RUSH EN CHILE (ROLLING STONE)

Crítica publicada en la edición de noviembre de Rolling Stone

RUSH
Domingo 17 de octubre, 21:00
Estadio Nacional
45.000
4 estrellas

 EL SHOW DE LAS MANOS

A una banda que se ha hecho famosa por su perfección en escena hay que exigirle eso: perfección. Por eso, de no ser por las continuas desafinadas de Geddy Lee y el horroroso sonido de los primeros temas habríamos estado ante el mejor show ofrecido en Santiago en años.

La trivia apunta a que el tour 2010 (Time Machine) de Rush pasará a la historia como la primera gira donde el trío canadiense no cambio (sacó o agregó) una sola canción a su setlist, cada concierto fue exactamente igual al anterior y este al que seguía. También por ser la primera ocasión donde la connotada batería rotatoria de Neil Peart giró una sola vez, para el obligado solo de baquetas, claro porque la banda escogió para este recorrido su periodo más roquero, más clásico, relegando sus coqueteos tecnopop, donde Peart se lucía con los pads electrónicos y multipercusión al baúl de los recuerdos. Una lástima, si bien la fanáticada dura suele renegar de esa etapa, se extrañaron joyitas como “Distant Early Warning” y “Red Sector A”, la cual por su letra (la historia de unos judíos en un campo de concentración nazi) habría sido significativa de ser interpretada en el Nacional. Pero también este recorrido de Rush pasará a la historia por su esperado debut en suelos locales, una deuda generacional para más de 45 mil barbudos que al fin pueden despedir su adolescencia, y con ello, uno de los dos grandes mitos rockeros que teníamos pendientes: el otro es el de Pink Floyd en el valle de la Luna.
         El show de las manos se titula (o traduce) el tercer disco en vivo del grupo y vaya que esta frase representa lo que es Rush en directo, un power trío mayúsculo, potente, incendiario, grande como una catedral, donde los dedos de sus tres integrantes se pasean a velocidad hiperespacial por guitarras, bajos, teclados, baterías, sumando eso los pies a las pedaleras, que en este caso son verdaderos teclados para las zapatillas de Lee y Lifeson, que permiten rellenar sonidos, disparar atmósferas y duplicar los coros de Alex Lifeson por tres, cuatro o cinco. Suele decirse que la gran gracia de Rush es que no usan músicos de apoyo, es verdad, pero también que las pedaleras los multiplican por dos, replicándolos en una banda virtual e invisible que toca tras y por encima de ellos.
        Asumiendo las críticas vacías que los apuntan como una banda para nerds, más cercana a una película de ciencia ficción que a una banda de rock, el grupo partió con un simbólico “Hace algún tiempo, en un lugar muy cercano” para luego dar paso a un hilarante video cómico donde Lee, Lifeson y Peart daban vida a la historia de una banda llamada RASH y hay que decirlo, contra lo esperado, el trío tiene oficio para la comedia, no se toman en serio, lo que es sano. Tras unos minutos el escenario estalla y largan con “Spirit of the Radio” seguidos de “Time Stand Stills”, “Presto” y “Stick it Out”, dedicada esta última a los 33 mineros. Debe decirse, estas cuatro canciones fueron a un nivel técnico lo más débil del concierto: saturación, desafinadas, la voz de Lee perdida, gritos innecesarios, todo muy distinto a la perfección que es la gran estampilla de la triada. Y aunque la histeria era total, no fueron pocos los que arrugaron el seño. La cosa fue mejorando con “Working then Angels” y de ahí el nivel no bajó. Inmersos en una decoración retrofuturista (o steampunk como la llaman ahora) que remitía a La Maquina del Tiempo de H.G.Wells (nombre del tour) la primera mitad del espectáculo estuvo dedicada a la revisión de clásicos más algunos temas de la última etapa del grupo y el estreno de la inédita (y excelente) “BU2B”. Tras casi una hora, la entrega inicial finaliza con un trío demoledor, “Freewill”, “Marathon” (gran versión) y “Subdivisión”.
         Si hay algo que distingue a Rush de otras bandas virtuosas, es que al contrario de Dream Theater e incluso King Crimson, el trío de Toronto siempre ha sabido usar la técnica en servicio de la melodía, de la canción, detalle que queda claro en la importancia que en escena adquiere el guitarrista Alex Lifeson, frecuentemente relegado ante las virtudes de sus compañeros en el bajo y la batería , porque es Lifeson quien finalmente lleva la batuta de la banda, es el reactor principal, cubriendo él solo las necesites rítmicas y “acrobáticas” del sonido Rush. Tras la segunda parte del video de “La verdadera historia de RASH”, los canadienses se dieron espacio para revisar completo su disco clave, su “Sargent Pepper y Dark Side of the Moon” como dicen en el documental Beyond the Lighted Stage. Es que Moving Picture es un punto de inflexión, el instante donde la herencia de los 70 se suma a las tendencias de los 80 y se define el futuro del grupo; canciones como “Tom Sawyer”, “Limelight” y “The Camera Eye” forman un conjunto heterogéneo donde el hard rock sabe cohabitar con el progresivo, el jazz, el rock más clásico, baladas power e incluso new wave y sonidos sacados del reggae. Tras el cierre de Pictures, una nueva canción, “Caravan”, el obligado solo de batería de Peart y la hora de perlas como “Closer to the Heart”, la impresionante “2112”, donde el Estadio casi se derrumba al son de rock duro y proyecciones intergalácticas, y “La Villa Strangiato”. Tras el cierre con “Working man”, los actores Paul Rudd (Friends) y Jason Segal (How i meet of your mother), protagonistas de esa comedia/declaración de amor a Rush que es Te amo Brother aparecieron en la pantalla para despedir el concierto, declaración de principios de una banda que no tendrá a la crítica de su lado, pero que sus fanáticos en el mundo del cine, la TV y la literatura (son el grupo más mencionado en series, películas, comics y novelas) los han catapultada al nada despreciable estatus del mayor grupo de culto del planeta.
         Es verdad faltaron canciones, el sonido inicial no fue el mejor, pero la química de los tres en escena, la pirotecnia, las luces (donde destacó un robot arácnido que era casi un cuarto músico) saldaron un gran pendiente, Rush toco finalmente en Chile. Amen rezamos todos en los templos de Syrinx, bajo la estrella roja de la Federación Solar.

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About fortegaverso

Periodista, escritor, editor, guionista. Autor de un par de novelas, un par de guiones, varios cuentos y mucho magterial inédito. Blogger y twitter. Hace algún tiempo, no importa cuanto, decidí recorrer el mundo por los caminos del mar... pero me arrepentí, la web es más segura

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