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SESENTA DIAS (EXTRACTO DE NOVELA)

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Si el inicio es el tiempo más importante, esto debiera comenzar con la discusión que tuve con mi mujer minutos antes del apagón y de la primera nevada.

No había sido un buen día, así que regresé temprano. Aproveché que no había nadie en casa para echarme sobre la cama, mirar tele y beber un par de cervezas sin dar mayores explicaciones. Verano en Santiago de Chile, treinta y cinco grados a la sombra y recortes de presupuesto no era una buena combinación, tampoco olvidar un encargo de mi mujer… (Continua en el enlace de abajo, se agradece feedback)

DESCARGA PRIMER CAPITULO DE “SESENTA DIAS”

1959: PRIMERAS PAGINAS DE GUION

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1959
ORTEGA/DANIEL

PAG 1
Yo levanté la cabeza. El mar estaba cubierto por una densa faja de nubes negras, y la tranquila corriente que llevaba a los últimos confines de la tierra fluía sobria bajo el cielo cubierto… Parecía conducir directamente al corazón de las inmensa tinieblas
Joseph Conrad

 Estás peleando por la nada más grande de la Historia.
Apocalypse Now

PAG 3-4-5
VIÑETA 1 (APAISADA)
Fondo gris, líneas “cinéticas” de velocidad, una pelota de béisbol en primer plano. Vuela a toda velocidad contra el punto de vista del lector.

CARTUCHO
GOLPEA ESTA BOLA, ARGENTINO (*)

CARTUCHO 2
(*) TRADUCIDO DEL INGLÉS
VIÑETA
Partido de BEISBOL. ERNESTO “CHE” GUEVARA (13), esta listo para golpear la pelota con el bate. Es flaco, delgado, viste camiseta con tirantes, pantalones cortos y usa su típica boina. La va a usar toda la vida. Es su marca, su firma visual. Hay más niños, pero sólo lo vemos a él. El bate parece un arma, la idea es que es un guerrero y este implemento deportivo es su primera espada, la que llevaba en mano el día que cambió su vida. Hoy.

VIÑETA CHICA
Primer plano del rostro del rostro del CHE. Mira al cielo, está asustado. Ha visto algo inesperado. Algo que NO ES DE ESTE mundo.

VIÑETA CHICA
La pelota pasa de largo… El bate sigue en la mano del CHE, como congelado.CARTUCHO

ARGENTINO ARROGANTE, SABÍA QUE NO PODRÍAS CON ESA BOLA

VIÑETA
Cenital. CHE GUEVARA al centro de la cancha de béisbol. Alrededor observamos más niños. Todos miran al cielo. Están asustados. Una sombra extraña los cubre. Es como una círculo pero con tentáculos. La sombra de algo que NO ES DE ESTE mundo. Los niños miran, no hay esperanza en el cielo. CHE tiene el bate en su mano, caído, colgando.

NIÑO
¿QUÉ ES ESO, ARGENTINO…?

CHE GUEVARA
NO TENGO IDEA QUE PUEDA SER ESO… Y NO ME LLAMES ARGENTINO…


PAGS 6-7
VIÑETA APAISADA
Vista panorámica de una base aeronaval. Todo retrofuturista. Edificios en forma de Domo. En el agua naves que simulan peces, sin mástiles ni formas reconocibles. Anclados en el cielo naves voladoras en forma de triángulo. Todo muy simple y aerodinámico, líneas limpias, muy distintas de lo barroco de 1899. Hay vehículos que parecen cohetes de Flash Gordon. Esas naves de los años 30 llamadas ROCKETSHIP, como los cruceros de la reina Amidala en las precuelas de Star Wars. Esa estética se replica a lo terrestres, acuático y aéreo. El triángulo y el cono es la forma maquinal que más se observa. Es un futuro que no fue

CARTUCHO
7 DE DICIEMBRE DE 1941. 07:45 AM

CARTUCHO 2
BASE AERONAVAL DEL COMANDO CONJUNTO DEL PACIFICO. PEARL HARBOR, HAWAII

VIÑETA
Un edifico muy moderno. Un domo con una entrada/vestíbulo barroca. Columnas tipo partenón grecoromano. Sobre el arco de entrada la escultura de una mujer alada elevándose al a cielo, con una espada flamígera en su mano derecha. Sobre los pechos de la escultura, un símbolo masónico. Escrito con grandes letras grabadas en la piedra, sobre las columnas, se lee A.M.E.N. Del edificio surgen dos globos de texto.

CARTUCHO
Laboratorio de investigaciones del proyecto AMEN (ACCION METAHULLANA ENCUBIERTA)

GLOBO I (DR. GUEVARA FUERA DE CUADRO)
AUMENTE LA DOSIS EN 15 %, DOCTOR ALLENDE…  Y NO DEMORE, LLEVAMOS TODA LA NOCHE EN ESTO.

GLOBO 2 (ALLENDE FUERA DE CUADRO)
ES PELIGROSO IR MÁS RÁPIDO, SEÑOR.

VIÑETA
Laboratorio de investigaciones. Muy mundo del “Capitán Sky”. Torres con rayos, proyectores de energía de Tesla (busca referencias en Google por TESLA TOWER) pero en formato mini. Exoesqueletos de androides y amarrado a una camilla un muchacho joven, musculoso, como en el Capitán America. Alrededor de él. Dos hombres. El DOCTOR ERNESTO GUEVARA (40 AÑOS), muy parecido a la imagen que tenemos del CHE GUEVARA pero sin la boina y el DR. SALVADOR ALLENDE (33), que debe ser idéntico, pero en joven a la versión que todos tenemos en la cabeza de ALLENDE. ALLENDE inyecta una solución en el brazo del soldado, mientras GUEVARA revisa un monitor redondo.

CARTUCHO
MI NOMBRE ES SALVADOR ALLENDE, MÉDICO DE PROFESIÓN, CREADOR DE SUPERHUMANOS DE ACTIVIDAD.

CARTUCHO 2
O AL MENOS ESO INTENTÁBAMOS EN “A.M.E.N.”, EL PROYECTO SUPERSECRETO AL CUAL FUI RECLUTADO EN 1938 POR EL DR. GUEVARA, MI MENTOR.

1899 UNIVERSO METAHULLANO: MISTERIO REVELADO, ¿POR QUÉ NÚMEROS?

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  • GÉNESIS: Prototipo de cerebro artificial (una unidad). Activado en 1865
  • ÉXODO: Prototipo de endoesqueleto (una unidad). Activado en 1865
  • LEVÍTICO: Primeros prototipos de androides (12 unidades). Activados en 1871.
  • NÚMEROS: Desarrollo en serie, también codificados como NUMERO HUMANO AUTOMATICO (NHAM). Activados en 1879. Producción a partir de 1883.
  • DEUTERENOMIO (Cancelado en 1910)
  • JOSUÉ (Cancelado en 1925)
  • JUECES: Evolución militar de los NÚMEROS. Superinfantes de Marina.Activados en 1938. Producción a partir de 1947.

A 20 AÑOS DE LA MUERTE DE PKDICK, UNO DE MIS FAVORITOS: “LA FE DE NUESTROS PADRES”

LA FE DE NUESTROS PADRES
Philip K. Dick
En las calles de Hanoi se encontró frente a un vendedor ambulante sin piernas que ibasobre un carrito de madera y llamaba con gritos chillones a todos los transeúntes. Chiendisminuyó la marcha escuchó, pero no se detuvo. Los asuntos del Ministerio de ArtefactosCulturales ocupaban su mente y distraían su atención: era como si estuviera solo, y no lorodearan los que iban en bicicletas y ciclomotores y motos a reacción. Y, asimismo, eracomo si el vendedor sin piernas no existiera.
—Camarada —lo llamó sin embargo, y persiguió hábilmente a Chien con su carrito,propulsado por una batería a helio—. Tengo una amplia variedad de remedios vegetales ytestimonios de miles de clientes satisfechos. Descríbeme tu enfermedad y podré ayudarte.
—Está bien —dijo Chien, deteniéndose—, pero no estoy enfermo.«Excepto —pensó— de la enfermedad crónica de los empleados del Comité Central: eloportunismo profesional poniendo a prueba en forma constante las puertas de todaposición oficial, incluyendo la mía.»
—Por ejemplo puedo curar las afecciones radiactivas —canturreó el vendedorambulante, persiguiéndolo aún—. O aumentar, si es necesario, la potencia sexual. Puedohacer retroceder los procesos cancerígenos, incluso los temibles melanomas, lo quepodríamos llamar cánceres negros. —Alzando una bandeja de botellas, pequeñosrecipientes de aluminio y distintas clases de polvos en recipientes de plástico, el vendedorcanturreó—: Si un rival insiste en tratar de usurpar tu ventajosa posición burocrática,puedo darte un ungüento que bajo su apariencia de bálsamo cutáneo es una toxinaincreíblemente efectiva. Y mis precios son bajos, camarada. Y como atención especial aalguien de aspecto tan distinguido como el tuyo, te aceptaré en pago los dólaresinflacionarios de posguerra en billetes, que tienen fama de moneda internacional pero enrealidad no valen mucho más que el papel higiénico. —Vete al infierno —dijo Chien, y le hizo señas a un taxi sobre colchón de aire quepasaba en ese momento.Ya se había atrasado tres minutos y medio para su primera cita del día, y en elMinisterio sus diversos superiores de opulento trasero estarían haciendo rápidasanotaciones mentales, al igual que sus subordinados, que las harían en proporción aúnmayor.El vendedor dijo con calma:
—Pero, camarada, debes comprarme.
—¿Por qué? —preguntó Chien. Sentía indignación.
—Porque soy un veterano de guerra, camarada. Luché en la Colosal Guerra Final deLiberación Nacional con el Frente Democrático Unido del Pueblo contra los Imperialistas.Perdí mis extremidades inferiores en la batalla de San Francisco.
—Ahora su tono eratriunfante y socarrón—. Es la ley. Si te niegas a comprar las mercancías ofrecidas por unveterano, te arriesgas a que te multen o que te envíen a la cárcel…, además de ladeshonra.Con gesto cansado, Chien indicó al taxi que siguiera.
—Concedido —dijo—. Está bien, debo comprarte.
—Dio un rápido vistazo a la pobreexhibición de remedios vegetales, buscando uno al azar—. Éste —decidió, señalando unpaquetito de la última hilera y envuelto en papel.
El vendedor ambulante se rió.
—Eso es un espermaticida, camarada. Lo compran las mujeres que no pueden aspirara La Píldora por razones políticas. Te sería poco útil. En realidad no te sería nada útil,porque eres un caballero.
 —La ley no exige que te compre algo útil —dijo Chien en tono cortante—. Sólo quedebo comprarte algo. Me llevaré ése.Metió la mano en su chaqueta acolchada, buscando la billetera, henchida por losbilletes inflacionarios de posguerra con los que le pagaban cuatro veces a la semana, ensu calidad de servidor del gobierno.
—Cuéntame tus problemas —dijo el vendedor.Chien lo miró asombrado. Atónito ante la invasión de su vida privada… por alguien queno era del gobierno.
 —Está bien, camarada —dijo el vendedor, al ver su expresión—. No te sondearé.Perdona. Pero como doctor, como curador naturista, lo indicado es que sepa todo loposible.
—Lo examinó, con sus delgados rasgos sombríos—. ¿Miras la televisión muchomás de lo normal? —preguntó de pronto.Tomado por sorpresa, Chien dijo:
—Todas las noches. Menos los viernes, cuando voy al club a practicar el enlace denovillos, ese arte esotérico importado del Oeste.Era su única gratificación. Aparte de eso, se dedicaba por completo a las actividadesdel Partido.El vendedor se estiró y eligió un paquetito de papel gris.
—Sesenta dólares de intercambio —declaró—. Con garantía total. Si no cumple con losefectos prometidos, devuelves la porción sobrante y se te reintegra todo el dinero, sinrencor. —¿Y cuáles son los efectos prometidos? —dijo Chien, sarcástico.
—Descansa los ojos fatigados por soportar los absurdos monólogos oficiales —dijo elvendedor—. Es un preparado tranquilizante. Tómalo cuando te encuentres expuesto a lossecos y extensos sermones de costumbre que…Chien le dio el dinero, aceptó el paquete, y siguió su camino. «La ordenanza que haestablecido a los veteranos de guerra como clase privilegiada es una mafia —pensó—.
Hacen presa en nosotros, los más jóvenes, como aves de rapiña.»El paquetito gris quedó olvidado en el bolsillo de su chaqueta mientras entraba alimponente edificio de posguerra del Ministerio de Artefactos Culturales, y a su propiaoficina, bastante majestuosa, para comenzar su día de trabajo.En la oficina lo esperaba un caucásico adulto, corpulento, vestido con un traje de sedaHong Kong marrón, cruzado, con chaleco. Junto al desconocido caucásico estaba supropio superior inmediato, Ssu-Ma Tso-pin. Tso-pin hizo las presentaciones en cantonés,un dialecto que dominaba bastante mal. —Señor Tung Chien, le presento al señor Darius Pethel. El señor Pethel será el directorde un nuevo establecimiento ideológico y cultural que se va a inaugurar en San Francisco,California. El señor Pethel ha dedicado una vida rica y plena al apoyo de la lucha delpueblo por destronar a los países del bloque imperialista mediante la utilización deinstrumentos pedagógicos. De ahí su alta posición.Se estrecharon la mano. —¿Té? —le preguntó Chien.Apretó el botón del hibachi infrarrojo y en un instante el agua comenzó a burbujear enel adornado recipiente de carámica de origen japonés. Cuando se sentó ante su escritorio,vio que la fiel señorita Hsi había preparado la hoja de información (confidencial) sobre elcamarada Pethel. Le dio un vistazo mientras simulaba efectuar un trabajo de rutina.
—El Benefactor Absoluto del Pueblo se ha entrevistado personalmente con el señorPethel, y confía en él —dijo Tso-pin—. Eso es algo fuera de lo común. La escuela de SanFrancisco aparentará enseñar las filosofías taoístas comunes pero, desde luego, enrealidad mantendrá abierto para nosotros un canal de comunicación con el sector jovenintelectual y liberal de los Estados Unidos occidentales. Aún hay muchos vivos, desde
 San Diego a Sacramento; calculamos que unos diez mil. La escuela aceptará dos mil. Elenrolamiento será obligatorio para los que seleccionemos. Usted estará relacionado enforma importante con los programas del señor Pethel. Ejem, el agua del té está hirviendo.
—Gracias —murmuró Chien, dejando caer la bolsita de té Lipton en el agua.

KARMA BARADIT (VERSION COMPLETA)

Version uncut del artículo publicado hoy en La Tercera, con él título original


El universo según el creador de «Synco»
KARMA BARADIT

La primera novela gráfica del escritor de «Ygdrasil» funciona, como toda la «obra baraditiana», en diversos niveles al mismo tiempo. Desde el último eslabón de uno de los universos más atractivos que  ha parido la literatura chilena, hasta un reflejo hipertrofiado de lo que pasa hoy en las calles de Santiago.

 

La Inmaculada Concepción es quién vigila el valle de Santiago, todos podemos verla, cada día, cada noche; una estatua de catorce metros de alto, sobre un pedestal de ocho que con sus brazos abiertos domina la capital de Chile. La Inmaculada Concepción es la virgen patrona de esta metrópolis, una imagen reconocible, familiar, como lo eran las Torres Gemelas para Nueva York o el Big Ben para Londres; pero sobre todo la Inmaculada Concepción es una mujer. Y en ella (y con ella) comienza «Policía del Karma» o «PDK» (Ediciones B, 2011), la cuarta novela de Jorge Baradit (1969), que también es su primera en el estadio de lo gráfico (con arte de Martín Cáceres), del cómic o la historieta, calificación que tras hojear el volumen de más de doscientas páginas es discutible, incómoda incluso, porque lo cierto es que «PDK» es otra cosa, un leviatán ambicioso, un puntapié de estímulos directo a la entrepierna, «ni yo soy capaz de definirla, sé que no es un cómic y tampoco una novela convencional, se parece un poco a ambas pero también a un libro objeto, al trabajo de arte de una película que no existe, etcétera. Tal vez no sea necesaria una definición formal, salvo… Salvo un lujo que me dejó dar Ediciones B, y que dudo que otra editorial me hubiera permitido. Es un riesgo por donde se le mire».

Y allí está, en la primera página, la Inmaculada Concepción, llorando sangre mientras observa (y adivina) el infierno que desordena las calles que se extienden a sus pies. Una virgen, una mujer que sufre. La imagen no es ajena al «universo baraditiano», ha aparecido en sus otros libros, viva, coleando. Ella, la mujer símbolo y también la mujer objeto, «tiene que ver con una fascinación hacia lo poderoso de lo femenino. La mujer es un ser completo y complejo, por eso en todas mis novelas el héroe es una heroína, pienso en la Pachamama en «Kalfukura» (Ediciones B, 2009) o Martina en «Synco» (Ediciones B, 2008),  lo que se repite acá, en “PDK”. Las mujeres son recipientes y dadoras de vida, nosotros con suerte testículos con piernas. Y claro, también está el factor fetichismo, la mujer es mi gran fetiche, lo he repetido en varias entrevistas, hay algo en eso de someter a una mujer, algo que mezcla fuerza, violencia y también cuidado, la naturaleza misma…».

 La luz al final del túnel

Aclaración necesaria, no hay nada más complicado que entrevistar a un amigo y quien escribe esta nota es muy amigo de Baradit. Hemos compartido antologías, un programa de radio virtual e incluso entrevistas colectivas. Hay pudor, sobre todo porque he estado encima de «PDK» desde que se gestó el proyecto: observando, espiando, aconsejando, animando, envidiando. La forma de la mafia, también del ser colega y él, más que nadie, lo tiene claro. «La historia partió como idea para un cuento y ese cuento, a su vez, de una conversación a raíz de una recopilación de historias cortas llamada “MP3” (Andres Bello, 2000) donde cada autor convocado escribía un relato a partir de una canción. No me gustó ningún cuento, básicamente por que las canciones eran solo una anécdota usada y no un concepto para construir la narración. Y en esa conversación sonaba de fondo “Karma Police” de Radiohead. Escuché la canción y empecé a tirar líneas, las que crecieron, se convirtieron en un cuento, también en un proyecto de serie para TV que quedó en stand by, hasta convertirse en el libro que hoy estamos firmamos con Martín (Cáceres)». El cuento original viene incluido en la novela gráfica, como un extra con ilustraciones a color de artistas como Félix Vega, Christiano y Ángela González entre otros, el cosmos PDK.

«Armamos un universo alrededor de “PDK” y que es lo que se está desarrollando en los documentales, cortometrajes, relatos e incluso el soundtrack que estamos subiendo a internet. No es una campaña viral, como muchos han apuntado, sino partes de  una misma obra. El relato está vivo, crece, se alimenta y en ese sentido “PDK” es una obra dispersa en multiplicidad de plataformas. La novela no es un Sol en torno al que giran virales vacuos, sino un componente-nodo de una molécula que levanta la estructura PDK. Hay gente que ha dicho que me preocupo más de lo que rodea a la novela que de la novela en sí, lo que es una tontera. El libro no existe solo, nunca lo ha hecho. Y esta fijación narrativa y conceptual no es particular a “PDK” sino también en como “PDK” convive con mi obra previa y lo que esté por venir, distintas capas de un universo que coexisten simultáneamente. Hace poco leí en un sitio web a alguien que me acusaba de estar contando siempre la misma historia y si, efectivamente eso estoy haciendo, porque no me interesa y nunca me ha interesado lo novedoso. Me acomoda la idea de lo original desde lo que esta palabra significa que es origen, un núcleo básico que explota como una bomba de racimo, pero que siempre tiende a volver a contraerse en esa bola inicial. Un uno con múltiples cabezas».

«PDK» es una obra violenta, dura, sin concesiones. La prosa de Baradit en el trazo de Cáceres no es simple, a ratos incluso desagradable, por lo detallista, lo milimétrico, lo exacto, «acá no hay futurismo, es un retrato contemporáneo, un reflejo del Santiago de Chile que no estamos viendo. La Policía del Karma es por fuera una institución que te apresa por crímenes cometidos en otra vida, pero bajo esa capa se trata de una policía secreta que ha manipulado nuestra historia desde las sombras  por más de un siglo, nada muy distinto a lo que hizo la CNI, la DINA o incluso fuerzas de orden y seguridad en los gobiernos de Alessandri o Ibáñez del Campo, piensa en Santa María de Iquique en la matanza del seguro obrero. La represión es parte de nuestro folklore, y en ese sentido lo que aparece en “PDK” no es muy distinto de lo que ha estado pasando todo este año en las calles de Santiago».

LONGUEIRA ES NED STARK, UNA TONTA HISTORIA IMAGINARIA

−Entonces, ¿cómo es el juego?

−Adivina la historia. Súper simple. Yo te cuento algo desde una mirada superficial de los hechos, casi un bosquejo, dando pistas veladas y tu adivinas.

−¿Cualquier tipo de historia?

−Cualquier tipo de historia.

−¿Ficción o real?

−Ficción o real.

−Ok, dale, pero te advierto, soy bueno en este tipo de juegos.

−Yo también.

−Espera, es que quiero aclarar lo del tipo de historias. Caben películas, libros, cuentos, vida real, canciones…

−Y leyendas populares, chistes buenos e historias de Condorito. ¿Puedo empezar?

−Dale.

−Imagina una civilización que tras años de guerras y disputas internas logra una estabilidad social y política casi perfecta, se habla de ella como un ejemplo e incluso sus propios gobernantes se refieren a sí mismos como gestores de una edad de oro…

−Ya…

−Pasan los años, cambian los gobiernos, la democracia es mantenida por una correcta interacción entre Diputados y Senadores. Claro, hay crisis internas, detenidos políticos e incluso violaciones a derechos humanos, sobre todo a minorías…

−¿Qué clase de minorías?

−Toda clase, no puedo dar datos más concretos, son las reglas. ¿Puedo continuar?

−Continúa.

−Entonces este gobierno, tras una última y reñida elección tiene como nuevo dirigente al líder de una coalición de pensamiento extremo, da lo mismo si es de derecha o izquierda, que implanta una revolución en el sistema político. Revolución que gusta a muchos, pero desagrada a otros. Tras una serie de incidentes que involucran paros comerciales y enfrentamientos con armas, una facción conservadora y que tiene al ejército de su lado se levanta y derroca el régimen anterior instaurando un nuevo orden donde la milicia es parte fundamental del cuento… Se restringen libertades civiles y hay un exterminio programado de opositores y partidarios del gobierno anterior…

−Ya sé, obvio…

−Aun no termino.

−Sigue.

−Bueno, este nuevo orden dura casi veinte años. Hay represión, armas por todas partes y se instaura un modelo económico matemático y despiadado que separa drásticamente la brecha entre ricos y pobres pero que es ideal para administrar los distintos mundos que conforman el gobierno.

−¿Mundos?  (continua…)

Lee la columna completa en El Dinamo

LO BUENO, LO BONITO, LO FEO Y LO MALO DE LA COMICCON DE SANTIAGO

Publicado y escrito originalmente para Paniko.

  1. Mal, la cantidad de eventos prometidos y que se bajaron a última hora. Desde el avant premiere de X-Men: Primera Clase hasta los 8 minutos de Green Lantern que no llegaron el día prometido y tuvieron en vilo tanto a la organización como a los fanáticos.
  2. Mal, enredos de horarios y organización que obligó a suspender charlas, como la de Gabriel Rodríguez, un bacán que debió haber sido tratado con más respeto, mal que mal es el único de nuestros embajadores comiqueros que sabe realmente como funciona la maquinaria detrás de una ComicCon y de la industria del cómic gringo.
  3. Mal, para qué estirar tanto el chicle con la supuesta presencia de un Leonard Nimoy o un Stan Lee o incluso un  Mark Hammil; que venían, que no venían, que si, que no. Mejor decir desde un principio, quisimos traerlos, pero hubo problemas de agenda y listo.
  4. Mal, que no hubiese cajero automático y sólo la tienda oficial tuviera RedCompra, lo que jugó en contra especialmente al cómic nacional, gente que se entusiasmaba, quería comprar pero andaba sin efectivo. Pésimo, hay que ponerle ojo a esto, mal que mal es un evento donde el consumo es clave.
  5. Feo. ¿Que onda los stand de Warner (Green Lantern) y Fox (X-Men: Primera Clase)? Cero contenido,  cero diseño, ¿costaba tanto tener un par de huevones disfrazados, unas minas ricas, juguetes y merchandising? Se cayeron pesado.
  6. Feo, muy feo. El trolleo excesivo de los inconformes de siempre. Hubo puntos negros, si hartos, pero menos de los esperados. La cosa mejoró mucho el sábado y el domingo. ¿Qué querían, la ComicCon de San Diego? Una cosa es ser troll y  otra muy distinta hueón. Patada en la raja a todos los trolles que con cueva han ido a la Crazy All Comics y se creen dueños de la verdad.
  7. Bueno. A pesar de los 4 primeros puntos, la ComicCon cumplió muchas de sus promesas, lo que no es poco tomando en cuenta la tradición nefasta de las expo de fanáticos en esta parte del planeta. La gente estaba contenta, los fans sobre todo, se le dio dignidad al mundo freak (algo difícil, pero se logro) y lo más importante se demostró que hay público y que esto fue solo un vuelo de pruebas. Es probable que de aquí a 3 años, tengamos una ComicCon funcionando a full en Chile… Interés hay, mercado también, es tendencia.
  8. Muy bueno. Los trolls son por lo general freak sin vida que reclaman por todo, ese público no cuenta, además van a ir igual aunque pelen por debajo. Lo interesante es que la gente ajena al circuito salió sorprendida. No se veía amateur (aunque a ratos lo era), fue un evento interesante y como más de un amigo periodista me dijo, “esto es mucho mejor de lo que esperaba”. Y esa fue la tónica. Insisto, esto fue un vuelo de pruebas, con tiempo y ganas aquí hay una joya que puede brillar mucho.
  9. Muy bueno. El rol de la NGI, la asociación que agrupa a los narradores gráficos de Chile. Se pasaron. Entre tanto stand de productoras y distribuidoras de cine, el cómic local aparecía como el hermano menor del evento, finalmente fue el GRAN PROTAGONISTA.
  10. Muy bueno, pero muy bueno. Chile. Harto se habló de que la ComicCon era un evento extranjerizante, que era pura cultura pop gringa y japonesa, pero lo cierto es que eso fue el puro disfraz, lo chileno terminó siendo el gran protagonista: cómic, cine, literatura y TV hecha en estos lados se ganaron aplausos del respetable. De muestra: la charla de Mortis estuvo más llena que la premiere de 8 minutos de Green Lantern. Los tomos recopilatorios de Zombies en la Moneda se vendieron más que Batman o Superman.
  11. Bueno: Ñoñismo justo y necesari. Vale, había cabros disfrazados, Mujeres Maravillas con sobrepeso, X-Men con barriga y Batman que llegaron en Metro, pero eso hay en todas las ComicCon y eventos relacionados con lo fantástico. Hasta en la entrega del Hugo y el British Fantasy llegan nerd con cosplay, no salgan ahora los defensores de la dignidad ñoña. Y vale, da vergüenza ajena, pero no más que los poetas de vanguardia gritones de las Ferias del Libro o los que hacen air-teclado en los recitales de proa rock. Hubo de eso, arto, pero también profesionales que se están sacando la cresta por crear productos de género hechos en Chile y esta parte seria de la ñoñeria supo ganar su espacio y destacar incluso más que el añadido colorinche.
  12. Muy bueno. Premiar a Alvaro Arce, un titán, un chileno de exportación que hizo carrera fuera de nuestro país. Trabajó con Disney, Hannah Barbera, Filmation e incluso la productora de dibujos animados de Stan Lee. De Arce hacen exposiciones en Hollywood, acá la Municipalidad de las Condes lo tramitó tanto para que mostrara su trabajo en su Corporación Cultural que él prefirió irse a vivir fuera de Santiago. Arce es un mito vivo, alguien que había que destacar y así se hizo. Y el viejo lloró y de agradecimiento regaló un saludo de su amigo Stan Lee a los presente. Con lo de Arce, sólo con eso, la ComicCon borró de una lo malo y el trolleo.
  13. Muy bueno, pero muy bueno. La calidad de ciertas señoritas disfrazadas. Modelos contratadas como al que se paseaba de PowerGirl/Robin e incluso fanáticas, como la que subió al escenario vestida de protagonista de Twilight…una literal MIJITA RICA.
  14. Feo… que no haya fanáticos de James Bond en Chile, la única franquicia con real onda y distinción del cine. Para la próxima me pongo yo con el stand.

CHINA MIEVILLE VS TOLKIEN

l último año fue significativo para China Miéville. The City and the City le ganó el Arthur C Clarke Award, el más importante premio de la ciencia ficción, por una tercera vez sin precedentes y también obtuvo aplauso de la crítica general. Publicó Kraken y su nueva novela, Embassytown, estaba en preparación. Marcó el año con un tatuaje en todo el brazo de un “calaverulpo” (skulltopus), una sonriente calavera envuelta en vibrantes tentáculos, una imagen creada como homenaje a las diferentes tradiciones de lo extraño y lo fantástico de las que brota su imaginación.

Miéville siempre ha exhibido sus influencias en su manga  –Lovecraft, Peake, la ciencia ficción clásica y denueva ola, la fantasia, los comics y los juegos de rol Dungeons and Dragons que jugaba cuando niño–, pero desde el comienzo sus libros combinaron este amor por el género, geeky (de fan) en su entusiasmo y académico en su profundidad, con una ambiciosa sensibilidad literaria. Embassytown, publicada este mes, lleva esa ambición a un nuevo nivel. Investigación sobre el shock cultural y los lazos entre lenguaje y pensamiento, es la historia de un planeta retrasado colonizado por humanos, cuyos intentos por comunicarse con los extraterrestres “Hosts”, que no poseen la idea de mentir, resultan muy mal. Pero mientras las implicaciones metafísicas de criaturas para las cuales no hay diferencia entre una palabra y su referente remiten a la filosofía lingüística de la posguerra, Wittgenstein y más allá, la idea original era la de un extraterrestre de dos voces y llegó a Miéville cuando tenía 11 años. “Tengo una increíble fidelidad a mis obsesiones, una forma mejorada de decir una negación a madurar”, dice. “Recientemente encontré un libro de ejercicios en el que escribí un esbozo inicial de lo sería Embassytownun cuarto de siglo más tarde. Es increíble en qué medida estas cosas no cambian”.

Miéville nació en Norwich en 1972, pero se mudó a la capital cuando era pequeño, después de que sus padres se separaran. Sus primeros recuerdos son de Londres, que domina su trabajo: “Siento que Londres me habita desde una edad muy temprana, tanto como viceversa”. Todavía vive en el mismo pedazo del norte de Londres donde creció con su madre, una maestra, y su hermana menor. Su padre murió cuando Miéville tenía 19 años; después de la separación, sólo lo vio un puñado de veces, que le dejaron recuerdos “raros y que me confundían”.

Miéville nació en Norwich en 1972, pero se mudó a la capital cuando era pequeño, después de que sus padres se separaran. Sus primeros recuerdos son de Londres, que domina su trabajo: “Siento que Londres me habita desde una edad muy temprana, tanto como viceversa”. Todavía vive en el mismo pedazo del norte de Londres donde creció con su madre, una maestra, y su hermana menor. Su padre murió cuando Miéville tenía 19 años; después de la separación, sólo lo vio un puñado de veces, que le dejaron recuerdos “raros y que me confundían”.

Las pasiones de Miéville cristalizaron… el resto aquí