Archive | octubre 2011

KARMA BARADIT (VERSION COMPLETA)

Version uncut del artículo publicado hoy en La Tercera, con él título original


El universo según el creador de «Synco»
KARMA BARADIT

La primera novela gráfica del escritor de «Ygdrasil» funciona, como toda la «obra baraditiana», en diversos niveles al mismo tiempo. Desde el último eslabón de uno de los universos más atractivos que  ha parido la literatura chilena, hasta un reflejo hipertrofiado de lo que pasa hoy en las calles de Santiago.

 

La Inmaculada Concepción es quién vigila el valle de Santiago, todos podemos verla, cada día, cada noche; una estatua de catorce metros de alto, sobre un pedestal de ocho que con sus brazos abiertos domina la capital de Chile. La Inmaculada Concepción es la virgen patrona de esta metrópolis, una imagen reconocible, familiar, como lo eran las Torres Gemelas para Nueva York o el Big Ben para Londres; pero sobre todo la Inmaculada Concepción es una mujer. Y en ella (y con ella) comienza «Policía del Karma» o «PDK» (Ediciones B, 2011), la cuarta novela de Jorge Baradit (1969), que también es su primera en el estadio de lo gráfico (con arte de Martín Cáceres), del cómic o la historieta, calificación que tras hojear el volumen de más de doscientas páginas es discutible, incómoda incluso, porque lo cierto es que «PDK» es otra cosa, un leviatán ambicioso, un puntapié de estímulos directo a la entrepierna, «ni yo soy capaz de definirla, sé que no es un cómic y tampoco una novela convencional, se parece un poco a ambas pero también a un libro objeto, al trabajo de arte de una película que no existe, etcétera. Tal vez no sea necesaria una definición formal, salvo… Salvo un lujo que me dejó dar Ediciones B, y que dudo que otra editorial me hubiera permitido. Es un riesgo por donde se le mire».

Y allí está, en la primera página, la Inmaculada Concepción, llorando sangre mientras observa (y adivina) el infierno que desordena las calles que se extienden a sus pies. Una virgen, una mujer que sufre. La imagen no es ajena al «universo baraditiano», ha aparecido en sus otros libros, viva, coleando. Ella, la mujer símbolo y también la mujer objeto, «tiene que ver con una fascinación hacia lo poderoso de lo femenino. La mujer es un ser completo y complejo, por eso en todas mis novelas el héroe es una heroína, pienso en la Pachamama en «Kalfukura» (Ediciones B, 2009) o Martina en «Synco» (Ediciones B, 2008),  lo que se repite acá, en “PDK”. Las mujeres son recipientes y dadoras de vida, nosotros con suerte testículos con piernas. Y claro, también está el factor fetichismo, la mujer es mi gran fetiche, lo he repetido en varias entrevistas, hay algo en eso de someter a una mujer, algo que mezcla fuerza, violencia y también cuidado, la naturaleza misma…».

 La luz al final del túnel

Aclaración necesaria, no hay nada más complicado que entrevistar a un amigo y quien escribe esta nota es muy amigo de Baradit. Hemos compartido antologías, un programa de radio virtual e incluso entrevistas colectivas. Hay pudor, sobre todo porque he estado encima de «PDK» desde que se gestó el proyecto: observando, espiando, aconsejando, animando, envidiando. La forma de la mafia, también del ser colega y él, más que nadie, lo tiene claro. «La historia partió como idea para un cuento y ese cuento, a su vez, de una conversación a raíz de una recopilación de historias cortas llamada “MP3” (Andres Bello, 2000) donde cada autor convocado escribía un relato a partir de una canción. No me gustó ningún cuento, básicamente por que las canciones eran solo una anécdota usada y no un concepto para construir la narración. Y en esa conversación sonaba de fondo “Karma Police” de Radiohead. Escuché la canción y empecé a tirar líneas, las que crecieron, se convirtieron en un cuento, también en un proyecto de serie para TV que quedó en stand by, hasta convertirse en el libro que hoy estamos firmamos con Martín (Cáceres)». El cuento original viene incluido en la novela gráfica, como un extra con ilustraciones a color de artistas como Félix Vega, Christiano y Ángela González entre otros, el cosmos PDK.

«Armamos un universo alrededor de “PDK” y que es lo que se está desarrollando en los documentales, cortometrajes, relatos e incluso el soundtrack que estamos subiendo a internet. No es una campaña viral, como muchos han apuntado, sino partes de  una misma obra. El relato está vivo, crece, se alimenta y en ese sentido “PDK” es una obra dispersa en multiplicidad de plataformas. La novela no es un Sol en torno al que giran virales vacuos, sino un componente-nodo de una molécula que levanta la estructura PDK. Hay gente que ha dicho que me preocupo más de lo que rodea a la novela que de la novela en sí, lo que es una tontera. El libro no existe solo, nunca lo ha hecho. Y esta fijación narrativa y conceptual no es particular a “PDK” sino también en como “PDK” convive con mi obra previa y lo que esté por venir, distintas capas de un universo que coexisten simultáneamente. Hace poco leí en un sitio web a alguien que me acusaba de estar contando siempre la misma historia y si, efectivamente eso estoy haciendo, porque no me interesa y nunca me ha interesado lo novedoso. Me acomoda la idea de lo original desde lo que esta palabra significa que es origen, un núcleo básico que explota como una bomba de racimo, pero que siempre tiende a volver a contraerse en esa bola inicial. Un uno con múltiples cabezas».

«PDK» es una obra violenta, dura, sin concesiones. La prosa de Baradit en el trazo de Cáceres no es simple, a ratos incluso desagradable, por lo detallista, lo milimétrico, lo exacto, «acá no hay futurismo, es un retrato contemporáneo, un reflejo del Santiago de Chile que no estamos viendo. La Policía del Karma es por fuera una institución que te apresa por crímenes cometidos en otra vida, pero bajo esa capa se trata de una policía secreta que ha manipulado nuestra historia desde las sombras  por más de un siglo, nada muy distinto a lo que hizo la CNI, la DINA o incluso fuerzas de orden y seguridad en los gobiernos de Alessandri o Ibáñez del Campo, piensa en Santa María de Iquique en la matanza del seguro obrero. La represión es parte de nuestro folklore, y en ese sentido lo que aparece en “PDK” no es muy distinto de lo que ha estado pasando todo este año en las calles de Santiago».

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EL EPISODIO PROHIBIDO DE LA HISTORIA DE CHILE EN COMIC: LA LOGIA LAUTARO


Cuando se presentó el proyecto de La Historia de Chile en Comics a los asesores del instituto de Historia de la PUC, ellos tuvieron claro que íbamos a contar lo de la Logia Lautarina durante el ciclo de la Independencia. Además, como se trataba de un cómic, lo íbamos a hacer en términos de thriller, colgándonos de relatos como El Código da Vinci que entonces estaban de moda. La PUC nos envió el material de referencia para realizar el guión, el cual fue enviado para su aprobación. Salvo cambios menores le dieron el visto bueno. Se realizó el cómic y se terminó, y cuando estaba ok, se remitió para la aprobación final y ahí saltaron… Que no quedó como pensaban, que se nombraba demasiado a la masonería y se vinculaba la historia de Chile con sociedades secretas, además de confundir a los niños con el hecho de que si O´Higgins era o no era católico.  Lo divertido de todo era que cuando les preguntábamos si había errores históricos en el capítulo decían que no, pero que era confuso para la versión oficial. La Logia existió, O´Higgins fue parte de grupo pre-masónicos, pero era mejor no decirlo. Para rematarla, el asesor histórico de LUN; que era de la Chile encontró que el capítulo estaba bueno y lo aprobó. Fue todo muy freak, onda en verdad de novela Dan Brown. PUC mandó una carta donde apuntaba que si ese capítulo era publicado no iban a permitir el uso del logo de la universidad en el fascículo e iba a estudiar si seguía con nosotros hasta el final de la publicación. Fueron un par de días bien tensos, hasta que LUN y PLC optaron por no perder el apoyo y la asesoría de la Católica y pidieron rehacer completamente el capítulo, que fue cambiado por las hazañas de Francisco de Miranda.

DESCARGA EPISODIO PROHIBIDO: LOGIA LAUTARINA

LA BREVE DISCOGRAFIA DE LIVINGCOMEDOR


Livingcomedor
MASCARAS MUNDANAS
EMI (Chile), 1999

  • Martín Martinic (voz, guitarras, samplers, metalófono)
  • Fernando “Feña” Goic (teclados, samplers, orquestaciones, guitarras coros)
  • Fabián “Filo” Carvacho (teclados, programaciones de bajo, vientos)
  • Alan Cipriani (batería, percusiones, programación de percusiones).
  1. Máscaras mundanas I: la ciudad  (Goic/Carvacho)
  2. Celebraciones perdidas (Martinic/Goic)
  3. Silencio (Martinic/Goic/Carvacho/Cipriani)
  4. Tercera histeria (Goic/Cipriani)
  5. Dime que no estás/si estás (Martinic/Goic/Carvacho/Cipriani)
  6. Presencia (Martinic/Goic/Carvacho/Cipriani)
  7.  Molestias externas (Goic)
  8. Máscaras mundanas II: el planeta (Goic)

Músicos invitados

  • Fabiola Márquez (coros en Silencio)
  • Gia Cipriani (coros en Tercera histeria y Dime que no estás/si estas)
  • Carlos Contreras (piano en Mascaras Urbanas I y II y Silencio)
  • Ricardo Tapia-Spencer (flauta traversa en Mascaras Urbanas I y II y Silencio)

Livingcomedor
BELLASBESTIAS
Discosversales (Chile), 2004

  • Martín Martinic (voz, guitarras, samplers, programación de bajo)
  • Fernando “Feña” Goic (teclados, samplers, programación de percusiones, drum machine, guitarras, coros)
  1. Carmen
  2. Vania
  3. Laura/En Venta (Martinic)
  4.  Almudena
  5. Cecilia
  6.  Bellasbestias: Una sinfonía
    a)     
    Obertura.(Goic)
    b)     
    Viaje 1 (Goic)
    c)     
    Viaje 2 (Goic)
    d)     
    Viaje 3
    e)     
    EpílogoNOTA: Temas 3 y 6. Banda sonora de “En Venta”
    Todos los temas de Martinic/Goic, excepto los que se indican.

Músicos invitados

  • Carlos Contreras (piano en Vania, Laura, Almudena)
  • Verónica Uchmann (coros y segunda voz en Laura)
  • Lia Uchman (violín en Laura)
  • Ignacio Goic (programación orquestal en Bellasbestias)
  • Alan Cipriani (batería, percusiones, programación de percusiones en Bellasbestias).

Fundada en 1998 por el actor y músico Martín Martinic (Salisbury, 1974) y el músico y compositor Fernando Goic (Valparaíso, 1976), la banda  Livingcomedor debutó con el recordado álbum “Máscaras urbanas”, publicado por EMI en junio 1999 y del cual se desprendió el exitoso “Silencio”, canción obligada en cuanta recopilación del pop chileno de los noventa se edita hoy en día.  Entonces la banda estaba conformada además por Fabián “Filo” Carvacho (Santiago, 1972) y  Alan Cipriani   (Talca, 1973), compañeros ambos de Goic en Hortaliza, la primera banda del músico, actual sesionista de Los Tres.  Aunque Carvacho y Cipriani aparecen en calidad de integrantes y compositores, y participaron de los pocos conciertos ofrecidos por el grupo, lo cierto es que su participación fue más de músicos pagados que como parte de la sociedad fundadora.  Cultores de un pop elegante, triste y con evidente predominio de los teclados, fueron con insistencia comparados  con Depeche Mode y New Order, mote que no molestó a ninguno de sus integrantes. A pesar de la alta rotación de “Silencio” en radios, las ventas de “Máscaras Urbanas” no cumplieron las expectativas de la casa disquera, que cortó el contrato por dos discos más a poco más de un año de la salida de la placa. El argumento usado fue la negativa de Martinic y compañía a salir en gira y a presentarse en el Festival de la Canción de Viña del Mar en su edición del año 2000.
“Bellasbestias”, el demorado segundo disco del cuarteto, reformado como dúo, tardó casi cinco años  en ser editado y apareció como album conceptual, practicamente instrumental y formando  parte de la banda sonora de “En Venta”, película protagonizada por Martinic y uno de los fracasos más sonados de la indistria fílmica nacional, desastre que rebotó hacia el disco, que pasó casi desapercibido por las estanterías de las principales ciudades de Chile, con mínima rotación en radios. La historia completa de Livingcomedor pueden encontrarla en este libro, recientemente publicado.