Archive | octubre 2009

100 PROFESIONES DE CONDORITO


A lo largo de sus 60 años de historia, el pajarraco de Pelotillehue ha sido:

  1. Futbolista
  2. Cura
  3. Ladrón
  4. Policia
  5. Militar
  6. Aviador
  7. Vampiro
  8. Fakir
  9. Pintor
  10. Mozo
  11. Modista
  12. Ingeniero
  13. Gurú
  14. Astronauta
  15. Caballero medieval
  16. Pirata
  17. Príncipe valiente
  18. Superman
  19. Batman
  20. Hulk
  21. Spider-Man
  22. Aquaman
  23. Darth Vader
  24. Optimus Prime
  25. Cesante
  26. Oficinista
  27. Taxista
  28. Piloto
  29. Maquinista
  30. Obrero de Vialidad y del MOP
  31. Animador de TV
  32. Animador de radio
  33. Actor
  34. Modelo
  35. Fotógrafo
  36. Salvavidas
  37. Explorador
  38. Pescador
  39. Marino
  40. Mecánico
  41. Gerente
  42. Plomero
  43. Dentista
  44. Doctor
  45. Psicólogo/Psiquiatra
  46. Rabino
  47. Chef
  48. Pintor
  49. Escultor
  50. Loco
  51. Tahur
  52. Sastre
  53. Cantante
  54. Bombero
  55. Presidente
  56. Alcalde
  57. Gobernador
  58. Emperador
  59. Faraón
  60. Sultán
  61. Rey
  62. Poeta
  63. Escritor
  64. Preso
  65. Mago
  66. Payaso
  67. Carpintero
  68. Prestamista
  69. Junior
  70. Tenor
  71. Pastor
  72. Huaso
  73. Vaquero
  74. Lord inglés
  75. Buzo
  76. Alpinista
  77. Profesor
  78. Tarzan
  79. Canibal
  80. Adan
  81. Rockero
  82. Alemán
  83. Noé
  84. Cristóbal Colón
  85. Napoleón
  86. O´Higgins
  87. Arturo Prat
  88. Pedro de Valdivia
  89. Samurai
  90. Karateca
  91. Monje budista
  92. Esquimal
  93. Ruso
  94. Atleta
  95. Jinete
  96. Angel
  97. Diablo
  98. Zombie
  99. Frankenstein
  100. Hombre Lobo

Y de seguro hay más

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LA CRISIS DEL BEST SELLER

Bienvenido a la crítica menos relevante que leerás este año”. Así comienza la reseña que publicó Louis Bayard en The Washington Post el pasade 15 de septiembre sobre The lost symbol, la última novela de Dan Brown. Fue un día antes del último gran lanzamiento de un libro: cinco millones de ejemplares colocados en las librerías de todo el ámbito anglosajón. A la semana, la profecía de Bayard se había cumplido, ya que de esas librerías habían desaparecido 1,9 millones de ejemplares. ¿A quién le importaba que alguien dijera que el libro era bueno o malo?

Este fenómeno de la compra compulsiva e impulsiva puede producirse de nuevo este jueves, 29 de octubre, en las librerías de los países de habla hispana. Tal y como ha asegurado la editorial Planeta, de El símbolo perdido se lanzarán 1,5 millones de ejemplares (para España y América Latina). El ansia por la novela, además, ya late. Según la cadena La casa del libro, desde hace un mes ocupa el número uno en ventas anticipadas.

Y sin embargo, las críticas publicadas en los medios anglosajones no han sido nada buenas. Excepto algunas más complacientes que insisten en la capacidad de entretenimiento que tienen los libros de Brown, el resto destaca el hecho de que el escritor se ha limitado a repetir la fórmula que le hizo millonario con El Código Da Vinci.

En esta ocasión, Robert Langdon, el experto en simbología de la Universidad de Harvard, abandona Roma y se traslada a Washington para dar una conferencia. Enseguida comienzan a aparecer los acertijos en torno a edificios como el Capitolio o el Museo de Historia Natural. Lo mismo que hizo con los monumentos de Roma. Y si en El Código Da Vinci la principal atracción estaba en el cuadro de La última cena, esta vez Brown analiza los posibles enigmas que se encierran en el lienzo de Alberto Durero Melancolia I. Los personajes también están organizados en torno a la misma estructura: a Langdon le acompaña una mujer, hermana del maestro que le ha convocado a Washington, Peter Salomon. Y hay un malo “que parece una parodia de los libros de James Bond”, según The New York Times.

Sólo existe una gran diferencia: esta vez el Vaticano no está en el punto de mira, sino la masonería. Para muchos críticos, este cambio de temática ha provocado bastantes sonrisas sarcásticas. Como afirma Maureen Dowd en The New York Times, “si Dan Brown piensa que los masones son más intimidatorios que el Vaticano, sólo puedo decir una: Dios, ayúdanos (…) ¿Durante cinco años ha pensado que, si expone los secretos de los masones, estos le van a cortar el cuello?”, termina de forma sardónica Dowd, a quien no se le escapa que si Brown llegó a la cima del éxito fue gracias a la campaña anti El código da Vinci que le hicieron grupos como el Opus Dei.

La cultura es industria

Un libro pésimo, según la crítica anglosajona, que alcanza un número brutal de lectores. La cultura succionada por la industria del entretenimiento. Un best-seller que se vende más que nunca, pero que también recibe las peores críticas. Incluso de escritores que conocen bien la fórmula del libro de masas como Stephen King, quien tildó el libro de Brown de “plato precocinado de macarrones”.

Para el escritor Rodrigo Fresán, esto sólo significa una cosa: el best-seller está en crisis. “Yo creo que se necesita un talento para ponerte a escribir una novela de estas de códigos. Talento y sangre fría. Pero también creo que tengo el derecho de exigirle a Dan Brown que el nuevo libro sea mejor que los anteriores, y si no lo consigue, ese nuevo libro es una mierda”, afirma. Y eso es lo que le ha ocurrido al norteamericano.

¿Qué ha pasado entonces con el best-seller que también recibía críticas como enorme producto de entretenimiento? ¿Qué ha ocurrido para que los peores productos sean ahora los grandes best-sellers? Para el escritor Juan Bonilla, la razón principal es que “antes éramos más cultos que ahora. Había una mayor cultura literaria. Incluso la gente a la que le gustaban los libros más populares exigía literatura. Ahora ni siquiera se diferencia si ese best-seller está bien escrito o no. Da igual, porque lo único que quieren es satisfacer una necesidad”.

Como ejemplo de los buenos best-sellers de entonces, Bonilla pone a William Somerset Maugham, quien se convirtió en uno de los autores más populares de los años treinta y que hoy aparece en las colecciones de grandes clásicos.

Otros escritores consultados por Público también apuntan a la cada vez mayor indulgencia del editor. “Es menos exigente y, si ve que una fórmula está funcionando, va a tender a publicar ese tipo de libros. La responsabilidad recae en las editoriales y en los lectores”, apunta José Ángel Mañas, autor de Historias del Kronen.

Sin embargo, no todos creen que cualquier tiempo pasado fue mejor. Incluso para los best-sellers. En este punto de vista se haya Andrés Neuman, último ganador del Premio Alfaguara con El viajero del siglo. “Me parece muy ingenuo decir que los best-sellers de antes eran mejores que los de ahora. Hablamos de Charles Dickens y de Alejandro Dumas, pero en aquel entonces había otros cien que vendían muchísimo y de los cuales ni nos acordamos. Siempre ha habido superventas malos”, constata.

Apertura democrática

Además, según él, la cuestión no es que ahora se escriban más libros de puro entretenimiento y con la fórmula ajustada para vender como rosquillas sin sostenerse en ningún pilar literario, la cuestión es que “ahora los medios hablan más que nunca de este tipo de libros”. Y hay más. Un argumento que para él tiene que ver con la democratización de la cultura: “Antes estaba dominada por las élites y ahora se ha abierto para todo el mundo, por lo que también tenemos la cultura del hipermercado. No creo que sea para echarse las manos a la cabeza”, apunta el escritor argentino afincado en España.

Ante tanta crítica también hay escritores que defienden a Brown y su manera de crear grandes best-sellers. Uno de ellos es Javier Sierra, autor a su vez de grandes superventas como La cena secreta o El secreto egipcio de Napoleón. Para él, no es posible comparar a los lectores de la época de Dickens con los que tiene ahora Dan Brown.

“Dickens era un gran paisajista de las palabras. En nuestra cultura audiovisual actual esto no es necesario, sin embargo, Brown sí introduce elementos que son propios de nuestro tiempo, y ahí sí es transgresor, como, por ejemplo, páginas web reales o nombres de investigadores y científicos que sí que existen”, afirma Sierra. También defiende a Brown frente a Stephen King, a quien considera un autor de “pura ficción mientras que Brown juega con la realidad. Con sus libros puedes llegar a aprender cómo es la masonería o la noética, que es una ciencia que se ocupa de nuestro pensamiento oculto”.

Precisamente, con respecto a ese ocultismo de tono new age de sus libros, los críticos anglosajones han señalado que esta vez a Brown se le ha ido demasiado la mano. “Él piensa que la religión está detrás de la caída de los valores humanos y también de la corrupción de la clase política; sin embargo, confunde todas las cosas al mezclarlas con tanto exoterismo”, apunta Peter Conrad en The Guardian. Porque al final, como este crítico insiste, “lo que le interesa de verdad es que suene la caja registradora”. Y eso es lo que volverá a suceder este jueves.

Fuente. Publico.es

EGOMETRO: ENTREVISTA DE DEFDM

 
La primera pregunta latera, que creo deben traer todas las entrevistas, sobre todo si es primera vez que un lector tiene el primer acercamiento ¿Cómo nace la idea de crear un programa transmitido en vivo en plataforma twitcam?
 
Baradit: La idea del podcast nace de las conversaciones interminables con amigos. Nos gustó la idea de invitar a toda la gente posible a esas conversaciones. luego apareció la plataforma twitcam y mi espíritu “early user” cayó nuevamente en esa conducta ñoña de “tengo una cuenta pero todavía no se para qué sirve”. La inet es para usarla, no para comprenderla, surfear es una gran forma de describir su uso, te concentras en estar en la cresta de la ola, no en comprender la dinámica misma. Usar twitcam fue puro espíritu pelusón. Pero cuando las cosas vienen cargadas de sentido, las estrellas están con ellas.
F. Ortega: Porque ninguna radio nos compró la idea del programa. No, en serio. DEFDM nace de conversaciones con amigos, de tardes de pizza y de largos intercambios de mails. De fascinaciones infantiles y también de CHILENIA, un programa televisivo que estuvo todo el 2008 saltando de reunión en reunión en Canal 13, TVN y Chilevisión. “Una idea extraordinaria, pero demasiado arriesgada”, así nos dijeron. El material estaba en el aire, no se podía perder y de ahí a … ¿Hagamos un Milenio 3 por podcast, que al mismo tiempo homenajee en versión 2.0 al gran Patricio Varela y su clásico programa radial de misterios de Radio Portales? Y estábamos en eso, cuando probamos por accidente la twitcam en el lanzamiento del libro de Guillermo del Toro en Chile. Teníamos radio y TV al alcance de un clic, tal vez no estábamos en un canal grande, pero quien los necesita. Es como terrorismo mediático y cultural.
En una de las entrevistas que dieron sobre el podcast, Francisco dice. “Este país esta sobrepoblados de gente que necesita que le caguen la cabeza”. ¿Creen que es eso o que las personas necesitan volver a soñar? ¿y ustedes lo han logrado con esta nueva propuesta?
 
Baradit: este país necesita darse cuenta que vive en un sueño, y uno hermoso, al borde del abismo del fin del mundo.
F. Ortega: No sé si volver a soñar, cree que simplemente abrir los párpados ante la realidad de que habitamos un país extraordinario en mitos e historia, un país con cuentos, conspiraciones, misterios, verdades a medias. Protegidos por guerreros sagrados, descubiertos por locos, conquistados por brujos, liberador por una sociedad secreta, golpeados por un general fetichista. Esto es el fin del mundo.
Completa en este link, gracias a los amigos de Los Guardianes de Baphomet

DESDE EL FIN DEL MUNDO Nº 11: CINE; APOCALIPSIS, FLAMENCO Y VILLALOBOS

CINE de Ciencia Ficción, el Rapto pre-tribulación y otras yerbas desde el fin del mundo. Los Terroristas mentales Ortega y Baradit, invocan la presencia del mítico Villalobos de ANALIZAME, que teleporta su cabeza criogenizada (igual de parlanchina que siempre) a los Headquarters de la conspiranoia local. Hablarán sobre cine de ciencia ficción y cuanta disgresión al respecto se les ocurra, todo desde el enfoque tercermundista flaite y chatarrero de siempre. Y recuerda votar y descargarnos desde Podcaster, para seguir en el Top 10. En serio, la continuidad de DEFDM depende de ustedes.

764 CANCIONES PARA HACER LA VIDA UN POCO MEJOR

PRODIGAL, de y por Porcupine Tree

LA FORMULA BISAMA CUSSEN BARADIT Y ORTEGA

Un par de escritores se sientan frente a un computador, graban sus conversaciones en formato mp3, las convierten en podcast y las suben a la red. ¿El resultado? Mezclas delirantes de cultura pop basura, crítica de tv, erudición, nazis y ufología. Programas como “Somos millones” o “Desde el fin del mundo”, que ninguna radio hubiese osado poner en su parrilla y que en la web están dando mucho que hablar. Porque cuando escritores como estos tienen tribuna para hablar de lo que quieran, no siempre es literatura lo que sale de sus bocas.
Por M. Tacchi
Todo parte al apretar play. La voz de Don Francisco aparece, sacada de “Sábados Gigantes”, dándole a escoger a un participante si quedarse con el premio que tiene o ir por otro mejor. Terminado ese diálogo, aparece una cortina musical, dando inicio a “Somos millones”, el podcast que hacen el escritor Álvaro Bisama y el poeta Felipe Cussen.
Al comenzar, generalmente uno de ellos lee el fragmento de un poema o de una novela, semejando -o parodiando- lo mismo que hace Cristián Warnken en su programa televisivo. En este momento es cuando se podría pensar “ah, un podcast de escritores. De seguro deben conversar sobre los temas en la obra de Bolaño o de los juegos literarios en la poesía de Nicanor Parra”. Pues no, todo lo contrario. Televisión. Marlene Olivarí y satanismo. Huevo Fuenzalida y cultura retro pop. Bielsa y Escuela de Frankfurt. Pelotón y cómic. Whisky con jugo Yupi. Todo a la juguera.


En “Somos millones” la oferta es variada: En el capítulo 1, “Televisión abstracta en este podcast especial de réquiem para Michael Jackson y celebración de Víctor Gutiérrez: analizamos la técnica de la puesta en abismo en Thriller, los piquetes de fans asesinos y las relaciones ocultas entre Paul de Man, Heidegger y Primer Plano”. En el capítulo 11, una velatón de Elisa, la protagonista de la telenovela nocturna de TVN mezclada con “un paseo por la cienciología” y “la postulación de Arenita a la Beca Guggenheim” y la oferta de solucionar “los problemas de la Trienal”. Ya van en el 18. Y desde que la dupla Bisama-Cussen partió con “Somos millones” (un guiño a la campaña del Sí, por lo demás), las ediciones del podcast se encuentran semana a semana entre las más comentadas y escuchadas de Podcaster.cl, sitio web de Andrés Valdivia y Alejandro Zahler que comenzó el 2006, siendo una de las primeras plataformas para podcast en Chile. Por si usted aún no lo sabe, un podcast es un archivo de audio que se puede escuchar vía Internet o descargar a un reproductor de audio digital en formato Mp3. Estas transmisiones las puede hacer cualquier persona que posea un micrófono incluido en el computador, que tenga algo que decir y una conexión a la red para subir el contenido a un sitio web como el mencionado Podcaster y otros como Odeo, Podomatic, Castpost o Blip.tv. En pocas palabras, como auditor también es tener la opción de escuchar a cualquier hora del día programas que, ateniéndonos al manual, difícilmente habrían pasado el filtro de una reunión con ejecutivos de una radio segmentada pero que igual rompen el molde, siendo exitosos en Internet. Webshows como “Somos millones”. O como su medio hermano, “Desde el fin del mundo”.
Ficción, mitología y trashConducido por los escritores Francisco Ortega (“El número Kaifman”) y Jorge Baradit (“Ygdrasil”, “Synco”), “Desde el fin del mundo” lleva diez capítulos y está agarrando fuerza a partir de… los sucesos paranormales. Obsesión compartida por sus autores, quienes, sin dar nada por sentado, analizan casos reales de sucesos fuera de lo normal, los relatan, explican y reconstruyen a conveniencia, con fundamentos, referencias y material de apoyo a cada tema tratado. Nada es pasado por alto y todo es identificado lo más puntillosamente posible.
Resto en El Mostrador

LA CRISIS DEL BEST SELLER

Bienvenido a la crítica menos relevante que leerás este año”. Así comienza la reseña que publicó Louis Bayard en The Washington Post el pasade 15 de septiembre sobre The lost symbol, la última novela de Dan Brown. Fue un día antes del último gran lanzamiento de un libro: cinco millones de ejemplares colocados en las librerías de todo el ámbito anglosajón. A la semana, la profecía de Bayard se había cumplido, ya que de esas librerías habían desaparecido 1,9 millones de ejemplares. ¿A quién le importaba que alguien dijera que el libro era bueno o malo?

Este fenómeno de la compra compulsiva e impulsiva puede producirse de nuevo este jueves, 29 de octubre, en las librerías de los países de habla hispana. Tal y como ha asegurado la editorial Planeta, de El símbolo perdido se lanzarán 1,5 millones de ejemplares (para España y América Latina). El ansia por la novela, además, ya late. Según la cadena La casa del libro, desde hace un mes ocupa el número uno en ventas anticipadas.

Y sin embargo, las críticas publicadas en los medios anglosajones no han sido nada buenas. Excepto algunas más complacientes que insisten en la capacidad de entretenimiento que tienen los libros de Brown, el resto destaca el hecho de que el escritor se ha limitado a repetir la fórmula que le hizo millonario con El Código Da Vinci.

En esta ocasión, Robert Langdon, el experto en simbología de la Universidad de Harvard, abandona Roma y se traslada a Washington para dar una conferencia. Enseguida comienzan a aparecer los acertijos en torno a edificios como el Capitolio o el Museo de Historia Natural. Lo mismo que hizo con los monumentos de Roma. Y si en El Código Da Vinci la principal atracción estaba en el cuadro de La última cena, esta vez Brown analiza los posibles enigmas que se encierran en el lienzo de Alberto Durero Melancolia I. Los personajes también están organizados en torno a la misma estructura: a Langdon le acompaña una mujer, hermana del maestro que le ha convocado a Washington, Peter Salomon. Y hay un malo “que parece una parodia de los libros de James Bond”, según The New York Times.

Sólo existe una gran diferencia: esta vez el Vaticano no está en el punto de mira, sino la masonería. Para muchos críticos, este cambio de temática ha provocado bastantes sonrisas sarcásticas. Como afirma Maureen Dowd en The New York Times, “si Dan Brown piensa que los masones son más intimidatorios que el Vaticano, sólo puedo decir una: Dios, ayúdanos (…) ¿Durante cinco años ha pensado que, si expone los secretos de los masones, estos le van a cortar el cuello?”, termina de forma sardónica Dowd, a quien no se le escapa que si Brown llegó a la cima del éxito fue gracias a la campaña anti El código da Vinci que le hicieron grupos como el Opus Dei.

La cultura es industria

Un libro pésimo, según la crítica anglosajona, que alcanza un número brutal de lectores. La cultura succionada por la industria del entretenimiento. Un best-seller que se vende más que nunca, pero que también recibe las peores críticas. Incluso de escritores que conocen bien la fórmula del libro de masas como Stephen King, quien tildó el libro de Brown de “plato precocinado de macarrones”.

Para el escritor Rodrigo Fresán, esto sólo significa una cosa: el best-seller está en crisis. “Yo creo que se necesita un talento para ponerte a escribir una novela de estas de códigos. Talento y sangre fría. Pero también creo que tengo el derecho de exigirle a Dan Brown que el nuevo libro sea mejor que los anteriores, y si no lo consigue, ese nuevo libro es una mierda”, afirma. Y eso es lo que le ha ocurrido al norteamericano.

¿Qué ha pasado entonces con el best-seller que también recibía críticas como enorme producto de entretenimiento? ¿Qué ha ocurrido para que los peores productos sean ahora los grandes best-sellers? Para el escritor Juan Bonilla, la razón principal es que “antes éramos más cultos que ahora. Había una mayor cultura literaria. Incluso la gente a la que le gustaban los libros más populares exigía literatura. Ahora ni siquiera se diferencia si ese best-seller está bien escrito o no. Da igual, porque lo único que quieren es satisfacer una necesidad”.

Como ejemplo de los buenos best-sellers de entonces, Bonilla pone a William Somerset Maugham, quien se convirtió en uno de los autores más populares de los años treinta y que hoy aparece en las colecciones de grandes clásicos.

Otros escritores consultados por Público también apuntan a la cada vez mayor indulgencia del editor. “Es menos exigente y, si ve que una fórmula está funcionando, va a tender a publicar ese tipo de libros. La responsabilidad recae en las editoriales y en los lectores”, apunta José Ángel Mañas, autor de Historias del Kronen.

Sin embargo, no todos creen que cualquier tiempo pasado fue mejor. Incluso para los best-sellers. En este punto de vista se haya Andrés Neuman, último ganador del Premio Alfaguara con El viajero del siglo. “Me parece muy ingenuo decir que los best-sellers de antes eran mejores que los de ahora. Hablamos de Charles Dickens y de Alejandro Dumas, pero en aquel entonces había otros cien que vendían muchísimo y de los cuales ni nos acordamos. Siempre ha habido superventas malos”, constata.

Apertura democrática

Además, según él, la cuestión no es que ahora se escriban más libros de puro entretenimiento y con la fórmula ajustada para vender como rosquillas sin sostenerse en ningún pilar literario, la cuestión es que “ahora los medios hablan más que nunca de este tipo de libros”. Y hay más. Un argumento que para él tiene que ver con la democratización de la cultura: “Antes estaba dominada por las élites y ahora se ha abierto para todo el mundo, por lo que también tenemos la cultura del hipermercado. No creo que sea para echarse las manos a la cabeza”, apunta el escritor argentino afincado en España.

Ante tanta crítica también hay escritores que defienden a Brown y su manera de crear grandes best-sellers. Uno de ellos es Javier Sierra, autor a su vez de grandes superventas como La cena secreta o El secreto egipcio de Napoleón. Para él, no es posible comparar a los lectores de la época de Dickens con los que tiene ahora Dan Brown.

“Dickens era un gran paisajista de las palabras. En nuestra cultura audiovisual actual esto no es necesario, sin embargo, Brown sí introduce elementos que son propios de nuestro tiempo, y ahí sí es transgresor, como, por ejemplo, páginas web reales o nombres de investigadores y científicos que sí que existen”, afirma Sierra. También defiende a Brown frente a Stephen King, a quien considera un autor de “pura ficción mientras que Brown juega con la realidad. Con sus libros puedes llegar a aprender cómo es la masonería o la noética, que es una ciencia que se ocupa de nuestro pensamiento oculto”.

Precisamente, con respecto a ese ocultismo de tono new age de sus libros, los críticos anglosajones han señalado que esta vez a Brown se le ha ido demasiado la mano. “Él piensa que la religión está detrás de la caída de los valores humanos y también de la corrupción de la clase política; sin embargo, confunde todas las cosas al mezclarlas con tanto exoterismo”, apunta Peter Conrad en The Guardian. Porque al final, como este crítico insiste, “lo que le interesa de verdad es que suene la caja registradora”. Y eso es lo que volverá a suceder este jueves.

Fuente. Publico.es

EGOMETRO: ENTREVISTA DE DEFDM

La primera pregunta latera, que creo deben traer todas las entrevistas, sobre todo si es primera vez que un lector tiene el primer acercamiento ¿Cómo nace la idea de crear un programa transmitido en vivo en plataforma twitcam?

Baradit: La idea del podcast nace de las conversaciones interminables con amigos. Nos gustó la idea de invitar a toda la gente posible a esas conversaciones. luego apareció la plataforma twitcam y mi espíritu “early user” cayó nuevamente en esa conducta ñoña de “tengo una cuenta pero todavía no se para qué sirve”. La inet es para usarla, no para comprenderla, surfear es una gran forma de describir su uso, te concentras en estar en la cresta de la ola, no en comprender la dinámica misma. Usar twitcam fue puro espíritu pelusón. Pero cuando las cosas vienen cargadas de sentido, las estrellas están con ellas.

F. Ortega: Porque ninguna radio nos compró la idea del programa. No, en serio. DEFDM nace de conversaciones con amigos, de tardes de pizza y de largos intercambios de mails. De fascinaciones infantiles y también de CHILENIA, un programa televisivo que estuvo todo el 2008 saltando de reunión en reunión en Canal 13, TVN y Chilevisión. “Una idea extraordinaria, pero demasiado arriesgada”, así nos dijeron. El material estaba en el aire, no se podía perder y de ahí a … ¿Hagamos un Milenio 3 por podcast, que al mismo tiempo homenajee en versión 2.0 al gran Patricio Varela y su clásico programa radial de misterios de Radio Portales? Y estábamos en eso, cuando probamos por accidente la twitcam en el lanzamiento del libro de Guillermo del Toro en Chile. Teníamos radio y TV al alcance de un clic, tal vez no estábamos en un canal grande, pero quien los necesita. Es como terrorismo mediático y cultural.

En una de las entrevistas que dieron sobre el podcast, Francisco dice. “Este país esta sobrepoblados de gente que necesita que le caguen la cabeza”. ¿Creen que es eso o que las personas necesitan volver a soñar? ¿y ustedes lo han logrado con esta nueva propuesta?

Baradit: este país necesita darse cuenta que vive en un sueño, y uno hermoso, al borde del abismo del fin del mundo.

F. Ortega: No sé si volver a soñar, cree que simplemente abrir los párpados ante la realidad de que habitamos un país extraordinario en mitos e historia, un país con cuentos, conspiraciones, misterios, verdades a medias. Protegidos por guerreros sagrados, descubiertos por locos, conquistados por brujos, liberador por una sociedad secreta, golpeados por un general fetichista. Esto es el fin del mundo.
Completa en este link, gracias a los amigos de Los Guardianes de Baphomet

DESDE EL FIN DEL MUNDO Nº 11: CINE; APOCALIPSIS, FLAMENCO Y VILLALOBOS

CINE de Ciencia Ficción, el Rapto pre-tribulación y otras yerbas desde el fin del mundo. Los Terroristas mentales Ortega y Baradit, invocan la presencia del mítico Villalobos de ANALIZAME, que teleporta su cabeza criogenizada (igual de parlanchina que siempre) a los Headquarters de la conspiranoia local. Hablarán sobre cine de ciencia ficción y cuanta disgresión al respecto se les ocurra, todo desde el enfoque tercermundista flaite y chatarrero de siempre. Y recuerda votar y descargarnos desde Podcaster, para seguir en el Top 10. En serio, la continuidad de DEFDM depende de ustedes.