al mismo tiempo apuntándolo con los faros de las linternas. No sé si a Medina y Troncoso les pasó algo similar, pero a mi el corazón estaba a punto de salirse de mi pecho.
-Mi capitán me mandó a buscarlos –habló Sepúlveda –vengan, es importante.
Fui el último en salir. Mi cabeza y mis ojos no podían alejarse de la idea de las garras.