Archive | octubre 2007

APOCALYPSE… TOMORROW

Y ocurrio el fin del mundo, pero no fue como todos pensaban, porque el fin del mundo ocurrió sólo en el fin del mundo…

Mañana. Jueves 1 de Nov. Feria del Libro de Santiago. Sala Acario Cotapos. 17:45

Anuncios

ROAD STORY

Hoy a las 20:10 en la Feria del Libro, presentamos esta joyita. Los que vayan bienvenidos serán. Por mientras un adelanto de la nota sibre Road Story que aparece en la próxima Rolling Stone. Desde el viernes en tu kiosco más cercano.

ROUTE 66

En medio de los dimes y diretes provocados por el maletín literario, la escritora Marta Blanco opinó en Artes y Letras de El Mercurio que incluir historietas dentro del plan equivalía a inyectarle la peste negra. Blanco estiró sus juicios asegurando que el cómic era un reductor del lenguaje y que los monitos no eran más que algo ligero, intrascendente, que atentaba contra el propósito de hacer que los adolescentes y niños volvieran a leer. Pero mientras Blanco despotricaba contra los monos de tinta y papel, el dibujante Gonzalo Martínez revisaba las pruebas de Road Story, una novela gráfica inspirada en el relato del mismo nombre, incluido en el libro Cortos de Alberto Fuguet y le gustaba lo que veía.
Según se puede rastrear en la red, Road Story es un proyecto que atrae pasiones de todo tipo. Un buen porcentaje de la comunidad comiquera nacional apuntan al libro como la primera novela gráfica chilena, casi un salvavidas al 9º arte local. Otros sostienen que no hay que darle tantas glorias. La iniciativa es notable, pero definirla como la “primera novela gráfica” es pasarse por una buena parte casi medio siglo de tradición historietística, ignorando el trabajo de gente como Máximo Carvajal, Félix Vega, Themo Lobos, Mario Igor y algunos más nuevos, como Félix Vega, Jorge “Zombie” David y Fyto Manga. Lo interesante de esta geometría es que cada ángulo tiene un poco de razón: Road Story tal vez no sea la primera novela gráfica chilena como tal, pero si es la que inaugura un nuevo camino en el desarrollo local de esta forma narrativa, por decirle de alguna forma, el cómic ascendió a primera división. Es probable que sin el nombre de Alberto Fuguet de por medio, Road Story nunca hubiese visto la luz, pero eso no es condenable, todo lo contrario, es oportuno.
El propio Martínez agrega más caldo a la sopa, “hay gente que plantea que Road Story ni siquiera es una novela gráfica sino una adaptación gráfica. Respetable, pero podríamos perdernos en discusiones bizantinas al respecto. Personalmente creo que la discusión nos aleja de lo realmente importante, que es que una editorial importante se arriesgo con esta forma narrativa y eso es tremendo para todos los que llevamos años en esto del cómic”. Fuguet añade: “Más que preocuparse si es la primera lo que verdaderamente debería preocuparnos es que no se trate de la última”.

LA LEYENDA DEL NIÑO LLORON


Y para terminar de amenizar esta noche de horrores, un clásico, el niño llorón.

En Leyendas Urbanas: Cuenta la historia que este cuadro fue pintado por un artista español a un niño en un orfanato. Años más tarde este orfanato se incendio y el espíritu del niño quedó atrapado en esta pintura. Este fue el cuadro del que mas copias se reprodujeron en España y se distribuyeron al mundo. En los 50 se dieron muchos casos de casas incendiadas donde se encontraba una reproducción de dicho cuadro, quemándose todo, incluido cadáveres, y lo curioso de todo esto es que el cuadro permanecía colgado en la pared sin un solo rasguño. Los que investigaron el caso no hallaron una explicación a este fenómeno, solo lo llamaron La maldición del niño llorón. Se dice que al ver el cuadro, uno siente como el niño de ojos llorosos y mirada tierna te sigue con la mirada, se siente un ambiente que te pone los pelos de punta. Mucha gente posee este cuadro, pero dice que solo ataca a aquellos que descubren que el cuadro esta encantado, en la noche se escuchan lamentos lejanos, el niño sale del cuadro sube a tu habitación y te quita la vida, si es que no mueres antes de la impresión al ver su rostro endemoniado .Luego incendia la casa con todos adentro y borra así la evidencia de su crimen. ¿Verdad, mito? Saquen sus conclusiones.

En este otro blog: Bruno Amadio, popularmente conocido como Bragolin, es un pintor español de fama algo extraña. Nacido en Sevilla, es el supuesto creador de una serie de dibujos conocidos como los Niños Llorones. Según la leyenda, este pintor, frustrado por su nula fama como artista, habría hecho un pacto con el Diablo para que sus pinturas fueran bien recibidas por la sociedad. Después de eso, realizó una serie de trabajos en los que destacaba la presencia de niños llorando. Uno de esos cuadros fue realizado a un niño que vivía en un orfanato. Más tarde, el orfanato se incendió con el niño adentro, y desde entonces se ha dicho que ese cuadro en especial adquirió el espíritu del niño.Este fue el cuadro del que mas copias se reprodujeron en España y se distribuyeron al mundo. En los 50 se dieron muchos casos de casas incendiadas donde se encontraba una reproducción de dicho cuadro, quemándose todo, incluido cadáveres, y lo curioso de todo esto es que el cuadro permanecía colgado en la pared sin un solo rasguño. Los que investigaron el caso no hallaron una explicación a este fenómeno, solo lo llamaron La maldición del niño llorón. Segun como se observe el cuadro se puede ver el rostro de un demonio en el, para ello hay que darle la vuelta 90º en sentido de las agujas del reloj. Se dice que al ver el cuadro, uno siente como el niño de ojos llorosos y mirada tierna te sigue con la mirada, se siente un ambiente que te pone los pelos de punta. Mucha gente posee este cuadro, pero dice que solo ataca a aquellos que descubren que el cuadro esta encantado, en la noche se escuchan lamentos lejanos, el niño sale del cuadro sube a tu habitación y te quita la vida, si es que no mueres antes de la impresión al ver su rostro endemoniado. Luego incendia la casa con todos adentro y borra así la evidencia de su crimen. Al parecer a este autor le gustaba hacer este tipo de juegos de perspectiva en sus cuadros de niños. Tiene otro con una niña apenada que si lo ves tumbado parece que esta muerta reposando.

PIHUCHEN, VAMPIRO CHILENO


Y como obviar a nuestro querido vampiro local. Esto es sacado de Wikipedia.

El Piuchén (del mapudungun piwicheñ, “Secar a la gente”), también conocido como el Pihuchén, Pihuychén, Pihuichén, Piwuchén o Piguchén es una criatura perteneciente a la mitología mapuche, y posteriormente también reintroducida en la mitología chilota. Esta ser legendario se conoce en el Norte Chico, Centro y Sur de Chile. Con esta palabra también también se designa al murciélago vampiro común (Desmodus rotundus), por lo que lo más probable es que esta leyenda se inspiró en este animal. Algunas personas también asocian esta leyenda con el mito del chupacabras. Este ser presentaría una apariencia cambiante; la cual generalmente tiene el aspecto de una culebra voladora. Pero además podría presentarse como, serpiente, ave, pez, cuadrúpedo, rana, murciélago y hasta humanoide; o igualmente una mezcla de ellas. Se dice que además, su cuerpo estaría cubierto de pasto, arbustos y cilindros retorcidos, a modo de ganchosos cuernos y otras estructuras que sobresalen del cuerpo de esta criatura. Según los mapuches esta criatura generalmente era una serpiente alada que habitaba en los bosques. Sus alas con las que vuela a voluntad le crecerían cuando ha llegado a su edad madura. Presentaría una longevidad increíble y al llegar a la vejez, se transformaría en un pájaro del tamaño de un gallo o un pavo joven; pero igual de sanguinario como su otra forma. Además se caracterizaría por tener una fuerza tan poderosa que puede derribar grandes árboles; y en Chiloé incluso se dice que esta criatura puede levantar gigantescas olas que hacen naufragar las embarcaciones que estén cerca de él. Esta criatura se alimentaría de sangre, y comúnmente estaría adhierida al tronco de los árboles en las noches y en los días de calor excesivo. Las personas pueden saber a donde ha estado, porque deja huellas de sangre mediante un excremento rojo que chorrea de los árboles en donde vive y se oculta durante el día. También se puede saber de su presencia al escuchar los agudos silbidos que emite estridentemente. Se cree que esta criatura acostumbraría a vivir cerca de los lagos y ríos, donde su presencia ocasiona gran pánico; ya que se cree que produce una sustancia tan irritante que al ser transmitida por el aire o por el agua, ocasionando erupciones en la piel muy similares a la sarna. Además aquellos que tienen el infortunio de contemplarlo, podrían ser petrificados con su intensa mirada, para que luego esta criatura les pueda succionar la sangre; con lo cual pueden llegar a morir. Igualmente, se cree que cuando los habitantes de una casa se van volviendo extremadamente flacos, y ya se ha descartado la presencia del Colo Colo o el Basilisco chilote; su enfermedad sería producto de esta criatura. Se dice que esta criatura, aunque puede atacar al ser humano, esto es muy excepcional; y más comúnmente se alimentaría de la sangre que succiona de las ovejas, cabras u otros animales; pero no haría daño alguno en los rebaños de cabras u otros animales de color blanco. Se dice que cuando enflaquece el ganado sin una causa aparente, es producto de esta criatura. Se dice que la gente y cuadrúpedos solo quedarían a salvo si se trasladan a otros lugares, o al quedar interponiéndose entre ellos y esta criatura tipo vampiro, un río o un estero. Pero si por diversos motivos no se puede abandonar el lugar donde estaría alimentándose esta criatura, sólo se puede combatir a este mal mediante la intervención de una Machi que conozca la ceremonia mágica para ahuyentarlo del lugar. Igualmente se dice que para matarlo, se puede cubrir con una tela fuerte, el árbol en que está escondido, para que así no pueda huir esta criatura, y en seguida se debería prender fuego al árbol.

EL EMPERRADO, LICANTROPO PATAGONICO

A propósito de Halloween… El mito del hombre lobo no es auténtico sólo de europa, sino que en argentina está bastante difundido, sobre todo en las regiones del norte y en la patagonia. Su ciclo mitológico es similar al europeo clásico. En las provincias del norte es conocido como Lobisón o Lobizón, hacia la patagonia como Emperrado. Y como tal su figura, también ha aparecido en el sur de Chile.

En Buscadores de misterios: El Lobizón o Emperrado es el lobo-hombre en Argentina. El origen de la leyenda es las leyendas de Werewolves de Alemania. Los inmigrantes trajeron las leyendas de sus países. Las leyendas se mezclaron con las de los indios y formaron una leyenda nueva. El séptimo hijo varón en una familia, cuando llegara a la adolescencia se transforma en un Lobizón. Es necesario que la familia no tenga hijas. El mito le atribuye solo dos noches para transformarse martes y viernes. Para cumplir con este proceso se revuelca en algún elemento desintegrado. Por ejemplo arena, ceniza o la suciedad de un animal. Recupera la forma humana durante el día. Su muerte solo se garantiza con una bala de plata. Para romper la maldición; es necesario bautizar el niño en siete iglesias diferentes, bautizado con el nombre Benito, y el mayor hermano es su padrino. En 1907, muchos parientes mataron o abandonaron sus séptimos hijos por miedo de la leyenda. En 1973 Presidente Perón decretó el decreto 848. mediante el cual el 7 hijo era becado para todos sus estudios, incluido colegio o universidad y el presidente es su padrino.

En Misterios Ocultos: Lobisón o Emperrado es la palabra para llamar al hombre lobo en el norte de Argentina, es el séptimo hijo varón, cuando se convierte en una criatura, con mucho pelo que se asemeja a un lobo, éste vaga por las colinas y montañas y se alimenta principalmente de carroña, pero si se cruza con un ser humano lo atacará y si sobrevive se convertirá en lobisón, otra forma de convertirse en lobisón. En principios de 1900 la leyenda del séptimo hijo varón estaba tan extendida por la República que causó muchos abandonos de bebés como también que muchos se dieran en adopción, y se dice que en algunos casos los padres mataron a sus propios hijos. Debido a esto se promulgó una ley en 1920 a través de la cual el Presidente de la Nación es el padrino del séptimo hijo varón de una familia, con esto el Estado le da al niño una medalla de oro en el día del bautismo y una beca para sus estudios hasta los 21 años de edad. Supuestamente esto terminó con el fenómeno de las familias que abandonaban a sus hijos. La ley tiene todavía sus efectos pero ya es una tradición popular que el Presidente apadrine al séptimo hijo varón.

Más info, en un PDF que pueden descargar desque aquí.

HEROES DE INFANCIA


Estos eran mis campeones personales antes de saberme las tablas de multiplicar. En rigor, nunca me las he sabido.

  • Dr. Félix Rodríguez de la Fuente: Vivía con los pigmeos, tenía un amigo Rinoceronte llamado Rufus, escribió la enciclopedia Fauna de Salvat y el libro Mis amigos los Animales. Además tenía un programa en TVE, que acá daba el canal 13 en la mañana, llamado El Hombre y la Tierra. Su mundo eran los animales y era enfermo de franquista, pero eso a un niño no le importa.
  • Hernán Olguin: Era un capo del periodismo nacional, pero no de noticias fomes, sino tecnología y ciencias. Volaba en helicópteros avanzadaos, usaba el término “computarizado” como si viviera en el futuro, conocía la NASA y explicó mejor que nadie como volaba el Space Shuttle. Yo en verdad quería ser él.
  • Buck Rogers: Daba lo mismo que Gil Gerard fuera gordo, Buck había vivido 500 años, piloteaba el Earth Alliance Starfighter, que aún concidero uno de los diseños más top de caza espacial, y tenía a dos hembronas que se morían por él. la princesa Ardala y la Coronel Deering.
  • Capitán Lee Crane: Ok, el Almirante Nelson era más seco y había diseñado el Seaview, pero el Capitán Crane era el que mandaba la nave, además era todo galán, como un James Bond de bajo presuùesto.
  • Carl Sagan: El tipo detras de COSMOS era simplemente Dios.
  • Erich Von Daniken: Tener ocho años y leer El retorno de los dioses y El oro de los dioses, puede ser peligroso.
  • Themo Lobos: Tener la colección de Mampato de padre en casa, es un lujo que muy pocos nos pudimos dar. Una fortuna, por lo demás.
  • Tim Dinsdale: Aparecía en todos los reportajes del Monstruo de Loch Ness que habían salido en Selecciones. Para mi, un titán, que había dedicado su carrera a investigar al bicho este.
  • John Wayne: Héroe indiscutido de todas las películas de vaqueros que daban en Tardes de Cine.
  • Dean Martin: Ok, Jerry era el torpe buenba onda, pero si nos daban a elegir, todos queríamos ser Dean.

YGRIEGA (Cap.1)

Novela por entregas. Escrita como borrador y ensayo para un taller literario, entre marzo y junio del 2000, la idea era un cyberpunk temuquence. Publicare semanalmente todo lo que alcancé a escribir.

VIERNES

LLEVABAN DIAS diciéndolo en la tele, que los incendios habían crecido tanto que pronto iba a nevar cenizas sobre la ciudad. Y así fue. Por la mañana todos los techos de mi cuadra (y los de todas las otras cuadras) despertaron cubiertos de una resbalosa capa de arenilla con olor a pasto quemado. Marzo, el noveno viernes del año. El día en que me encargaron buscar a Igriega, una prostituta que veinticuatro horas después de su muerte había resucitado en la forma de un mensaje de correo electrónico. El mismo día en que comenzamos a tener pruebas concretas de la existencia de vida inteligente en otro lugar del universo, si eso no fue sincronía, ni idea que pueda serlo.
El timbre sonó a las ocho de la mañana con un minuto, media hora después de que mamá agarrara la camioneta y se largara a su oficina, segundos antes de que yo terminara de tragar mi desayuno y pasara al baño a fregarme los dientes. Con el desayuno a medias corrí a la puerta y la abrí sin mirar por el ojo de ésta. A esa hora debía ser cualquier persona, menos alguien tan improbable como mi jefe. Pero lo era. Ahí, parado exactamente bajo el umbral de la puerta de la casa de mi madre, estaba el gerente general de Enrednet S.A.
-Buenos días-, me saludó sin quitarme los ojos de encima. Nombró a su secretaria y agregó que ella le había dado mi dirección, -aunque la tiene equivocada-, corrigió. -Un número que no existe, tuve que preguntar en un par de casas antes de encontrarte. Dile que lo corrija.
Un bolo de pan, jamón y queso remojado con un trago de Coca Cola light se arrastró por mi garganta.
-Menos mal que conocía el barrio, cuando era chico vivía por acá cerca, en la calle que sigue… creo… pero esto está muy cambiado. Hace tiempo que no venía-, añadió como si la situación fuera la más natural del mundo. Detrás de la escena un camión de aseo municipal remojaba la calle y barría las cenizas nocturnas con sendas paletas circulares llenas de pelos blancos y largos. Zumbaba como un montón de moscardones gordos. La comida me llegó al fondo del estómago y el malestar nervioso comenzó a propagarse como una entidad inteligente por mi interior. Deberían inventar algo para borrar ese tipo de molestias corporales. El polvillo gris que caía por el techo de la casa de enfrente reflejó el sol de la mañana como si fueran cientos de flashes de alguna rara especie de microbios fotógrafos.
-Adelante-, fue lo primero que atiné a pronunciar. Apenas entró, cerré la puerta. –Tome asiento-, le ofrecí, mostrándole con la mirada uno de los viejos sillones del living, recuerdos de otra época y de otra familia (nunca mejor dicho). –Voy al baño y vuelvo-, disculpé de puro nervioso.
Me enjuagué con fuerza la boca, pensando en que cresta hacía el temuquense más influyente del año pasado, según una elección del Diario Austral, en la casa de mi madre. No era su estilo relacionarse de una forma tan cercana con sus empleados y hasta donde yo sabía (o entendía) no le había dado motivos para: despedirme, caerle especialmente bien, enamorarse de mi (aunque uno nunca sabe), todas las anteriores o ninguna de ellas. Ni siquiera sabía que supiera mi nombre,
Apreté el tubo de pasta de dientes y por tercera vez dibujé una línea sobre la punta de las cuerdas del cepillo. Abrí bien la boca y me limpié la superficie de la lengua, reemplazando esos granos blancos y hediondos de la mañana por otros, también blancos, hechos de pasta con sabor y olor a menta fresca. Arregla el aliento, al menos por unos minutos, pero funciona.
Agité otro trago de agua en mi garganta y tras jugar con la espuma por un momento la escupí fuerte sobre el lavado. Un delgado hilo de sangre se me coló entre la saliva, debo ser más cuidadoso con lo que me venden. Vi mis ojos en el espejo y juntando agua sobre la palma de mis manos me mojé el rostro. No podía seguir escondido en el baño.
-¿Quiere algo? ¿Un café?-, le pregunté al regresar al living.
-Nada, gracias…-, respondió mientras examinaba cada centímetro de las paredes.
-…
-¿Hay alguien más en casa?-, preguntó.
-No-, le dije y mientras lo hacía pensé que debería haberle dicho otra cosa, haber inventado algo, uno nunca sabe. Tal vez mi jefe era en secreto un asesino serial y en cosa de minutos yo podría terminar abierto de cuajo, destripado, como esas doce pendejas de Curicó.
-¿Te preguntarás que hago aquí?
-Entre otras cosas.
Se rió, yo también, fue un gesto amable, cómodo.
-¿Vives solo?-, sumó, con un tono de voz más bajo, casi tranquilo. Le conté que no, que vivía con mi madre. Soltó un soplido largo, como un murmullo de aire y continuó examinando cada rincón del lugar, esta vez como si buscara a mamá, supuestamente escondida tras las cortinas o de espaldas al gomero junto a las ventanas.
-No está, ya le dije que estamos solos-, aclaré. –Ella sale temprano, es secretaria en línea y usted sabe… hay que estar a la hora, por lo del satélite.
Ambos miramos al techo, como si a través de este pudiéramos ver la red de objetos que giraban alrededor de nuestro planeta.
-Necesito tu ayuda-, dijo mirándome de costado y rascándose el cuello.
-Ya no hago esa clase de trabajos-, contesté, sabiendo muy bien a qué se refería. La información estaba en mis antecedentes, no sé si manchándolos o decorándolos. Además fue gracias a esos conocimientos especiales que llegué a trabajar para él y sus socios. Mal que mal se supone que soy un genio. Tarde o temprano me iban a pedir “horas extraordinarias”, eso siempre lo tuve más que claro.
-No voy a pedirte que rompas nada, ni que programes un gusano. El trabajo es simple, mucho más de lo que imaginas…
-…
-Además eres el único que conozco que me puede ayudar, creo.
-…
-Te pagaría bien, un sueldo extra. El doble de lo que ganas por unos…-, vaciló, -cuatro o cinco meses. Aunque, tu sabes, podría alargarse un poco más si haces bien las cosas.
-…
-Necesito que encuentres a alguien-, continuó sin esperar mi respuesta.
-Stalker-, murmuré.
-Algo así-, pensé que no me había escuchado. -Pero óyeme bien, lo más importante es que nadie puede saberlo. Nadie de nadie. Nunca-, recalcó. -Por ningún motivo se te ocurra comentarlo con alguien de tu familia o tus amigos y mucho menos en la oficina. Si lo haces pierdes todo y es en serio. Te quedas en la calle, sin un peso. Y no creo que te sea fácil encontrar otro trabajo, ya sabes…
No recordaba la última vez que me habían amenazado, de hecho creía que las amenazas estaban pasadas de moda.
-El negocio es sólo entre tu y yo.
-…
-¿Si o no?-, preguntó levantando su ceja izquierdo. De ser él, habría usado una terminología más ad-hok, más intimidante, un “estás adentro o fuera”, que se yo. Miré buscando las cámaras y la siguiente orden del director pero sólo encontré los ojos grandes y nerviosos de mi jefe. Hijo de puta, como si hubiera otra respuesta posible:
-¿Quién es?
-Una mujer, se llama Igriega, tal vez hayas oído hablar de ella…
Tenía razón, había oído de ella. No mucho, pero si lo más importante.
-Ella está muerta-, le dije.
-Eso dicen-, respondió mi jefe. Torció su boca y me preguntó si seguía en pié la oferta del café.
Me acordé de un comentario que había escuchado anoche en televisión. Sobre que este verano había sido el peor de los últimos cincuenta años. El sol, el calor, las llamas, el cielo rojo, el sudor y las heridas invadieron cada centímetro de Temuco. En verdad estábamos quemándonos.

PEQUEÑOS CUENTOS, GRANDES AMIGOS…

Es el nombre del pequeño volumen antologado por el gran Tito Matamala, donde el muchacho reunió a una veintena de autores nacionales, amigos suyos, por lo obvio, que aportaron con un par de microcuentos. Como buen sureño, Tito se acordó de este otro buen sureño y me invitó a ser parte de esta mini idea. De paso recomiendo visitar el sitio del muchacho, el ya mítico Titolandia. Estos fueron mis microcuentos publicados.

JORGE Y ROCÍO
-¿En serio?
-En serio
-…
-Es que no te puedo creer
-Ni yo me la creo
-…
-…
-¿Y que vas a hacer?
-Ya no hay nada que hacer
-…
-Te amo
-Yo también

EL PROFETA VALDÉS
“Ustedes nunca sabrán quienes somos, ni de donde venimos. Pero Volveremos…”

Cabo Armando Valdes. Putre, Abril 1977

… Y volvieron

EL FANTASMA
Le escribo para relatarle lo sucedido ayer acá en Tirúa. Seguramente ya le contaron que la tormenta de la noche arrastró el cuerpo de un cachalote. Pero mi capitán le juro que eso no era un cachalote, al menos no como los que usted y yo hemos visto en alta mar o varados en otras playas. El animal era totalmente albino, blanco como la misma palidez de la muerte. Pero eso no es lo más importante, mi capitán. Amarrado a su joroba, colgaba el esqueleto de un hombre cojo, vestido aún con jirones de ropa marinera. Se que le parecerá extraño, pero mandé a que le hicieran un ataúd. Y he aquí el consejo que requiero. El párroco se niega a darle santa sepultura a menos que usted, con su autoridad, se lo pida. Yo le ruego señor, por el descanso de esa alma, autorice el entierro. Sin otro particular. Ismael.