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DESCARGA EL PRIMER CAPITULO DE “EL INVIERNO DEL DIBUJANTE”

El Invierno del Dibujante, novela gráfica del gran Paco Roca (un tipo con el cual hay que conversar una cerveza algún día, POR FAVOR PASEN POR SU WEBSITE -clic en el nombre del muchacho-), pinta ya como el mejor cómic del 2010. Ganador del PREMIO NACIONAL DE COMIC el 2008 (que bien habla de un país un premio como el mencionado, ¿no?), Roca regresó en noviembre del 2010, con una obra tan grande, que hartos los auguran repetirse el galardón el 2011. El libro es un recorrido biográfico por la industria de los tebeos de Bruguera durante el régimen de Franco. Dibujantes, guionistas y artistas que vendían fantasía a un país encarcelado, mientras trataban de escapar de sus propias carceles. Confieso, estoy obsesionado con este libro desde que supe del proyecto,  así que si hay alguien en España que venga a Chile, por fa, traiga una copia, la pago cash. Acá una muy buena entrevista a Paco Roca, publicada en Babelia de El País y otra tambien buena nota a esta maravilla en El Mundo. Ojo con el cómic “de autor” español, algunas de las mejores crónicas sociales y políticas de la madre patria están en dibujitos.

Abajo, robado del sitio de Astiberri, el PDF del primer capítulo de El Invierno del Dibujante.

EL INVIERNO DEL DIBUJANTE de Paco Roca (PDF 1º capítulo)

BLACKHAWKS POR MARTINEZ Y ORTEGA

 

Homenaje/humorada de la dupla Martínez-Ortega a estos legendarios y perdidos personajes de DC Comics. Queríamos dibujar avionos, “ucronear” con la 2ª Guerra Mundial. App, y como  tb tenemos un contacto en DC Comic, probar suerte; asi que este teaser se va al gran país del norte, en una de esas, soñar no cuesta nada. Sus deseos de suerte son nuestro combustible.

Hagan clíc en el enlace de aquí abajo para descargar el PDF, esta completito. Un regalo.

BLACKHAWKS: EL REGRESO DEL IV REICH (Teaser de Martínez-Ortega)

 

PDF DE LA EXPO DE 1899 EN GALERIA PLOP

Lo de arriba es uno de los bocetos de portada trabajados por Nelson Daniel. No será usado pero siempre es bueno guardarlo para los fetichistas y coleccionistas del mañana. O de las realidades paralelas para ser más exacto.  Lo que sigue es el PDF de la expo-lanzamiento de 1899 que realizamos con Nelson en septiempre en galeria PLOP y que era un pendiente para los que no pudieron ir o estaban lejos de Santiago.

descarga presentacion de 1899 plop.ppt 

EL CHILENO QUE CAUTIVO AL EQUIPO DE LOST Y MAD MEN

Debut en ElDinamo, nuevo medio digital chileno donde se van a hacer grandes cosas. Como esta entrevista a Gabriel Rodriguez, que se convirtió en el artículo más leído de este vuelo inaugural.

Gabriel Rodríguez es arquitecto, era buen alumno en la Católica y ejerció como tal durante un tiempo. No le iba mal, todo lo contrario. Pero a él le daba un poco lo mismo, la arquitectura era sólo un título universitario, la excusa académica para dedicarse a lo que verdaderamente le gustaba; una historia parecida a la de una de sus bandas predilectas, Pink Floyd, integrada también por estudiantes de arquitectura que acabaron dedicados a un arte muy distinto. Rodríguez no quería ser músico, sino dibujar cómics, esa era su vocación, lo que le robaba el sueño, a lo que quería dedicarse: contar historias usando cuadros con dibujos en acción.
Hace diez años mandó sus trabajos a editoriales chilenas, le fue bien, aunque le quedó claro que acá jamás a poder vivir de las historietas. O se arriesgaba y cruzaba el charco (en rigor subía al norte), o se quedaba tranquilo, convertido en un profesional más, tranquilo pero frustrado de no haber cumplido con su sueño. Una década más tarde no sólo trabaja para la industria norteamericana de la historieta (la más competitiva del mundo), es coautor de “Locke&Key”, una de las mejores series regulares que se publican hoy en Estados Unidos. Tan bueno es un trabajo que fue nominado al Eisner como mejor dibujante en la categoría de Mejor Miniserie, algo así como ir mejor director en los Oscar. Además, en la categoría de Novela Gráfica ha ido en dos ocasiones al British Fantasy, obteniendo el galardón en 2009.
Gracias a “Locke&Key”, Rodríguez apareció destacado en revistas gringas como “Wizard” y “Enterteinment Weekly”, fue apuntado como uno de los mejores artistas gráficos de la década, logró su objetivo de vivir de los monos de colores y finalmente consiguió que su historia le interesara al canal Fox para ser producida por el equipo de guionistas de “Lost” y “Transformers”, con arte de los responsables de “Mad Men”. ¿Un equipo de ensueño? Si, si a eso sumamos que la productora que va a producir el piloto es la de Steven Spielberg, queda claro porque hoy Rodríguez es el chileno mejor posicionado en la industria del enterteinment gringo, más arriba incluso que lumbreras como Santiago Cabrera, Cristian de la Fuente o incluso Leonor Varela, aunque acá nadie sepa de él.
Gabriel Rodríguez es arquitecto, era buen alumno en la Católica y ejerció como tal durante un tiempo. No le iba mal, todo lo contrario. Pero a él le daba un poco lo mismo, la arquitectura era sólo un título universitario, la excusa académica para dedicarse a lo que verdaderamente le gustaba; una historia parecida a la de una de sus bandas predilectas, Pink Floyd, integrada también por estudiantes de arquitectura que acabaron dedicados a un arte muy distinto. Rodríguez no quería ser músico, sino dibujar cómics, esa era su vocación, lo que le robaba el sueño, a lo que quería dedicarse: contar historias usando cuadros con dibujos en acción.
Hace diez años mandó sus trabajos a editoriales chilenas, le fue bien, aunque le quedó claro que acá jamás a poder vivir de las historietas. O se arriesgaba y cruzaba el charco (en rigor subía al norte), o se quedaba tranquilo, convertido en un profesional más, tranquilo pero frustrado de no haber cumplido con su sueño. Una década más tarde no sólo trabaja para la industria norteamericana de la historieta (la más competitiva del mundo), es coautor de “Locke&Key”, una de las mejores series regulares que se publican hoy en Estados Unidos. Tan bueno es un trabajo que fue nominado al Eisner como mejor dibujante en la categoría de Mejor Miniserie, algo así como ir mejor director en los Oscar. Además, en la categoría de Novela Gráfica ha ido en dos ocasiones al British Fantasy, obteniendo el galardón en 2009.
Gracias a “Locke&Key”, Rodríguez apareció destacado en revistas gringas como “Wizard” y “Enterteinment Weekly”, fue apuntado como uno de los mejores artistas gráficos de la década, logró su objetivo de vivir de los monos de colores y finalmente consiguió que su historia le interesara al canal Fox para ser producida por el equipo de guionistas de “Lost” y “Transformers”, con arte de los responsables de “Mad Men”. ¿Un equipo de ensueño? Si, si a eso sumamos que la productora que va a producir el piloto es la de Steven Spielberg, queda claro porque hoy Rodríguez es el chileno mejor posicionado en la industria del enterteinment gringo, más arriba incluso que lumbreras como Santiago Cabrera, Cristian de la Fuente o incluso Leonor Varela, aunque acá nadie sepa de él.
¿Más hits en su carrera? Sumemos: El coautor de “Locke&Key” es Joe Hill, el novelista joven de terror más celebrado hoy en día, hijo nada menos que del rey midas del género, Stephen King. Más ingredientes a la cazuela Rodríguez. Su primera pega en USA fue la serie regular basada en el programa “CSI”, ha trabajado en el universo de zombies de la franquicia del director George A. Romero (padre de los muertos vivos), adaptó a novela gráfica la película “Beowulf”, con guión de Neil Gaiman (“Sandman”) y Roger Avery (coautor de “Pulp Fiction”) y trabajó con Clive Barker, otro grande del horror en “The Great and Secret Show”.

 Finalmente lograste vivir del cómic.
“Suena feo eso, pero digamos que lo que logré fue trabajar profesionalmente en esto. Es cierto, no voy a negarlo, ahora estoy ganando un buen ingreso, pero ha sido fruto de un proceso bien lento. Llevo ocho años trabajando ininterrumpidamente con IDW (la editorial que publica su trabajo), y durante los cuatro primeros tuve que estar en paralelo en cómic y arquitectura, porque con ninguno de los dos podía hacerme un sueldo redondo. Cuando se parte trabajando en historietas, incluso en EE.UU., se gana muy, MUY poco. El 2006, recién cuando comencé con “The Great And Secret Show” (de Clive Barker), pude pensar en dedicarme en forma exclusiva a dibujar. Y fue el 2008 en que mis honorarios mejoraron sustancialmente, con “Locke&Key”, donde además tengo acceso a royalty por derechos de autor de la venta de las novelas gráficas fuera de EE.UU”.

Eso llama la atención. En las portadas de “Locke&Key” la autoría del trabajo aparece indicada como HILL-RODRIGUEZ. No estás en calidad de dibujante, sino de coautor.
“Fue decisión de Joe (Hill) al ver mi trabajo. Entendió que lo que yo estaba haciendo no era pasar a dibujo su guión, sino reinterpretarlo. Mi pega era tan de autor como la suya, por lo mismo insistió en que la serie y su posterior reedición en novelas gráficas fuera indicado en portada y contrato como 50 y 50. Soy tan autor como él. Ahora, esto tiene sus bemoles. Parte de este logro se relaciona con el hecho de que he podido trabajar ininterrumpidamente, lo que implica que, en los últimos cinco años sólo he podido tomarme vacaciones una vez. También hay que considerar el hecho de que mi rendimiento influye sobre mis ingresos. Cuando tardo más (como este año, por diversos motivos) gano menos, ya que en esto se paga contra entrega. Además, al ser tanto yo como mi señora trabajadores independientes, la estabilidad económica la tenemos que construir fruto de un trabajo en equipo, en que mutuamente nos respaldamos y complementamos.

Lee el resto haciendo clic aquí

THE MAN OF TOMORROW: UNA IDEA PARA SALVAR A SUPERMAN

Una volada de ¡50 paginas! con el plot de la película perfecta del Hombre de Acero. No es por tirarme flores, pero apuesto que esta propuesta es mejor que lo que va a filmar Zack Snyder. Si estuviera en USA sería millonario… y no es chiste, bueno si lo es, pero necesitaba decirlo.

El link para el PDF de Supermán aquí abajo.

Descarga THE MAN OF TOMORROW

LA NOVELA GRAFICA CHILENA CONTRAATACA

Consagrado por autores como Frank Miller y Alan Moore, el género comienza a despegar en el país. Narradores tan diversos como Francisco Ortega, Roberto Ampuero, Jorge Baradit y Ramón Díaz Eterovic debutan en este formato.
21 de mayo de 1879. El monitor Huáscar y el acorazado La Independencia entran en la rada de Iquique. Encuentran a la Esmeralda y la Covadonga abandonadas. Hunden a las naves chilenas, pero no hay cuerpos. “¿Dónde demonios se metieron los chilenos?”, se pregunta Miguel Grau. De pronto escucha un ruido atronador y una sombra gigantesca cubre al Huáscar. El almirante peruano mira al cielo. No lo puede creer. Un buque de guerra vuela sobre ellos y desde él le ordenan: “¡Comandante Grau, le habla el capitán Carlos Condell del blindado aéreo Cochrane exigiendo la inmediata rendición de sus buques!”.
El Cochrane es la primera aeronave blindada de la historia. Un prodigio de ingeniería que funciona con metahulla, un poderoso mineral hallado en Chile después de un terromoto que asoló el Golfo de Arauco. Una fuente energética capaz de torcer el rumbo de la historia.
Así arranca 1899, novela gráfica de Francisco Ortega y el dibujante Nelson Daniel. El libro imagina una historia de Chile alternativa, con elementos de ciencia ficción y thriller. Agendado para noviembre por Mythica Ediciones, es uno de los títulos que protagonizan un mini boom del género en el país.
Consagrada por autores como Alan Moore, Frank Miller y Neil Gaiman, la novela gráfica es hoy uno de los productos más atractivos en EEUU y Europa. Sin ir más lejos, hace poco salió la versión gráfica de Crepúsculo de Stephanie Meyer. Ahora, el género despega en Chile: a 1899 se agrega una serie de proyectos de autores tan diversos como Roberto Ampuero, Jorge Baradit y Ramón Díaz Eterovic.
El autor de Cayetano Brulé debutará en este formato con dos libros. Reclutado por Mythica, sello chileno especializado en cómic, entregará un relato policial ambientado en Valparaíso. En paralelo, publicará una adaptación de su novela ¿Quién mató a Christian Kustermann? con Editorial Norma. Ambos en 2011.
Mythica será el editor también de Karma police, de Jorge Baradit con gráfica de Martín Cáceres. Es la historia de una agencia policial que investiga crímenes en vidas pasadas. Karma police, dice Baradit, tendrá la lógica del DVD, “con todos los extras, finales alternativos, making off, comentarios de los autores, storyboards, bocetos y fichas de personajes”. Para eso ha convocado a una docena de ilustradores, entre ellos Gonzalo Martínez, Gabriel Rodríguez y Nelson Daniel.
El dibujante Gonzalo Martínez acaba de ilustrar Quique Hache detective, de Sergio Gómez, y Celeste Buenaventura, la hija del Trauko, con guión de Marco Rauch. Y es uno de los responsables de Heredia, proyecto que llevará a viñetas al detective de Díaz Eterovic. En él participan también los ilustradores Claudio Romo, Félix Vega y Demetrio Babul, entre otros, con los guionistas Cristian Petit y Carlos Reyes. El libro será publicado en septiembre por Lom y “reunirá cinco historias de Heredia, adaptaciones de cuentos, más una historia que unirá al conjunto de los relatos”, cuenta su autor (más información en http://ergocomics.cl/heredia).
Y no es todo. Luego de publicar Road story, de Alberto Fuguet y Gonzalo Martínez, y la versión gráfica de Quique Hache, el sello Alfaguara continuará explorando el formato. Aunque aún no es masivo, “la reacción es muy positiva, gustan mucho”, dice la editora Andrea Viu. Lo mismo hará Norma: “Tenemos otros proyectos en espera, incluso intentar sociedades con editoriales de cómic independientes”, dice el editor Sergio Gómez.
“En Chile hay material de sobra. Adaptar novelas, cuentos, recontar nuestra mitología, jugar con la historia, las posibilidades son infinitas”, dice Francisco Ortega, quien también adaptó la historia de la ballena Mocha Dick. “Tenemos herencia (Mampato, Peneca) y presente: Gabriel Rodríguez está considerado uno de los 10 mejores narradores gráficos hoy en la industria gringa. Da para armar un tremendo futuro”.

"AMEN" REGRESA EN LA COMIQUERIA

Homenaje en la película LA COMIQUERIA (donde además soy actor) del gran Nico Lorca, al cómic de superhéroes inédito que con Dan Dreg hicimos el 97 para DEDALOS EDITORES. Se trataba de esto:

  • AMEN: Siglas de Acción Metahumana ENcubierta. Suerte de X-Men, mezclados con Gen-13. AMEN era un grupo de cuatro adolescentes con poderes, entrenados por una monja también con poderes, todo bajo el alero de un exclusivo colegio católico. En un principio trabajaban encubiertos para CATHEDRAL, pero luego se revelaban contra sus jefes, cuando la Monja Entrenadora, descubría el inmenso complot tras el desarrollo de los diversos proyectos AMEN. Se supone que los protagonistas del cómic eran uno sólo de estos grupos, precisamente la división de Santiago de Chile. La Monja, en un arranque de originalidad, se llamaba Angela y estaba dotada de grandes alas, podía además proyectar de la palma de sus manos espadas flamígeras. Pero como la idea de AMEN era la de un proyecto con fallas, cada vez que Angela usaba sus facultades se iba muriendo, ya que el metágeno -o mutágeno- activaba contra ella un cancerígeno y acelerador de la vejez. Y ahí estaba una de las claves del título, ya que el gran dilema de todo era que el poder actuaba en contra de su poseedor, esto porque el cuerpo humano no estaba autorizado a ser “meta”. Los 4 miembros de AMEN eran una chica súper fuerte, cuyo nombre no recuerdo, pero que estaba obligada a andar casi desnuda, ya que su piel era tan dura que rompía la ropa, tampoco podía estar en contacto con alguien, ya que sólo tocarla implicaba que uno perdiera los dedos. La suavidad de su piel era equivalente a una navaja. Usaba su pelo para rebanar a los enemigos y además podía volar a grandes saltos, como Hulk o el primer Superman. El chico de fuego tenía serios problemas para controlar su poder, ya que este le producía dolorosas quemaduras en todo el cuerpo, lo que sólo acabarían el día que se consumiera completo para asumir una forma completamente flamígera con lo cual perdería completamente sus rasgos humanos. Así estaba obligado a vivir dentro de una armadura que controlaba su temperatura. La chica psíquica también sufría eso del poder como maldición. Eran tal sus facultades mentales, que comenzó a perder el uso del resto de su cuerpo que se atrofiaba al grado de dejarla convertida en una cabeza más una especie de espina dorsal, esto la obligó a tener que ser “montada” en un cuerpo de metal cromado. Y el cuarto AMEN era un velocista que debía vestir como una momia de metal, ya que a la velocidad con la que se movía, chocar contra una mosca podría ser equivalente a un disparo.

AMEN
era parte del UNIVERSO CATHEDRAL, cuyo resumen y propuesta pueden leer aquí. Historias que como muchas, se perdieron como lágrimas en la lluvia.

LA REVANCHA DE LAS HISTORIETAS

Las editoriales renacen de la mano del manga, viejos éxitos y el talento local. Radiografía de un sector que supo ser de consumo masivo.

Por Francisco de Zárate
En 1957 un manto blanco se posó sobre una Buenos Aires invadida por extraterrestres y marcó el que para muchos fue uno de los momentos cúlmines del cómic local. Juan Salvo, El Eternauta, daba su primer paseo frente a los cientos de miles de argentinos que, antes de la popularización de la TV, consumían sus aventuras en el kiosco y con forma de revista de historietas.

Después de varias metamorfosis, que incluyeron su casi completa extinción durante la convertibilidad, la industria local del cómic vive años de recuperación: 240 publicaciones en 2009 o, lo que es lo mismo, 24 veces los 10 títulos que vieron la luz durante 1999, según el portal Librosar de la Cámara del Libro.

A la ya clásica razón del fin del uno a uno, que favorecía la importación y dificultaba la edición local, hay que sumarle, en el caso del cómic, otros factores. El primero de ellos, el imprescindible, es la reserva de talento. Como recuerda Daniel Divinsky, de Ediciones de la Flor (publica Mafalda y Gaturro, entre otros hits), la escuela de historietistas que en la Argentina aprendieron de maestros como Alberto Breccia y Hugo Pratt en aquella edad dorada de mediados del siglo XX, no dejó de evolucionar, aunque “en los años 90, para sobrevivir, muchos tuvieran que trabajar para el exterior”.

El espaldarazo de los medios de comunicación, con las colecciones de cómics que en los últimos años distribuyeron los diarios Clarín y La Nación, y la reaparición en 2006 de la revista especializada Fierro, también contribuyeron al resurgir, según Luciano Brom, del festival Viñetas Sueltas. El festival, uno de los referentes del sector junto con Animate y El salón del Cómic, es otra prueba del auge: “En 2009, tuvimos 10 exposiciones de autores; un año antes, sólo habían sido 4”.

Aunque a los de la vieja escuela les duela, el otro gran responsable es el cómic japonés. Lo que se conoce como manga, que con una estética común agrupa géneros narrativos muy diversos, es el gran motor del crecimiento. En las cuentas de La Revistería, una de las principales distribuidoras, representa el 70% de las ventas, seguido por el cómic estadounidense de superhéroes y por la historieta nacional, que se dividen a partes iguales el resto. Para lo que llega de Europa sólo quedan migajas, algo que Ricardo Villareal, de La Revistería, se explica porque “casi todo se imprime en España y es demasiado caro”.

Si este problema no afecta al manga es porque los japoneses no tienen inconveniente en ceder los derechos y permitir que editoriales argentinas traduzcan, adapten e impriman sus historias. Nicolás González, de la editorial Larp, explica por qué: “Todos los licenciatarios del mundo, incluyendo EE. UU., no llegamos al 2% de sus ventas en Japón”.

González es el responsable de introducir en el país a Naruto, el personaje que heredó de Dragonball (Ed. Ivrea) el primer lugar en el corazón de los aficionados. En su opinión, el género triunfa porque, a diferencia de los superhéroes estadounidenses, construye a sus personajes en torno al concepto “gente común con una habilidad especial”, lo que facilita la identificación: “Nosotros comenzamos en 2008 con 1.000 libros al mes y un año después ya estábamos en 7.000”.

Claro que otra diferencia entre el éxito del superhéroe y el del hombre común es, de nuevo, el sistema de licencias: la gigantesca DC (Batman y Superman) vendió los derechos en español para todo el mundo a Planeta DeAgostini, en España, lo que encareció su precio acá. A pesar de ello, la historieta de EE.UU. aún roza el 15% del negocio para distribuidoras como La Revistería, algo que se explica por el apoyo de Hollywood, que en los últimos años adaptó títulos como Spiderman, Iron Man o X-Men, y por algo tan simple como cierto: a la gente le gusta.

El último signo para el optimismo es la profesionalización. Con la experiencia del que supo ver el talento de un Quino o un Fontanarrosa, Divinsky valora “los tirajes chicos” que hacen hoy las pequeñas editoriales: “Ahora el costo básico es el papel, la puesta en máquina se abarató, por eso pueden dosificar las ediciones a medida que la demanda lo aconseja”.

El mayor interés por la calidad de la materia prima y por el diseño son para Martín Ramón, de la editorial Moebius, reflejo de esa profesionalización. También, la agrupación entre editoriales independientes para “pensar entre varios en la posibilidad de imprimir en China” (el papel importado con el que trabajan hoy cotiza en dólares y adolece de falta de variedad).

El próximo desafío es abandonar la dependencia de la comiquería y terminar de conquistar las librerías. Si bien en los últimos años, cadenas como Yenny, Cúspide y Musimundo lo incorporaron, editoriales como la de Ramón aún encuentran resistencias de los libreros por el precio del producto: “$15 no alcanza para que el 35% que les queda los deje satisfechos. Nuestro catálogo está entre $25 y $40, pero lo ideal son libros de $60”.

Ya son unas 35 editoriales las que publican historietas en la Argentina, pero queda pendiente una cámara sectorial. Por el momento, festivales como Viñetas Sueltas asumieron la responsabilidad de organizar un sector que estuvo al borde de la extinción y da otra vez sus primeros pasos. Como dice Brom, “lo que falta es apoyo del Estado, como hacen Uruguay, Brasil o España. La historieta, como el cine y el libro, es industria y vehículo de cultura y no debería ser librada en exclusiva a las fuerzas del mercado”.

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