Archive | julio 2006

INEDITO
El mercado editorial es duro y a veces el vil dinero acaba con proyectos interesantes, como Billiken, revista argentina de la cual PLC editó una edición con contenido chileno. Esto sucedió entre marzo del 2005 y junio de este año. Billiken Chile, como tal, ya no existe y es una pena. El asunto es que a lo largo de quince meses yo escribí una saga de fantasía épica infantil apoyada por los dibujos del gran Dan Dreg. Se llamaba CRONICAS DE CURUÑADI y estaba ambientada en un mundo secreto bajo los Andes patagónicos. Bebía de leyendas del sur y mezclaba conceptos de mitologías nórdicas y locales. Este es el último capítulo. Debió aparecer en la Billiken de julio… sólo debió.
Las Crónicas de Curuñadi.
Capítulo final
¡ES EL ESPIRITU DE LA TIERRA VIEJA, LA PRINCESA LO POSEE!-, gritó el Gato Rojo con voz desesperada. –DETENGANLA ANTES QUE NOS DESTRUYA…
Y una flecha traicionera salió del arco de Viluf, enterrándose en un costado de Licarayen, quien se desplomó, arrollada por los gritos de espanto de sus dos compañeros.
-Ja ja ja ja-, rió el siniestro general Yekamu, mientras el gato rojo se subía a su espalda y comentaba que todo había salido perfecto, tal cual había sido planeado.
-Gato rojo….-, dijo Brujo. –Tú me prometiste…
-Oh, niño tonto, no debiste creer en un mentiroso, como yo…
-Maldito…, asesinaste a Licarayen-, gritó Daga y saltó contra el felino, pero este se levantó y tomó su forma de brujo sombra. Luego estiró su mano derecha y disparó un rayo contra el muchacho que saltó despedido contra una pared cercana.
-Detente-, exclamó Brujo y trató de enviarle también un rayo de energía, pero este fue repelido por Gato Brujo, mucho más poderoso en su forma humana.
-Mi nombre es Cailin-, bramó el oscuro hechicero-, y soy un señor de sombras vivientes, capitán de Aiwines. Nunca podrás contra mi poder, niño tonto. Con la princesa muerta, tus poderes son insignificantes. Ni tú, ni Daga podrán evitar que llevemos esta Tierra a una eterna oscuridad.
-Me engañaste…
-No, mi tonto Brujo Azul. Solo te usé. Ocupé tus sentimientos de resentimiento contra tus amigos y los transformé en odio, para que llevaras a cabo mis planes. Caíste en mis hechizos como un niño pequeño. El general Viluf no asesinó a tu querida Licarayén, tampoco fui yo. El asesino fuiste tu… estúpido engreído…
-Nooo.
-No lo escuches-, interrumpió Daga, evitando que Brujo enfrentara solo a Cailin y al general Viluf. Tras ellos, las puertas del fondo de salón se abrieron y un batallón de mecánicos Invunches aparecieron resonando sus metales y vapores.
-La invasión está lista-, comentó el general. –Vean a mis Invunches, son los primeros de cientos, con ellos arrasaremos todo el Curuñadi.
Una voz temblorosa interrumpió al malvado.
-El cu… ru… ña… di… es eterno.
Todos giraron hacia Licarayen. Herida, la muchacha intentó ponerse de pié.
-¡¡¡No estás muerta!!!…-, gritó Brujo.
-No… y por favor, ayúdenme a levantarme, hay una guerra que evitar-, pidió la muchacha.
Brujo y Daga se acercaron a Licarayen y la apoyaron en sus hombros.
-No dejes que junten sus poderes-, bramó Cailín, el gato Rojo. –Juntos pueden destruirnos…
Viluf levantó su brazo derecha y uno de los Invunches apuntó contra los niños…
-Feliz viaje a la otra vida, tontos-, se burló el sombrío hechicero, mientras un proyectil explosivo era disparado por el monstruo de metal.
Los tres muchachos se abrazaron, sabiendo que ya no había escape.
Pero antes de que el proyectil los impactara, un escudo invisible lo desvió.
-¡¡¡¿Qué pasa?!!!-, preguntó, confundido, Cailin.
-Pasa, que ya terminaron tus abusos contra nuestra tierra-, respondió una voz que con su sola potencia, rompió la puerta del casillo.
Todo el Curuñadi parecía haber acudido al rescate de los jóvenes guerreros.
Un albo unicornio Camahueto estaba franqueado por dos serpientes primordiales. Agchen, señor de los voladores Cai Cai y Cavilolen, rey de los subterráneos Tren Tren. Y sobre ellos, ndo montado en un blanco albatros, el viejo Yossi y el rey Calfucura.
-Padre…-, sollozó Licarayén.
-Si, mi pequeña, estoy aca-, respondió el canoso soberano.
El albatros se poso enfrente de Viluf y Cailin. Y los dos veteranos señores del Curuñadi, enfrentaron a sus eternos enemigos.
-Hechicero maldito, servidor de la innombrable… pagaras todas tus faltas-, bramó el rey…
-Viejo, tu no puedes contra mi-, respondió Cailín.
-Eso es cierto, yo no puedo. Por eso no estoy hablando de mi-, Y tomando un gran medallón, el señor de los Huemules se lo arrojó a los niños.
-Pongan sus manos sobre esa joya, los tres-, les ordenó.
-NOOOOO-, gritó Cailín desesperado, intentando coger el talismán en el aire.
Brujo, Daga y la herida Licarayen tomaron el diamante y lo apretaron con fuerza con sus manos derechas. Un resplandor potente cubrió a los muchachos, como si una estrella hubiese caído a tierra. El Camahueto y las dos serpientes se acercaron y saltaron dentro de la cegadora luminosidad.
Entonces la tierra comenzó a temblar y la gran torre comenzó a derrumbarse, llevándose en la ruina a todos sus moradores. Cailin, Viluf y las tropas invasoras fueron consumidas por la luz. Y cuando la oscura fortaleza estuvo completamente en ruinas, del resplandor surgió un rayo que atravesó las nubes y las deshizo para siempre. Y por primera vez en cientos de años, el sol iluminó el Curuñadi.
-Hecho está-, dijo el rey.
-Hecho está mi amigo-, le contestó Yossi.
Entonces el resplandor terminó. La serpiente alada se llevó a la otra por los cielos. El Camahueto desapareció hacia el cercano mar de Kuanyip y sólo quedaron Brujo y Daga, llorando ante una desfalleciente Licarayén.
-Está muriendo…-, dijo Daga.
-Llevémosla a Huemulcan-, ordenó el rey.
-La herida está muy profunda-, dijo Yossi, es mejor no moverla.
-Alguien puede hacer algo…-, lloró Brujo.
-No importa… -, pronunció la desfalleciente muchacha, -ganamos y eso es lo que importa. Estoy feliz con ver el sol en mi Tierra. Todo lo sufrido ha valido la pena. Brujo, Daga, vengan y tómenme de la mano.
Los chicos obedecieron.
-Son lo mejor que me pasó en la vida… gracias por venir.
Y dicho, la princesa de los Huemules, cerró los ojos.
-¡¡¡NOOOO!!!…-se desplomó Daga sobre el cuerpo de la muchacha… -Tu noooo…
Brujo se apoyó en su amigo y mientras trataba de consolarlo, miró al paciente rey Huemulcura.
-Hay un modo-, pronunció el anciano.
Daga y Brujo lo miraron.

TRES DIAS después, Brujo Azul abrió los ojos. Las paredes de una habitación que no veía hace muchos años, le fueron repentinamente familiares. Y el olor del lugar. Era tan distinto del otro. Asustado se levantó y miró por la ventana hacia el exterior. No vio ni praderas verdes, ni montañas altísimas. Sólo autos y niños corriendo. Fue hasta un espejo y miró su reflejo, nuevamente tenía trece años. Nuevamente era Italo “Talo” Gravelle, como cuando había empezado todo. Trató de entender lo que había pasado y no pudo.
Golpearon tres veces a la puerta.
-Hijo-, pronunció una voz que no oía en demasiado tiempo.
-¿Mamá?
-Si, soy yo, flojo. Sé que es sábado, pero has dormido demasiado. Levántate Talo, mira que tienes visitas.
-¿Visitas?
-Si, tu compañero, Diego. Te espera en el living.
Brujo buscó un buzo, se lavó la cara rápido y bajó trotando al primer piso. Daga revisaba unos libros. Se veía tan niño, igual a cuando habían partido al Curuñadi hacia cinco años.
-Brujo-, le dijo al verlo aparecer.
-Talo, Diego, acuérdate que acá me llamo Talo
-Es cierto, cuesta acostumbrarse.
-¿Recuerdas algo, Diego?
-Vagamente. Ven, ando en bicicleta. Toma la tuya y salgamos un rato.
Talo fue por la suya. Un par de minutos después, pedaleaban por el parque cercano al vecindario.
-Entonces, Diego…
-Lo último que recuerdo fue a Huemulcura diciéndonos que el único modo de salvar a Licarayén, era traspasarle parte de nuestras almas. Pero que al hacerlo, dejaríamos el Curuñadi para volver a nuestro viejo mundo.
-Y eso paso.
-Y es como si nunca nos hubiésemos ido.
-Yossi nos lo advirtió. Que volveríamos a la mañana siguiente a nuestra partida…
-Es raro.
-Lo sé.
-¿Y Licarayén…?
-Ella está bien.
-¿Cómo lo sabes, Diego?
-No lo se Talo, pero lo siento.
Talo miró al cielo. Una bandada de pájaros cruzo junto al sol.
-Si-, dijo, -ella esta bien. ¿La volveremos a ver?
Diego también miró al cielo.
-Tu que crees.
Y ambos sonrieron.

Y A OTRO MUNDO DE DISTANCIA, Licarayén se asomó a su balcón en la torre más alta de Huemulcan. El sol brillaba sobre el Curuñadi, tiñendo todo con los colores más brillantes. Y la princesa sonrió.
_Gracias Diego, gracias Talo-, dijo. –Ustedes siempre serán Daga y Brujo Azul. Y sé que pronto nos volveremos a ver.
Abajo, junto a las puertas de Huemulcan, dos estatuas colosales daban la bienvenida a los que llegaban a la ciudad. Estaban dedicadas a Brujo y a Daga, quienes les habían devuelto el sol, quienes por siempre serían llamados los salvadores de esa vieja tierra. Hasta que el tiempo volviera a juntarlos.

FIN
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H-SUR EN VIVO

Hoy a las 21:00, los muchachos de H-Sur, la mejor banda tributo a Rush de este lado del mundo, prometen interpretar a full el setlist del tour A Grace Under Pressure del 84. La cita es en el teatro Teletón y esta es la lista de canciones que van a cubrir.

  • Intro
  • The Spirit of Radio
  • Subdivisions
  • The Fear Trilogy: (The Enemy Within – The Weapon – Witch Hunt)
  • New World Man
  • Red Barchetta
  • Distant Early Warning
  • Red Sector A
  • Closer to the Heart
  • YYZ (abbreviated)
  • 2112: The Temples of Syrinx (abbreviated)
  • Tom Sawyer
  • Drum Solo
  • Vital Signs
  • Finding My Way (abbreviated)
  • In the Mood (abbreviated)

CINE Y LITERATURA EN LA ALBERTO HURTADO
Continúa el espléndido ciclo cinéfilo y cinépata en la UAH. Mañana la guionista que nos hizo dudar helado gracias a la Colombiana en “Pantaleón y las Visitadoras”. Ok, acepto el gancho frívolo.
Aca la info
Les escribo para invitarlos cordialmente al foro “Cine y literatura”, con la participación de la guionista peruana Giovanna Pollarolo (“Pantaleón y las visitadoras”, “Tinta Roja”), quien estará en nuestra universidad dictando un seminario en el marco del Diplomado en Cultura Audiovisual Contemporánea. Participan además el guionista y director, Alberto Daiber y el crítico de literatura, Andrés Gómez. Conduce: Alfredo Sepúlveda, periodista y director del Proyecto Comunicar, de la escuela de periodismo de la Universidad Alberto Hurtado. Jueves 20 de julio, 12:00 horas, sala Bellarmino, Casa Central, Almirante Barro 6. Metro Los Héroes. Los esperamos.

LA ULTIMA DE UNA ERA
Me equivoqué, EL HIJO DE LA MASCARA no fue la última película que hice para el WIKEN, fue algún aún peor. Bueno, ni tanto. Me acorde, porque la están dando en HBO en estos días. Acá esta perlita.
Publicada en Wiken, de El Mercurio, el 29 de Abril del 2005.
XXX 2: Estado de emergencia: Sólo un buen muñeco de acción
La premisa llega a ser ridícula. Y desde el primer minuto uno entiende que ésta sólo existe en función de explicar la razón del por qué el héroe de la primera parte, Vin Diesel, fue reemplazado por Ice Cube. Es verdad, las formas de Hollywood son muchas y en este caso quedan más que claras. El cuento es más o menos así. El centro de operaciones xXx, algo así como un crisol de superagentes gringos sufre un ataque terrorista y sólo quedan de pie su rudo director, Augustus Gibbons (Samuel L. Jackson) y un experto en armas. El resto pasó a mejor vida. Gibbons es inteligente y sospecha que todo forma parte de una conspiración. Como es obvio en este género, tiene razón, ya que una división fascista dentro del gobierno, a cargo de Willem Dafoe, planea un golpe de estado. El líder de xXx se ve entonces forzado a encontrar un nuevo súper agente. Eliminando y sumando, da con Stone (Ice Cube), un ex marines con currículum del tamaño de un portaaviones, quien por desgracia se encuentra preso en una cárcel de alta seguridad. El resto es pura aritmética. Gibbons ayuda a Stone a escapar y luego lo convierte en la figura de acción perfecta para asaltar Washington y devolverle el gobierno a los “buenos”.
Con tal receta, el resultado pudo ser horrendo, sin embargo Lee Tamahori (“007: Otro día para morir“) se las ingenia para construir un filme de acción que no se traiciona a sí mismo y que cumple a la perfección con lo que promete: patadas, autos veloces y helicópteros artillados por todos lados. Es verdad, se hecha de menos ese dejo irónico de la precuela, que presentaba a los xXx como un reemplazo de la nueva generación al emblemático James Bond. Ahora no hay nada de eso, sólo armas automáticas, frases para el bronce y un héroe con cara de plástico y articulaciones de G.I.Joe. Un mono animado con actores, entretenida si no se pide mucho.

SYB BARRETT… BRILLA POR SIEMPRE, DIAMANTE LOCO
Anoche murió Syd Barrett. Anoche murió un símbolo y una leyenda. Good bye blue sky… en una de esas inspira a los cuatro supervivientes y en su memoria… no sé, arman el The Final Tour que todos los floydfan esperamos.
Canciones (necesarias) a escuchar hoy
  • Shine on you crazy diamond (I-V)
  • Arnold Layne
  • Interstellar Overdrive
  • See Emily Play
  • Astronomy Domino
  • Lucifer Sam
  • Bike
  • Matilda Mother
  • Flaming
  • The Gnome
  • Baby Lemonade
  • Dominoes
  • It is Obvious
  • Opel
  • Clowns and Jugglers
  • Birdie Hop
  • Milky Way
  • Terrapin
  • Octopus
  • No Man´s Land
  • Good bye blue sky
  • Hey you
  • It`s there anybody out there?
  • Nobody home
  • Wish you were here
  • Brain Damage/Eclipse
  • Shine on you crazy diamond (VI-IX)

Info in The Guardian

Syd Barrett dies aged 60

Audrey GillanTuesday July 11, 2006

Syd Barrett with the original Pink Floyd lineup. Photograph: Dezo Hoffmann/Rex
Syd Barrett, the former lead singer of Pink Floyd and one of the key figures of the 60s, has died at the Cambridgeshire home to which he retreated as a recluse more than 30 years ago.
The Guardian has learned that the singer, 60, who suffered from a psychedelic-drug induced breakdown while at the peak of his career, died last Friday from complications related to diabetes.
His brother Alan confirmed his death, saying only: “He died peacefully at home. There will be a private family funeral in the next few days.”

Born Roger Keith Barrett in Cambridge in 1946, he acquired the nickname Syd aged 15. He left Pink Floyd in 1968, just as the band was about to achieve worldwide recognition, and lived in the basement of his mother Winfred’s semi-detached house, where he boarded up the windows to keep out the eyes of both the press and fans. He recorded two solo albums.
Pink Floyd’s Shine on You Crazy Diamond, from the 1975 album Wish You Were Here, was said by many to be a salute to him. Barrett’s use of drugs, particularly LSD, in the 60s, was well-documented and he was often described as the original acid casualty.
Dave Gilmour, the Pink Floyd guitarist drafted in to the band during a period in which Barrett was behaving erratically, said in an interview earlier this year that he thought that Barrett’s breakdown would have happened anyway.
He said: “It was a deep-rooted thing. But I’ll say the psychedelic experience might well have acted as a catalyst. Still, I just don’t think he could deal with the vision of success and all the things that went with it.”

LA CANCION MÁS INSOPORTABLE DEL MUNDO

La volví a escuchar esta semana y recordé cuanto la odiaba. Me trajo imagenes de mitad de los 80, con todos esos jóvenes bendecidos por el regimen de Pinocho, vestidos con pantalones amasados y amplias sonrisas en el rostro, cantando con cara de huevones esta porquería que se convirtió en himno de las “patrullas juveniles” del entonces imperial canal 7. Irena Llano, Lucho Jara, Andrea Labarca, Sebastian… los 80s no fueron tan cool y no me vengan que todo era kitch. ESTO era cuma. No sé si será la peor canción del mundo, pero yo la detesto. Ok, esto es personal..

Los autores se hacen -o hacían- llamar sonora dinamita

Oye

Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba
Disfruta las cosas buenas que tiene la vida
Abre tus ojos, mira hacia arriba.
Disfruta las cosas buenas que tiene la vida

Un descanso en el camino, una botella de vino
Un suspiro, una mirada, una alegre carcajada
Una cara en el espejo, un amigo un buen consejo
Un viaje en barco o velero, aunque no llegues primero
Un caballito herrero, que no corra por dinero
Un palmar, un riachuelo, un pedacito de cielo

Mira bien alrededor, y veras las cosas buenas
Que la vida es un amor, olvidate de tus penas

Oye, Abre tus ojos, mira hacia arriba, disfruta las cosas buenas
Que tiene la vida, abre tus ojos, mira hacia arriba,
Disfruta las cosas buenas que tiene la vida

Una playa, un cumpleaños
Un buen recuerdo de antaño
Un olor a hierbabuena, una conversación amena
Un romance que a nacido, que te roba los sentidos
Un parque lleno de niños, un bellisimo cariño
Una lagrima, un momento, pese a todo sentimiento
Una musica muy bella, un perfume, una estrella

Mira bien alrededor, y veras las cosas buenas
Que la vida es un amor, olvidate de tus penas

Oye, abre tus ojos, mira hacia arriba
Disfruta las cosas buenas que tiene la vida
Abre tus ojos, mira hacia arriba.
Disfruta las cosas buenas que tiene la vida

BOLIVIA ON FIRE

El 2000 en la Zona nos preguntamos por la escena literaria joven en Bolivia. Edmundo Paz Sokdàn nos dio algunas pistas. Agarré el tema, hice un par de llamados, me agarré por mail con un escritor de la Paz, pero al final salió esto.

Publicado en Zona de Contacto, el viernes 4 de Agosto del 2000.

Los Chicos Nuevos de la literatura boliviana: Escritores en llamas.

¿Habías escuchado hablar antes de la literatura boliviana? Bueno, no es problema, nosotros tampoco. Pero al noreste de Arica, una nueva generación de narradores ultraconectados están construyendo un nuevo país. Una Bolivia más urbana y más acelerada. Cada vez menos preocupada de las alpacas y el lago Titicaca, y cada vez más obsesionada con la tele, Raquel Welch… e Irvine Welsh.
Definitivamente algo pasó en Bolivia durante 1999. Algo que desconectó a un grupo de jóvenes del clásico sueño Bolivariano entrampado en conflictos limítrofes y sociales y los conectó a otra clase de sueño. Un sueño virtual, sin fronteras geográficas y políticas donde la velocidad del Powerbook G3 parece ser más importante que la deuda externa. Un nuevo país donde la mítica figura del Che Guevara es digitalizada y enviada al interior de una matriz hecha de números y datos.
Por lo menos algo así puede deducirse después de darle vuelta a las páginas de Memoria de lo que vendrá (Nuevo Milenio, 2000) una antología de narradores sub-30 recién editada en el país del lago Titicaca. Si uno esperaba encontrarse un país con señoras cargando sus bebés como mochilas, o abuelas tomando té de coca, la sorpresa es grande. “De pronto el país comenzó a llenarse de chicos conectados y chicos informados”, explica Juan González, 22 años, el escritor que compiló a todos los autores presentes en el libro. “Las banderas comenzaron a bajarse y las preocupaciones se arrancaron hacia la música electrónica, el nuevo disco de Korn y a pasar la última etapa del Doom. Pero sobre todo apareció el e-mail, los amigos virtuales y las ganas de gastar tiempo escribiéndoles. Contándoles historias”.
Memoria de lo que vendrá es una colección de treinta y tres relatos escritos por gente entre los 19 y los 30 años. Son cuentos armados con estructura de guión: rudos, limpios y rápidos. Deudores del cine, el cómic y al mismo tiempo de la literatura clásica, y se meten en relecturas, que pueden ser hasta patudas, como ocurre por ejemplo en Los moradores del reflejo de Emilio Martínez (26), un cuento que no es más una que versión enchufada de Alicia en el país de las maravillas. La misma historia de Lewis Carrol pero con computadores en lugar de espejos mágicos.
“No son historias que buscan defender a los suicidados por la sociedad, sino cuentos en el más puro sentido de la palabra”, continúa González, vía e-mail. “Inician su primera línea en una pizza recalentada, como ocurre en el relato La Pizza de Leonardo de la Torre (21), o en un atochamiento en una autopista de Santa Cruz de la Sierra en la que Wilmer Urrelo (25), como sale en Algunas cosas que ocurren, mezcla a Cortázar con David Cronenberg. De alguna forma, la narrativa boliviana se transformó en la fiesta perversa que debería haber sido siempre. Un país muy urbano, lleno de neón, cemento y perversidad en la que la figura de Raquel Welch en bikini -nuestro mayor producto de exportación- es una especie de escudo generacional pintado de pixeles”.
Raquel Welch, o mejor dicho, Raquel Tejada, la hija de bolivianos nacida en Chicago y que es la única estrella de cine de Hollywood con sangre altiplánica, es el ícono curvilíneo que atraviesa buena parte de esta literatura: aparece en Sueños digitales, la última novela de Edmundo Paz Soldán (como se ve en la primera parte, que publicamos en la página 2), y se repite en Relaxex de Alejandro Brugues (28) donde la diosa boliviana se mezcla entre las alucinaciones producidas por una nueva droga.
El que este hiperimpulso narrativo se haya reactivado en Bolivia no deja de ser paradigmático. Después de unos años noventa en que se ventiló a los cuatro vientos sobre la nueva narrativa argentina y chilena, a poco andar sus autores crecieron y se diversificaron en sus caminos. Pero el riesgo fue que escritores talentosos se metieron en temas repetidos y pedantes, como es el caso del argentino Rodrigo Fresán, que de ser un brillante contador de historias poco a poco sus libros se fueron transformando en ensayísticos discursos enamorados de las formas. La velocidad de las cosas, su densísima última novela es un crudo ejemplo del fenómeno. Es un hecho concreto: los autores crecieron, se dispersaron, se asumieron como voces intelectuales de recambio. La verdad, a los 35 años ya no tiene sentido conceptual ni estético escribir en base a las canciones de Nirvana. El problema fue que después no vino otra generación. Los autores sub-30 sobre los que la crítica puso un ojo, como el argentino Andrés Neuman (22) o el chileno Marcelo Leonart (29), tienen poco de generacional y su estructura se acerca a estéticas narrativas más clásicas como las de Manuel Puig y Boris Vian. Pegados en lo cotidiano, pero cuidándose mucho de no ser triviales para no ser rechazados.
Es por eso que por extraño que parezca, a la fecha, ningún libro escrito por un autor joven latinoamericano haya usado algo tan común como el e-mail y las páginas web como leit motiv. Y eso es lo que vieron y están haciendo los bolivianos. Como si los hubieran tenido amarrados, empezaron a escribir de aquello que tenían más cerca, precisamente frente a sus ojos: esos computadores por los que mediatizadamente han estado conociendo el mundo.
“Son Los Chicos Nuevos, así les llaman acá”, cuenta por teléfono Roberto Dotty, crítico literario de El Deber, el diario más importante de Santa Cruz de la Sierra, quien de paso cree que es muy prematuro hablar de generación, o por lo menos, de una literaria. “Obviamente tienen sus méritos, pero aún les falta para poder ser definidos como generación, quizás un par de libros, un par de autores que brillen por colores propios. Hasta ahora el único es Paz Soldán y se está poniendo viejo”.
“Pero lo interesante”, continúa, “es que constituyen una renovación temática para la narrativa boliviana. Un escape al altiplano y a lo indigenista que por cincuenta años han cultivado gente como Manfredo Kendff Suárez o Wualpango Montes. Esta nueva construcción de un Bolivia que mezcla Japón con Estados Unidos tiene a lo novedoso de su parte, pero a lo light como antagonista. De ahí que algunos círculos más tradicionales vean a los Chicos Nuevos como algo más sociológico que literario, con cero valor artístico. Yo comparto los juicios de lo light pero me interesa mucho el nuevo país que describen”. Dotty agrega que lo que Juan González y compañía están haciendo es “agarrar una temática llena de información, cibercultura, violencia, drogas, velocidad, amor, desamor y sobre todo urbe, similar a la explotada por el británico Irvine Welsh (Trainspotting) y a los caníbales italianos como Niccolo Ammaniti, y la reciclaron a un código que al mismo tiempo es boliviano y universal”.
“La narrativa boliviana atraviesa por uno de sus mejores momentos”, relata el escritor Edmundo Paz Soldán a través de un e-mail dividido en tres entregas. “Chicos menores de treinta años que están dando un tremendo y arriesgado salto temático. Sienten que ha habido un agotamiento en el discurso del compromiso social. Y, sin despreocuparse de estos problemas sociopolíticos, están haciendo una literatura mucho más libre, en la que entran tanto la literatura seria como la estética del best seller y la música pop”.
¿Y cómo ha reaccionado la vieja escuela frente a este salto?
“Hay un sector de resistencia liderado por académicos y escritores de la anterior generación, que no quieren dejar las banderas de la revolución social y les cuesta aceptar un cambio tan abrupto. De alguna forma, apuntan sus dardos al hecho de que estos jóvenes escritores giran en torno a la clase alta y a las universidades y que no ven la realidad que sucede en las calles, lo que no deja de tener algo de cierto. Recientemente Gonzalo Lema, otro escritor boliviano, publicó un furibundo ataque a esta nueva narrativa. Habló de la computadora como un artefacto “infernal”. Dijo que para dedicarse a la literatura lo mejor es desconectarse. Cuando el email es el gran y bendito culpable de que un número cada vez mayor de bolivianos estemos escribiendo. La escritura se ha transformado para los jóvenes en el medio mas barato de hacer un retrato de lo que les pasa, de lo que sienten”.
Los bolivianos se adelantaron. No sólo nos metieron goles en el área chica futbolística, sino que se encerraron frente a sus PCs y Macintosh y levantaron una Bolivia desconocida, que como un cuento de Rodrigo Hasbum de la antología salta de las ruinas megalíticas de Tiahuanaco a violentas relecturas made in Cochabamba de Quentin Tarantino.
Edmundo Paz Soldán: El primer conectado
Paz Soldán, nacido en 1967 en Cochabamba, es tal vez el escritor más emblemático de esta neoliteratura boliviana. Uno de los primeros que le puso hiperimpulsores a la narrativa de su país y que puso el ojo en lo que estaba haciendo una generación sub-30. Profesor de literatura latinoamericana en la Universidad de Cornell, Paz Soldán se ha metido de cabeza en el retrato de una Bolivia que parece escapar de su altiplánica ubicación para aterrizar en un punto bien conectado al primer mundo. Sueños digitales (Alfaguara, 2000) es su última novela y fuera de utopías sociales, nos mete de cabeza dentro de Sebastián, un diseñador experto en manipulación digital.
¿Por qué esa manía en mostrar una Bolivia tan de neón?
“Porque es la que conozco mejor. Un país muy urbano, lleno de jóvenes que viven pendientes de Limp Bizkit y de Almodóvar. De raves e internet, sin que eso los haga menos bolivianos. Y siento que mostrar la Latinomérica high-tech es una gran deuda pendiente en nuestra escritura”
Hablas mucho de internet, y tu última novela, Sueños virtuales, tiene que ver con el mundo cibernético. ¿Qué tan conectado estás?
“Mucho, sobre todo cuando estoy en Ithaca, el pueblito norteamericano en el que enseño. Mi vida gira y existe en torno al correo electrónico y a la red”.
¿Cambió el e-mail tu forma de escribir?
“Literariamente hablando, todavía no sé. Pero al menos ya no escribo cartas”.
¿Qué buscas cuando escribes?
“Supongo que escribo para ordenar el caos, con la esperanza de que el lector lo vuelva a desordenar”.
¿Cómo es tu relación con el cine?
“Es una gran escuela. Para mí Scorsese, Atom Egoyan son nombres claves. El Kubrick de Senderos de gloria me ha dicho cosas que muchas novelas ni siquiera me han mostrado de reojo”.
¿Tus influencias más directas?
“Bien dispersas. Desde Borges hasta Kafka y Javier Marías. Desde Vargas Llosa, hasta Blade Runner“.
¿Cómo será latinoamérica en el 2040?
“Un continente de múltiples temporalidades históricas. En el que conviven de difícil manera lo premoderno, lo moderno, lo postmoderno, lo post-post y lo neo-post…”
¿Has leído a Neil Stephenson?
“Claro, el Hemingway hacker. Disfruté demasiado con Snow Crash y Cryptonomicon. Esta última novela, géneros aparte, es lo mejor que se publicó en Estados Unidos el año pasado”.
O sea lo tuyo es realidad virtual por sobre realismo mágico.
“Obvio. Porque la virtualidad nos ayuda a narrar y reflexionar sobre el impacto de las nuevas tecnologías en nuestra vida cotidiana.”
¿Vendrán nuestros ciberpunks desde Bolivia?
“Ojalá que haya pronto ciberpunks latinos, y si es de Bolivia tanto mejor.
Y Sueños digitales, ¿es ciencia ficción?
“No la considero ciencia ficción porque toda la información tecnológica desplegada en la novela es totalmente actual, puede ocurrir. Por eso me interesa una película como Blade Runner, pues Ridley Scott se animó a crear una Los Angeles que se parece mucho a la de hoy, con polución e inmigrantes por todas partes. Prefiero esas distopías a la creación de mundos de fantasía tipo Tolkien.
Entonces, la Bolivia del 2000 es una distopía.
“No me cabe la menor duda. Por eso estamos como estamos”
¿Mal?
“No. Quise decir que por eso estamos escribiendo lo que escribimos”.

STEPHEN KING v/s LOST: VERSIÓN COMPLETA
Este artículo apareció en el último número de VIVE! En realidad una version reducida de este artículo. Esto puede verse como la versión original, sin cortes, que se yo, como lo que sea.
Aparecido en VIVE! Nº 13, Julio 2006.
La Isla Misteriosa
Que no se mal entienda. Stephen King no odia LOST, todo lo contrario, es un confeso seguidor de la serie, que ha gastado litros de tinta escribiendo artículos y ensayos sobre una serie que el considera el mejor producto audiovisual de los últimos tiempos, una obra de arte destinada a convertirse en pieza fundamental de la mitología occidental del nuevo milenio. Y los juicios de King no deben tomarse a la ligera, el autor de Maine sabe muy bien de lo que habla cuando se refiere a mitos y ficciones. Desde su debut en 1974 con la novela Carrie, llevada al cine al año siguiente por Brian de Palma (Doble de Cuerpo, Los Intocables), su firma ha sido clave en la industria del best seller norteamericano, apenas eclipsado por el de Dan Brown y sus thriller religioso.
En su extensa y prolífica carrera, King ha sabido actualizar en términos absolutamente contemporáneos, arquetipos míticos fundamentales de la cultura occidental como el vampirismo (Salem`s Lot), la esquizofrenia (El Resplandor), el temor al gobierno (La Danza de la Muerte), el fanatismo (Misery), los autos antiguos (Christine), la amistad infantil (Cuenta Conmigo), la pasión por las mascotas (Cujo, Cementerio Maldito), los extraterrestres (Cazador de Sueños), el drama carcelario (Sueños de Fuga), la milagrería (Milagros Inesperados) e incluso el relato de hadas (La Torre Oscura). Su obra ha sido ampliamente adaptada al cine y la televisión y es considerado el autor vivo más importante en el género fantástico. El currículum no sólo lo avala como cita obligado al hablar de estos temas, sino también como juez. Si King bendice algo, ese algo se convierte en oro. Y King bendijo LOST, pero también la metió en un pozo complicado.
¿Pero qué pasó con LOST?

El cuento es más o menos así. En su columna quincenal para la revista Entertainment Weekly, el autor de Christine escribió como la televisión ha cambiado sus hábitos. Si hace cinco años su tiempo libre lo usaba para tocar guitarra con sus amigos, escuchar música, pasear en auto o yendo al cine, hoy prefiere encerrarse a ver series, ya sea a través de los canales o en recopilaciones por DVD. A propósito de este último formato, King se extiende de cómo las colecciones en discos de las series han pasado a engrosar su biblioteca. Después de todo, redacta, no hay mayor diferencia entre una edición en tapas duras de Moby Dick y la caja con los capítulos de la primera temporada de La Hechizada, ambas son piezas fundamentales para entender la cultura norteamericana.
Tres han sido las series que despertaron en el escritor su pasión. Primero Los Soprano, por su preciso retrato del vecino que ha nadie le gustaría tener en la cuadra, pero que al mismo tiempo haría seguro cualquier vecindario. La mitología gangsteril de esta serie de HBO es, para él, superior a cualquier entrega de El Padrino. En el punto medio de su lista es 24, por su deliciosa improbabilidad, es tan imposible que existan desafíos como los que afronta Jack Bauer, que su encanto radica en el mismo que para las generaciones de antaño tebían seriales de cine como Flash Gordon o las revistas de historietas. Y en la guinda de la torta, LOST, para King un producto cultural de ficción a la altura de cualquier novela. Literalmente, “la mejor novela publicada por la industria editorial norteamericana en los últimos cinco años, la leo todos los martes a través del canal ABC (señal que transmite el programa de Estados Unidos).
Pero dentro de tantas alabanzas, King levantó polvareda hacia J.J. Abrams, el cerebro detrás de la historia de los taquilleros náufragos. Tras conversar con él, cuando el drama llevaba solo un par de capítulos de la primera temporada, Abrams le revelo que la estructura de su obra esta enmarcada por un arco de tres actos, cada uno de estos graficado en un año de producción. Por lo mismo, y según estos planes iniciales; LOST debiera terminar al final de la tercera temporada. Lo que en esa ocasión, el escritor escucho de su colega televisivo lo dejó tan sorprendido –prometiendo no revelar nada- que no dudó en calificar a Abrams como genio y a su serie como una obra de arte. Hasta ahí todo bien, King dormía tranquilo, sabiendo que alguien se la estaba jugando por realizar televisión de calidad.
Pero las cosas cambiaron en abril recién pasado, cuando varios medios, incluida la prestigiosa Variety, biblia semanal del negocio de cine y televisión, anunció que la cadena ABC había ofrecido a J.J.Abrams una suma de siete cifras por alargar la mina de oro dos temporadas más, con lo que deberían agregarse alrededor de quince nuevos personajes, lo que cambiaría por completo el plan de la obra. La respuesta del cerebro detrás de LOST fue –y hasta ahora así se mantiene-, la de estudiar la oferta. Contestación que levantó las iras de King, quien llamo abiertamente a Abrams a no dejarse llevar por la tentación económica y cerrar su plan tal cual lo había ideado. “Tienes en tus manos”, escribió en Entertainment Weekly, “el germen de una mitología, no puedes cambiarlo por que te paguen más”. Y como el señor LOST no se dio por aludido, el creador de El Resplandor contraatacó “amenazando” a Abrams a que si aprobaba la continuación de dos años más de producción el se iba a encargar de desacreditarlo públicamente en todos los medios que tuviera a su alcance. “Si Abrams quiere ser artista”, dijo, “que lo demuestre y no se venda”.
Para King no todas las cosas tienen precio. Una de esas parece ser LOST.